Análisis de Islands of Wakfu para Xbox 360



Ankama Games traslada toda la magia de el universo creado en su Moropongo Online, Dofus. Con un apartado visual sorprendente, dotado una gran calidad artística, a Islands of Wakfu el cambio de género no le ha sentado demasiado bien. Con un control agobiante a veces y una mecánica demasiado repetitiva, la cosa no acaba de funcionar. Una lástima.

En Islands of Wakfu encarnamos a una chica y a un dragón, pudiendo cambiar en todo momento de personaje con sólo presionar un botón. La chica dispone de ataques cuerpo a cuerpo y cuenta con la capacidad de teletransportarse, mientras que el dragón lo usaremos para los ataques a distancia, además de ser capaz de volar, lo que nos permitirá acceder a lugares donde la chica tan sólo puede acceder teletransportándose.

Visto así puede parecer interesante, pero a la hora de encarar una lucha las cosas comienzan a fallar. Y es que cuando atacas cuerpo a cuerpo normalmente sólo le pegas al aire , ya que en cuanto golpeas el personaje parece clavarse en el suelo, y tan solo teletransportándonos continuamente detrás de lo enemigos conseguimos asestarle algún que otro golpe certero. El control del dragón disparando tampoco me convence, pues no sólo hace muy poco daño, sino que también resulta difícil impactar a los enemigos.

Todo esto estaría muy bien si fuese parte de un desafío general del juego, con luchas difíciles en las que tuviésemos que exprimir al máximo nuestras habilidades (como la de teletransportarse por ejemplo) para poder superarlass… Pero no es así: los combates no son nada del otro mundo, con enemigos repetitivos hasta la saciedad, como topos raros o arañas… FIN.

Además, la mecánica se basa en pequeñas misiones que nos harán recorrer el escenario durante la primera parte del juego, rollo MMO con misiones tontas como lleva esto aquí o avisa a aquel, unos puzles muy básicos que normalmente se resuelven con la teleportación o alguna cosa por el estilo, como el uso de un simpático ornitorrinco (no, no es Perry el Ornitorrinco) y ya todo el “VEPALANTE” de la mitad del juego hacia delante, que se basa en pasa por aquí y lucha, pasa por aquí y acaba con el enemigo final.

La historia de Islands of Wakfu quizás guste a los amantes del juego Dofus, pues tiene su aquél como spin off de este universo, con una magnífica ambientación. Pero luego la propia historia que nos narra de por si el juego me parece pobre y carente de emoción ninguna. Ademas de muy mal llevada. Os hago un pequeño resumen.

La cosa comienza con nuestros héroes, que no sé porqué están durmiendo en mitad del bosque teniendo su casa al lado… les molará pasar frió o algo así. El caso es que son unos niños que se preparan para su iniciación, que es básicamente el tutorial -, durante la cual todos te dirán que va a pasar algo que no pueden decirte (¿¿Entonces para qué dices nada??) y luego BOOOOM el apocalipsis por que si y así por las buenas. Y de repente parece que estos dos niñitos recién iniciados son los únicos de todo el pueblo capaz de hacer algo digno.

Islands of Wakfu aporta novedades originales que podrían haber sido mejor aprovechadas, como la “Creación-Destrucción” de vida, que básicamente se basa en que todo el Wakfu (Energía vital) esta conectado, por lo que cuando un ser vivo muere su esencia puede ser reutilizada para dar vida a otro. Como por ejemplo el echo de poder absorber la vida de las mariposas o los lagartos que nos encontramos por el mapeado, para después utilizar esa energía para resucitar unas plantas que nos rellenarán la vida. Según vamos recogiendo cierta energía vital podremos ir utilizándola para desbloquear nuevos ataques para nuestros heroes.

Y luego tiene cosas odiosas, como el ruidito molesto que hacen los personajes al hablar… En serio, esos momentos son insoportables y no hay opción para quitarlo. Una pena que Islands of Wakfu, contando con un apartado visual memorable no haya conseguido llegar a un nivel superior en cuanto a nivel general.

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