Sombras de Mordor, El Camino del Héroe

Hace relativamente poco que salió Sombras de Mordor, el último juego inspirado en el universo de Tolkien. Todas las críticas son muy positivas pero, ¿de qué va el juego realmente? Te meterás en la piel de un montaraz que tendrá que descubrir sus poderes a la par que haces de Mordor tu territorio.

La Tierra Media Sombras de Mordor

Y si es que algo valoro de los videojuegos es su capacidad de empatizar con los personajes y éste lo hace muy bien. Existen muchos juegos en los que simplemente aporreando el mando eliminas enemigos que parecían fuertes pero la realidad es que no tenían ninguna oportunidad desde el principio. Realmente no sientes que tu seas el personaje sinó que te limitas a controlarlo llegando a parecer una película.

También existe el extremo en los videojuegos (rompemandos como Dark Souls) que llevan la epicidad de tus hazañas hasta tal extremo que puedes acabar sufriendo en vez de disfrutar tales títulos con tanta calidad. Pues bien, Sombras de Mordor se coloca entre estos dos extremos como no había visto en ningún juego. No te exige una tensión completa para poder avanzar pero tampoco lograrás salir con vida de los encuentros sin prestar nada de atención y limitándote a aporrear el botón. Me he ido un poco al tema de la dificultad pero es que siento que este equilibrio es totalmente necesario para la sensación de que poco a poco pasas de ser un simple mortal a ser un gran héroe.

Pero esta buena dificultad (ni fácil ni difícil, buena dificultad) se apoya en dos factores más para darte esta sensación dentro del juego: el árbol de habilidades y el sistema de combate. El Árbol de Habilidades es perfecto para darte esta sensación de evolución, no sólo te harás más poderoso con el paso del tiempo sino que mejorarás tus habilidades en función de la comodidad que tengas con ellas, haciendo el personaje más tuyo. Además empezarás con habilidades sencillas para acabar con habilidades realmente poderosas. El sistema de pelea, que me recuerda a mi querido Batman: Arkham City, también aporta su granito de arena. La mayoría de combates se basan en ir enlazando combos a partir de tus ataques y las contras que hagas. Hasta que te hagas al sistema de pelea tus combates serán poco fluidos.

Además irán sugiriendo enemigos más complicados que pondrán a prueba tu coordinación si no tienes práctica. También hay pequeños “quicktime-events” en ciertas peleas que te meterán más en la escena. En conclusión, Sombras de Mordor es una mezcla llamativa que no creo que deje a nadie del todo indeferente.

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