Analizamos la placa base MSI Z77A-G45 Gaming

Ya hemos realizado análisis de portátiles, e incluso artículos sobre qué portátiles compraríamos con un presupuesto ajustado, pero hoy os presentamos mi primer análisis de una placa base. Como el mercado de las consolas está algo viciado, y muchos de nosotros hemos visto el PC como alternativa, vamos a iniciar una serie de análisis sobre hardware de PC. Y, ¿por qué no empezar con una de las mejores placas base del mercado?.

MSI Presentacion Z77

Con la llegada de los nuevos procesadores de Intel “Haswell” de 4ª generación, estamos en un momento muy interesante para montar un sistema nuevo basado en los anteriores procesadores de la marca: los Ivy Bridge” o de 3ª generación. Los precios de la generación pasada están bajando ante la llegada de todo el material basado en el socket 1150: podemos encontrar procesadores Intel i5 con capacidad de OC (serie K) por unos 150 € a 170 € y placas base que van desde los 40 € a los 180 € de las más avanzadas y con mejores materiales. Hoy vamos a analizar una de las placas de gama alta con socket 1155 (3ª generación), la gama anterior de Intel Z77, la MSI Z77A-G45 Gaming.

Empaquetado y accesorios

Como veis en la imagen frontal, el logotipo del dragón que caracteriza la serie “Gaming G Series” de MSI, domina casi toda la caja. Junto a ellos, en la parte superior, el logo de Fnatic (jugadores profesionales patrocinados por la marca) y el de la tarjeta de red Killer E2200. Esto es solo un pequeño esbozo de lo que vamos a encontrar dentro: uno de los componentes informáticos más avanzados para el OC y el gaming en PC.

La parte trasera está a la par en lo que a diseño se refiere, pero nos encontramos con mucha más información, así como con las características de la placa base. MSI nos destaca los componentes que convierten esta Z77A-G45 en algo diferente: la tarjeta de red Killer E2200, los componentes Military Class III, OC GENIE II, además de ser compatible con multi GPU: tanto SLI (Nvidia) como Crossfire (AMD), software SoundBlaster Cinema, Click Bios II (entrar en la bios desde Windows) y los puertos de juego optimizados bañados en oro para mejorar la velocidad.

Aquí tenéis los datos técnicos:

  • CPU: 2ª y 3ª generación de procesadores Intel Core
  • CPU Socket: LGA1155
  • Chipset: Z77 Express Chipset
  • Gráficos: 2x PCI-E 3.0 x16 con cpu de 3ª generación
  • Memoria: 4 DIMMS dual channel DDR3-3000 (con OC)
  • SATA: 2x Sata 6 GB/S y 4x SATA 3 GB/S
  • SATA RAID: RAID 0,1,5,10 (solo en los puertos SATA1 y SATA6)
  • USB: 4x USB 3.0 y 10x USB 2.0
  • Audio: 7.1 HD audio
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    Dentro, por supuesto, encontramos la placa base, con un diseño muy robusto, que se ve desde el primer momento que la tienes entre tus manos. Los colores de la serie gaming, el rojo y el negro, dominan todo el conjunto. Es una de las placas, en lo que a estética se refiere, más llamativas y agresivas que he visto.

    Junto a la placa encontramos: el DVD de instalación con los programas de MSI, una guía en formato libro muy completa sobre como configurar la placa, una guía de instalación rápida desplegable (que no es ninguna maravilla), una placa para colocar en la torre en el lugar de los conectores y dos cables SATA con seguro por lengüeta. Sin olvidar el detalle de la tarjeta para el pomo de la puerta, que me ha parecido muy bueno, para los que no queremos que nos molesten mientras jugamos.

    Un paseo por la placa base

    Con esta visión general, podemos ver la calidad de los componentes que MSI ha utilizado en la elaboración de la placa base. En otros sistemas he visto soldaduras que no eran del todo robustas o componentes que parecían de mercadillo. En este modelo he encontrado todo lo contrario y es de agradecer. Como comenté en un parrafo anterior, cuando tienes la placa en tus manos notas que estás ante un producto de mucha calidad.

    El socket del procesador está rodeado por dos disipadores, en colores rojo y negro, que protegen las resistencias de la temperatura. El hueco del procesador viene con un plástico duro protector y la instalación del procesador (en este caso un Intel i5 3570K a 3400 MHZ) es muy sencilla. Tan solo retirar el plástico y mover la varilla un poco hacia fuera para que ceda la ventana metálica que da acceso al zócalo del procesador. Así de fácil. En las fotos podéis ver el antes y el después.

    Justo al lado tenemos las cuatro ranuras para las memorias DDR3 en dual channel, de fácil acceso y montaje si lo hacemos antes de montar el ventilador y el disipador del procesador. Si montamos una turbina grande, la ranura más cercana al procesador puede estar excesivamente cerca. Para optar por las virtudes del OC en esta placa, aconsejo montar un disipador con turbina de buena calidad y dejar de lado los disipadores que incluye Intel en la caja del procesador.

    Las dos ranuras PCI Express x16 se encuentran a la distancia justa para enlazarlas con el clip. Esta placa es compatible con ambos formatos; ya he visto alguna que otra placa de la misma marca que solo era compatible con Crossfire, por ejemplo. Se agradece para los usuarios de GPU Nvidia que hayan pensando también en ellos.

    Los conectores traseros son los típicos de cualquier placa, pero se añaden un HDMI, VGA y DVI, por si utilizamos la GPU integrada en los micros Intel de 3ª generación. Muchos USB 2.0, 2x USB 3.0 (podemos añadir más con el conector de la placa), audio óptico y coaxial, la conexión a la tarjeta de red Killer E2200 y las salidas de audio. Esta placa no tiene wifi incorporado, ya que la tecnología de red, que implementa Killer Network, solo funciona, en esta placa, con la conexión RJ-45. Tendremos que comprar la tarjeta o el pincho aparte si queremos conectar el ordenador a una red wifi. No es un punto flaco ni mucho menos, ya que hablamos de una placa base avanzada para usuarios que quieran jugar con el mínimo lag y las conexiones wifi no son las mejores si queremos sacarle todo el jugo.

    La BIOS y el software de instalación

    Puedo parecer un poco anticuado, o quizá es que mi anterior equipo, un Intel Core Quad, ha durado demasiado, pero es la primera BIOS gráfica con la que me enfrento. Y, por fin, después de años de BIOS poco amigables, tenemos ante nosotros una forma fácil de configurar el equipo y ver si todo está como debería. Tenemos acceso a todo el ordenador, configuraciones, voltajes de micro y memorias, opciones de seguridad, OC, y un largo etcétera que configuran una de las BIOS más completas.

    Una vez con el sistema arrancado, los drivers de MSI nos harán la vida mucho más sencilla. Uno de los programas que podemos instalar es CLICK BIOS II: un acceso desde Windows a la BIOS del PC sin tener que reiniciar, salvo que toquemos algo o hagamos OC a la placa. El resto de drivers son fáciles de instalar, y podemos dejar al programa que haga su trabajo y se reinicie al final. También destaco el software que tiene MSI para actualizar los drivers automáticamente cuando nosotros se lo indiquemos y el gestor de red Killer Network. Este gestor nos dará opciones e información sobre los programas que estamos ejecutando en la máquina y el consumo que tienen en nuestra red.

    Con la base trabajando, vamos a darle un poco de caña al procesador.

    Probando el OC

    Una de las caracteristicas de esta Z77A-G45 es la facilidad en el OC de la placa, ya que nos prometen variar la velocidad de micro y memorias en un solo clic. Además, en todo momento podemos tener información del sistema, los ventiladores y las temperaturas. Incluso tenemos disponible una aplicación de móvil para gestionar el ordenador.

    En nuestras pruebas, hemos pasado el procesador Intel i5 de 3400 MHZ a 4200 MHZ con apenas 15 grados de subida en la temperatura con una carga de uso normal. Jugando la temperatura, raramente llegaba a los 85 grados, por lo que estamos ante una de las mejores placas para hacerle OC y sacarle el jugo a los procesadores Intel serie K y las memorias que tengan posibilidad de subir el voltaje, hasta un máximo de 3000 MHZ, una burrada. Mis memorias RAM DDR3 eran bastante antiguas y no he querido meterles mano; además, en el OC automático que hace el programa de MSI tampoco le han subido la velocidad, sino que las han dejado en los tristes 1066 MHZ de serie.

    Lo mejor:

  • Un precio ajustado para la calidad de componentes y es posible que baje al ser para micros de 3ª generación
  • Vale para SLI y Crossfire
  • La calidad de los componentes
  • La posibilidad de OC fácil
  • La tarjeta Killer Network E2200
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    Lo malo:

  • Alguien echará en falta la tarjeta wifi incorporada.
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    Conclusiones:

    MSI tiene en el mercado la mejor placa base para jugar. Tiene un diseño atractivo si te gusta el modding o enseñar las entrañas de tu ordenador. Es robusta y se nota la calidad de componentes y, si eres un loco del OC, puedes toquetearla a tu gusto. Sin duda, si quieres montar un ordenador para jugar con micros Intel de 3ª generación, te aconsejo que compres esta placa base.

    Muchas gracias a MSI España por cedernos la placa para su análisis y a Charo, PR de MSI, por su paciencia.

    1. hola hermano
      buena información sobre la placa madre y mas a mi que acabo de comprarla.
      me siento como un niño con el bios no se como entrarle necesito mas informacion sobre el bios porf
      gracias saludos

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