Análisis de Aragami, el sucesor español de Tenchu para PS4

Hoy sale a la venta Aragami, un nuevo título indie español, desarrollado por Lince Works, que llevan trabajando durante tres años para traernos un juego de infiltración de estilo ninja para devolver el esplendor a este género venido a menos con la caída de Tenchu, ¿lo conseguirá?

Aragami

Aragami: un digno sucesor de Tenchu para PS4

Hemos podido jugar al juego unos días antes del lanzamiento gracias al código que nos ha proporcionado Avance Discos para PS4 y es por ello por lo que podemos traeros, justo en el día en el que sale a la venta, este análisis, tras jugar durante un buen puñado de horas y, por supuesto, completar este título de corte independiente creado en nuestro país.

En Aragami tomaremos el control, valga la redundancia, de un Aragami, un espíritu vengativo que ha sido invocado por una damisela en apuros, llamada Yamiko, que nos ha devuelto a la “vida” con el objetivo de que la rescatemos reuniendo ciertos amuletos, amén de clamar venganza contra aquellos que han llevado a su pueblo a la ruina.

Con esta premisa inicial nos embarcaremos en un juego centrado pura y llanamente en la infiltración de corte clásico, en el que deberemos de planear muy bien nuestros movimientos, escogiendo bien qué es lo que vamos a hacer a continuación e incluso planeando varios movimientos por si no nos sale bien del todo la idea que teníamos en la cabeza, como si fuésemos un talentoso jugador de ajedrez.

Aragami

Para poder ir avanzando por los escenarios, intentando armar el menor revuelo posible, contaremos con la ayuda del poder del control de las sombras. Mientras estemos bajo una de ellas, y no a la luz del día, seremos poderosos, se recargara nuestra “Esencia de sombra”, necesaria para usar todas nuestras habilidades y seremos prácticamente invisibles a ojos del enemigo.

Nuestros poderes especiales se irán desbloqueando a medida que superemos el juego y que vayamos encontrando ciertos pergaminos que nos servirán como puntos de experiencia para subir de nivel o bloquear diversas habilidades. Estas van desde las más básicas, como es una especie de teletransporte a cualquier punto del mapa que tenga una sombra siempre y cuando esté dentro del alcance de nuestros poderes (delimitado por una cúpula azul) hasta la posibilidad de ocultar a los cadáveres de los enemigos absorbiéndoles con otra poderosa sombra pasando por, por supuesto, la posibilidad de crear una réplica para despistar a nuestros enemigos entre otros muchos poderes tanto de corte ofensivo como defensivo.

Estas habilidades nos servirán de gran ayuda para ir completando los niveles que, de otro modo, serían insuperables. La dificultad del juego no llega a la complicidad de un Dark Souls pero podemos definirla como elevada, haciendo que si somos detectados por alguno de los soldados del ejército enemigo sea casi equivalente a firmar nuestra sentencia de muerte. Si comienzan a atacarnos seremos eliminados con tan sólo un golpe de luz y, de no ser así, la guardia se incrementará tanto que hará muy difícil que podamos obtener el objeto deseado o llegar a la siguiente zona.

Una vez se nos ponen las herramientas encima de la mesa, nosotros seremos los que elegiremos su uso, desbloqueando las que mejor nos vengan para nuestro estilo de juego, pudiendo intentar ser un auténtico maestro de la infiltración, pasando por los escenarios sin ser vistos y sin matar a ningún enemigo, o apostando por ser un auténtico espíritu vengativo, arrasando a todos los enemigos que encontremos a lo largo del juego. Ninguna de estas dos opciones, por cierto, afectará al desarrollo de la trama del juego.

A nivel jugable, Aragami luce bastante bien. Me ha gustado especialmente como sus desarrolladores usan con bastante imaginación las sombras y como llevan un enfrentamiento tan clásico como la luz y la oscuridad a un formato jugable con mucho acierto. Tampoco es que innove demasiado en nada, ya que más que una revolución pretende ser un título que homenajea a viejos clásicos como Tenchu, pero todo lo que hace lo lleva a cabo de forma muy solvente y hace que, en muchas ocasiones, nos olvidemos de que es un juego independiente y comencemos a pensar en él como un triple A, algo que dice bastante acerca del título.

Aragami

Una de las cosas que más me han llamado la atención y con las que más innova Aragami es, precisamente, con la interfaz del juego, completamente limpia a excepción de un punto que nos sirve de puntero, sin nada más que estorbe a nuestra visión de los escenarios. De hecho, toda la información que nos proporcionará el juego será visible a través de la capa de nuestro Aragami, en la que veremos la habilidad especial que hemos escogido en cada momento, nuestra energía y también, los usos que nos quedan de las habilidades especiales que tienen un límite por nivel, algo que se me había olvidado comentaros anteriormente.

A nivel gráfico, como suele ocurrir con muchos juegos independientes, no podemos esperar una maravilla en cuanto a resolución de texturas y otros aspectos que están en la mayoría de las ocasiones destinados a juegos de alto presupuesto. Aragami no sorprende en este sentido, aunque hace varias cosas bien y artísticamente es bastante bonito, entrando muy bien por nuestros ojos con su particular estética cartoon.

Aragami

A nivel de rendimiento, lo cierto es que en los primeros niveles con la versión que probamos en un principio (la 1.01) notamos algunas caídas de frames, sobre todo en los primeros segundos de cada nivel, algo que parece haberse corregido con el lanzamiento de la versión 1.02 el pasado domingo. Sin embargo, tras la publicación de este parche, aún hemos visto como el juego lo pasa un tanto mal a la hora de cargar algunas sombras, algo que afecta a nivel jugable ya que, en algunas ocasiones, podremos transportarnos a una sombra que no esta ahí pero que, por arte de magia, aparece. Como os digo, esto es especialmente notable en los primeros niveles del juego pero se soluciona en gran medida en la parte final o, simplemente, puede que me acostumbrase al error. No os va a estropear la partida, desde luego, pero es un detalle a tener en cuenta por sus desarrolladores.

En cuanto a la historia del juego, no quiero hablaros de ella en demasía, pero digamos que tiene su punto, que engancha y que nos deja ver el egoísmo de la humanidad, algunos dilemas morales y que cuenta con algunos giros que la hacen particularmente interesante, sobre todo en los capítulos finales.

Por último, he de hablar de su duración, que va desde unas 6 a unas 9 horas, dependiendo de lo bien que se os den los juegos de este tipo. La parte positiva, es que el juego se hace particularmente rejugable al conservar todas las habilidades de la partida anterior en nuestra siguiente aventura, por lo que podremos disfrutar del nuevo del título con un catálogo de habilidades para nuestro Aragami aún más grande y que hará que podamos buscar nuevas formas de completar los niveles. Además, la campaña también se puede jugar en cooperativo online, aunque no hemos encontrado a nadie con quien jugarla durante estos días, por eso no os vamos a hablar de este modo.

Aragami: Conclusiones

Aragami es uno de los mejores juegos de ninjas a los que he jugado en los últimos años. Se trata de un modesto título independiente que busca rendir homenaje a clásicos como Tenchu o Metal Gear y que lo hace muy bien, tanto es así que, en muchas ocasiones me he olvidado de que estaba disfrutando de un título indie y comenzaba a mirarlo como un triple A.

Desde luego, en un mercado como el independiente en el que cada vez vemos más títulos clonados, que apuestan por un beat em up o por un plataformas en 2D para ganarse de forma sencilla a los jugadores de la vieja escuela, se agradece que alguien, de vez en cuando, tenga la osadía de hacer algo un poco diferente, aunque no invente nada, aunque hagan su particular homenaje.

El título nos va a dar unas cuantas horas de diversión, de ocultación, de sangre, de escabullirnos como un fantasma, de atravesar a nuestros enemigos con la hoja de nuestra katana.

Sin duda, y teniendo en cuenta su precio de unos 20 euros, es una compra más que recomendada tanto si os gustan los títulos de corte independiente como si echáis de menos Tenchu o si sois grandes aficionados de los juegos que permitan desafiaros durante un buen puñado de horas.

Aragami no parece indie y no parece un título desarrollado en España, dos halagos que sólo se pueden dar a un juego redondo, completo y divertido en casi todos sus aspectos a nivel jugable. [80]

Sello de calidad AKB

  1. Tiene buena pinta el juego… habrá que probarlo, ya sólo por ser español y por apoyar el desarrollo de estudios patrios. Hablando de Tenchu, no estaba nada mal, pero yo el juego que sí quisiera una revisión actual era BUSHIDO BLADE, no sé si os acordáis de él… era de SquareSoft (cuando era SquareSoft, vamos) y era un juego de enfrentamientos con katanas bastante realista en cuanto a que una tajada era la muerte, y tenías que estar muy atento a las distancias, los ataques, las defensas… no había barras de vida ni ná, era o todo o nada XDDDD me gustaría un nuevo BUSHIDO BLADE.

    Perdón por la tontería, no venía a cuento de nada, pero me acordé de él ahora 😀

  2. Buen análisis, este tipo de juegos son los que hacen falta hoy en día, producciones destacables, con buena propuesta (a mi me gusto tenchu) y jugabilidad a un precio asequible. Me gustaría saber si esta traducido al idioma español???

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