Análisis de Escape Plan para PS Vita

Los protagonistas del juego son Lil y Laarg, dos criaturillas hechas de alquitrán o algún material similar que son capturados por el malvado Bakuki, para reciclarlos y convertiros en sus mininos. Nuestros pequeños protagonistas, que no son tontos, intentan escapar. Con esta sencilla pero entretenida historia, Fun Bits Interactive ha creado un entretenido juego de puzzles y habilidad para PS Vita.

El modo historia de Escape Plan está dividido en ocho capítulos, y cada uno de estos, en varias pantallas, en las que deberemos manejar a Lil, a Laarg para hacerlos llegar a la puerta de salida de cada una de ellas. Para ello se utiliza el sensor de movimiento y gestos en la pantalla y panel táctil trasero exclusivamente, pudiendo interactuar de esta manera con los personajes y otros elementos del escenario, como ventiladores, cajas, ovejas y otros elementos. Con los sticks analógicos se controla el zoom y la posición de la cámara, por si necesitamos echar un vistazo a todo el escenario.

Cada una de estas pantallas presenta uno o varios puzzles que deberemos resolver. Durante las primeras pantallas resolveremos la mayoría de ellos por ensayo y error, viendo morir a los personajes de multitud de formas diferentes. Pero una vez que tengamos claras todas las mecánicas de juego, con un simple vistazo al escenario sabremos qué tenemos que hacer, y la dificultad no será por resolver el puzzle en sí, sino más bien por lo mañosos que seamos a la hora de llevar a cabo nuestro objetivo.

Lil y Laarg

Uno de los problemas del juego, en mi opinión, es cómo se combinan los puzzles una vez puedes deducir de un vistazo cómo resolverlos. En la mayoría de las pantallas sólo manejaremos a uno de los dos personajes y únicamente será necesario emplear un par de mecánicas para resolver esas fases, que se hacen demasiado cortas (superables en medio minuto, para pasar a una pantalla de carga) y monótonas. Sin embargo, hay algunas pantallas (aunque no todas) con los dos personajes en las que las tareas a realizar para superarlas son más numerosas y exige combinar las habilidades de ambos (algunas de ellas exclusivas de cada personaje). Si la mayoría de las pantallas fueran de este tipo, el juego sería muchísimo más entretenido, incluso conservando la simplicidad de los puzzles, que no necesitan ser más enrevesados.

El otro problema que me he encontrado quizá se debe a mis manazas, demasiado grandes para sujetar la consola y usar ambos paneles táctiles a la vez. Me costaba realizar algunas acciones. Por suerte, sólo he tenido este problema en algunas pantallas en las que había que pulsar en la misma posición en la parte delantera y trasera de la consola al mismo tiempo mientras se realizaban otras tareas en la pantalla táctil. A parte de esto, con lo que mucha gente no ha tenido problemas según he leído en Internet, el control multi-táctil del juego funciona realmente bien y muestra muy bien este tipo de características de la consola. El sensor de movimiento quizá está más desaprovechado, pero cumple bien su función.

Después de superar cada pantalla se muestran los resultados de la misma. Se indica el tiempo que se ha tardado en superar, el número de gestos que hemos empleado para ellos, y una calificación de una a tres estrellas en función de los dos parámetros anteriormente comentados. Además, en algunos casos, se muestra un poquito más de la historia mediante ilustraciones y textos.

Lil viendo morir a Laarg

Si nos equivocamos en alguna de las fases, podremos reiniciar en cualquier momento, y en caso de atascarnos, saltar la fase directamente en una de las opciones del menú de pausa. También se permite en cualquier momento volver a jugar cualquiera de las pantallas que ya hayamos desbloqueado.

A parte del modo historia, el juego cuenta con un modo de desafíos. Actualmente sólo hay uno, que es completar el juego con menos de 20 muertes, pero dentro de poco (según reza una pantalla de este modo de juego) se incluirá un desafío semanal.

Durante el juego, Lil y Laarg muestran en su estómago el número de veces que han muerto durante la partida, pero además de esto, se incluye una completa página de estadísticas locales y mundiales (no es un ranking, sino la suma de estadísticas locales de todos los jugadores).

Escape Plan tiene unos gráficos muy resultones, que encajan perfectamente con la propuesta jugable. El diseño de personajes, enemigos y trampas es muy gracioso y junto con la escala de grises con la que se presenta el juego, hace que la parte gore del mismo se suavice bastante. La música clásica y tranquila acompaña muy bien en todos los niveles, que se juegan de una forma bastante pausada. En este juego es mejor no intentar correr y tomarse las cosas con calma.

Lil flotando

El juego no es demasiado largo, se puede completar en unas tres horas, tras las cuales aparecen los títulos de crédito (que se pueden avanzar deprisa con el stick analógico derecho) acompañados del único tema cantado de todo el juego y un poquito más de historia tras ellos (así que nada de saltárselos). A pesar de su corta duración, es bastante rejugable para intentar obtener mejor puntuación en cada una de las pantallas y conseguir los objetos ocultos (30 en total) que hay repartidos en algunas de ellas.

El ritmo pausado y la temática hacen que no sea un juego para todo el mundo, pero para los que esto no suponga un problema, resultará un juego muy entretenido. Yo lo he disfrutado bastante. El problema está en que quizá es demasiado caro para lo que ofrece, aunque los que lo hayan adquirido con el descuento de 5€ por la reserva de la portatil de Sony han hecho una buena compra. [60]

    • Lo es. Es muy bonito, y bastante entretenido. Pero no llega a ser un gran juego. Ya lo he comentado, a pesar de sus fallos, lo he disfrutado y no me arrepiento de haberlo comprado ni mucho menos.

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