Elland Road, una historia de fútbol en Football Manager

El jolgorio se había instalado en Old White Hart. No era nada nuevo. El pub regentado por Andrew, escocés renegado, ya se prestaba a esto. Alcohol, música y karaoke.

Campo de fútbol

Quizás no era el mejor sitio para un día como hoy, pero tampoco sentía la necesidad de salir corriendo de allí. No era muy tarde, aunque por la lluvia y la temprana oscuridad juraría que era más tarde de las diez de la noche. En realidad ya no era importante. Hoy no tenía prisa. Matt, uno de los camareros e hijo de Andrew, me saludó desde la barra mientras servía unas cervezas. Se acercó a mi mesa y mientras dejaba encima de ésta mi habitual Coca-Cola Zero acompañada de patatas chips, casi sin mirarme murmuró: “Dice mi padre que te vas, pero yo no me lo creo.”

1 julio de 2014
El avión despegó y no fui consciente de ello. Aquellos informes que mi amigo Alejandro Soriano me había facilitado, me tenían ensimismado. Recuerdo cuando conocí a Alejandro en el Curso de Entrenadores en Barcelona. Enseguida hicimos amistad, ya que compartiamos la misma visión sobre el fútbol y además, cosas del destino, nos habíamos enfrentado en categorías inferiores. Alejandro era un enamorado del fútbol inglés y sus cinco temporadas como responsable del fútbol base del Arsenal le avalan. De hecho, aunque él no lo reconocerá nunca por su modestia, estoy convencido que ahora estoy volando hacia Leeds gracias a él.

Aeropuerto Internacional de Leeds Bradford
A pesar de ir abrigado, la combinación de humedad, lluvia y temperatura baja supuso una bofetada en mi cara. Afortunadamente el trayecto hasta la terminal era corto, así que de nuevo volví a entrar en calor. No había mucha gente, por lo que no debería costarme mucho encontrar a mi contacto, el Sr. Lucas Radebe.

Ex jugador del Leeds United e internacional con la selección de Sudáfrica, Lucas Radebe ha seguido vinculado al Leeds en materia de relaciones institucionales. Su labor no era recoger personas en el aeropuerto, pero no tuvo reparos en ofrecerse al saber que el próximo mánager del club de su vida estaba recomendado por uno de sus socios de la ONG Youth Team Foundation, Alejandro Soriano.

Los 186 centímetros de altura de Radebe se alzaban con cierta facilidad entre las personas que había en el hall de llegadas. Sostenía un letrero que rezaba Mr. García. Me acerqué a él y me presenté con más admiración y respeto que con la naturalidad que se me supone. No negaré que había ensayado ese momento unas 5.000 veces antes en mi cabeza y que evidentemente, tal y como suponía, mi nivel de inglés bajó como la temperatura. Afortunadamente el carácter extrovertido de Radebe rebajó la tensión dentro del coche y mantuvimos una amena conversación sobre su época en el Leeds con otros grandes como Harry Kewell, Mark Viduka, Rio Ferdinand, Ian Harte o Alan Smith. Había tráfico y comentó que tardaríamos unos 40 minutos en llegar al estadio del Leeds, Ellan Road.

Hinchas ingleses de camino al estadio

Ellan Road
Conforme nos acercamos al estadio experimenté una sensación conocida que me recordó a la primera vez que vi el actualmente inexistente, Highbury, clásico estadio del Arsenal. Esa arquitectura sobria que lo acercan más a una fábrica de la revolución industrial que a un recinto deportivo, que mantiene el tipo a base de capas de pinturas donde un color predomina sobre el resto. Si para el Arsenal en Highbury era el rojo, para el Leeds en Elland Road era el azul. Con un aforo aproximado de 40.000 espectadores, Elland Road se vanagloria de estar en el Top Ten de los estadios más antiguos del fútbol inglés, siendo construido en 1897.

Entramos directamente a las oficinas del club. Radebe saludó a un grupo de empleados que charlaban sobre la nueva etapa que iniciaba el Leeds United. Y no se referían a mí como manager, sino al nuevo propietario de este histórico club del fútbol británico, el Sr. Massimo Cellino. Propietario del equipo italiano Cagliari Calcio, y con algunas causas pendientes con el fisco italiano, tras una serie de movimientos que se iniciaron en enero del presente año, fue el 5 de abril cuando se hizo de forma oficial con el 75% de las acciones del Leeds. Con un proyecto ilusionante, aprovechando sus contactos en el Calcio para mejorar la plantilla existente, su objetivo es llegar a la Premier en dos temporadas.

Todo aquella historia sobre el señor con el que iba a estrecharme la mano mientras sujetábamos una camiseta del primer equipo con mi nombre a la espalda y los fotógrafos nos cosían a flashes, no me transmitía buenas sensaciones y tenía la sensación de que me estaba adentrando en una espiral sin salida. Claro que por otra parte, estaba ante la oportunidad de mi vida y ahora no era el mejor momento para mostrar dudas. Desde que entré en el despacho del Sr. Cellino todo fue muy rápido. Una conversación educada y superflua, firma de documentos y rueda de prensa llena de tópicos a la que no tuve problemas en sumarme. Alguna que otra pregunta incómoda de la prensa sobre mi poca experiencia como entrenador profesional, pero nada que mi limitado inglés no pueda apaciguar.

Tras una jornada maratoniana estrechando la mano a empleados del club, llegué al Crowne Plaza, el hotel donde me hospedaba, para evadirme de toda esta experiencia en la soledad de mi habitación. Solicité que me subieran un sandwich y un café, ducha rápida y analizar los informes que el segundo entrenador me había facilitado sobre los jugadores de la plantilla.

9 de agosto de 2014
Se acabaron las probaturas. Hoy empieza la competición oficial y creo que hemos hecho un buen trabajo durante la pretemporada. Más allá de los resultados, que en cierto modo son anecdóticos, hemos sacado conclusiones positivas sobre cómo podemos jugar en función de los perfiles que disponemos.

En cuanto al mercado de fichajes, no hemos realizado grandes incursiones ya que nuestra maltrecha economía no nos lo ha permitido. Sin embargo sí que hemos reforzado algunas áreas como el centro del campo con las incorporaciones de Fran Mérida, y los veteranos Denny de Zeeuw y Mahamadou Diarra, así como en la punta de ataque al corpulento delantero argentino Denis Stracqualursi, todos como agentes libres. Por otra parte, siendo un equipo que no cuenta con especialistas en banda, hemos trabajado la elaboración por el carril central cediendo las bandas a las incorporaciones de los laterales. De esta forma, el 442 en rombo es la disposición táctica que mejor se adapta a nuestra plantilla, aunque el 4231 con la línea de medias puntas por dentro también es una variante que hemos trabajado con resultados satisfactorios.

Lesión de Falcao

La Championship (Sky Bet Football League ChahipPremier, Fulham, Cardiff y Norwich aparecen como los favoritos al ascenso, junto con Middlesbrough, Reading, Wigan o la relevación de la temporada pasada, Derby County. Con este panorama y siendo realista, deberemos luchar mucho para afianzarnos en la zona media de la tabla, objetivo fijado por la Junta Directiva del club. Los dos primeros partidos eran en campo del Milwall y en casa contra el Middlesbrough, por lo que se presentaba complicado el inicio de temporada.

1 de octubre de 2014
Han transcurrido 10 jornadas de liga y nuestros números reflejan el nivel esperado. Con cuatro victorias, un empate y cinco derrotas nos situamos en la zona media baja de la tabla. En casa jugamos convencidos de nuestras posibilidades, pero fuera el equipo se acompleja y en contadas ocasiones somos capaces de llevar la iniciativa. La lesión de Denny de Zeeuw es una baja sensible ya que hasta enero no podremos contar con él. Por su parte, en la Capital One Cup, rotar a todo el equipo nos ha pasado factura y hemos caído ante un rival de categoría inferior como el Notts County. Aunque esta competición no es prioritaria en los objetivos del club, no ha sentado nada bien al Sr. Cellino haber caído de en la primera ronda.

6 de diciembre de 2014
Acabo de llegar al hotel tras la derrota en casa con el Ipswich 1-2. No paro de darle vueltas a lo sucedido en este partido. Al margen del resultado, que es muy negativo tratándose de un rival de “nuestra liga”, hemos sufrido dos lesiones importantes que se suman a la ya conocida de Denny de Zeeuw. Sam Byran y Fran Mérida, dos jugadores claves en el equipo serán baja por un mes aproximadamente.

Volviendo al partido, jugando en casa y adelantándonos en el marcador con el 1-0, no entiendo como el equipo se descompuso en el último cuarto de hora de partido al que llegamos con el marcador a favor. En apenas ocho minuto, encajamos dos goles a balón parado, y lo peor fue que ni siquiera fuimos capaces de irnos arriba a por el empate. Habíamos dimitido del partido antes de tiempo y nos costó caro. Una lástima porque esta derrota empaña un poco los números de los últimos 10 partidos, quedando en 4 victorias, 3 empates y 3 derrotas. Ahora mismo ocupamos la posición 12 en la clasificación de 24 equipos.

28 de diciembre de 2014
Mientras cogía una patata de la canastilla de mimbre le dije a Matt, “es cierto, mañana se hará público. No hay vuelta atrás”.

Mis peores sensaciones se confirmaron. La desafortunada derrota contra el Ipswich hizo más daño de lo previsto, dejando al equipo sin identidad ni alma para competir como es debido a estos niveles. Fulham, Nottingham Forest, Wigan y Derby County nos pasaron por encima sin apenas desgastarse. Cuatro derrotas y 16 goles encajados por solo 6 marcados son los datos que corroboran que el enfermo estaba más grave de lo que aparentaba. Por tanto, había trabajo que hacer y sabía por dónde empezar.

En el vestuario, después de la dura derrota contra el Derby County por 2-5, tanto los jugadores como el resto del cuerpo técnico, estábamos de acuerdo que había que cambiar algunas dinámicas y que todo pasaba por la cohesión del grupo. Sabía que los chavales, a pesar de todo, seguían confiando en mí y no dudaron en confirmármelo en un momento tan duro como este. Convencidos de que podríamos salir de ésta juntos, atendimos a los medios en la zona mixta del estadio. El mensaje era unánime por muy lleno de tópicos que estuviese.

Vestuario Fútbol

Decidí caminar hasta el hotel y aprovechar para ordenar ideas. Apenas me había alejado de Elland Road cuando me sonó el móvil. Era el Presidente, el Sr. Cellino. Reunión urgente en las oficinas del estadio. La puerta del despacho del Sr. Cellino estaba abierta. Golpeé dos veces la puerta abierta con los nudillos de mi mano derecha como aviso de mi presencia. La voz del Presidente sonó contundente cuando me invitó a pasar. Si algo tiene el Sr. Cellino es que no se anda con rodeos, por lo que tras los saludos de rigor, entramos en materia.

Cellino: “¿Qué está pasando en el vestuario? ¿Cómo es posible que los jugadores sigan creyendo en ti tras esta mala racha de partidos?
Yo: “Hemos hablado tras el partido y estamos convencidos de que podemos salir de esta situación juntos”.
Cellino: “…bien…¿y qué vas a hacer para cambiar esta dinámica?
Yo: “Vamos a modificar algunos conceptos tácticos para disponer de alternativas de juego durante los partidos. Además, algunos de los jugadores clave que están lesionados recibirán el alta en breve y eso siempre es una buena noticia para el grupo”.
Cellino: “Lo siento, pero no veo nada que no hayas podido hacer antes. Mira, es muy sencillo, quiero un mínimo de 9 puntos en los próximos 4 partidos. Si no lo consigues, me veré obligado a despedirte”.
Yo: “No creo que sea la mejor forma de encarar esta situación. No me gusta que me amenacen. No tiene sentido. A pesar de la mala racha, estamos 15º de 24 y ahora tenemos un calendario más asequible. Me veo capacitado para levantar el vuelo.”
Cellino: “9 puntos de 12, es lo que necesito. No hay más.”
Yo: “Veo que no trabajamos en la misma dirección. Hoy 9 de 12; ¿y mañana? No es forma de transmitir tranquilidad al equipo.”
Cellino: “Aquí mando yo y si no estás de acuerdo con mi filosofía de gestión, dimite”.
Yo: “No creo que deba dimitir. Así que por una vez, sé valiente, échame y da la cara ante el equipo y la afición”.
Cellino: “No me dejas otra alternativa. Estás despedido”.
Yo: “Mañana pasaré a recoger mis cosas y a despedirme de los jugadores y empleados del club”.

Salí de las instalaciones de Elland Road con la extraña sensación de no saber si aquella conversación podría haber sido de otra forma y con otro desenlace. Daba igual. Estaba despedido y esa era la única realidad. Me dirigí al Old White Hart con la intención de pasar desapercibido. Apagué mi smartphone. Matt me sirvió mi habitual Coca-Cola Zero con patatas chips y casi sin mirarme murmuró: “Dice mi padre que te vas, pero yo no me lo creo.”

@RaulFactory

Nota: Los personajes que aparecen en este relato forman parte del entorno creado por Football Manager 2015 y la imaginación de quién firma este artículo.

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