Mundo viejuno videojueguil

Hace muchos años en un país muy lejano, habían un programa en la televisión que se llamaba Starcade y en el que niños y grandes, feos y… menos feos, pero todos con pantalones de pinzas y frondosas patillas, competían entre sí por ser el mejor en cierta máquina arcade y el ganador se llevaba a casa un bonito recuerdo, la gloria eterna y una recreativa. Nos lo ha chivado Roswell, que se gasta más en revistas de videojuegos que el Ayuntamiento de Madrid en caravanas para el Orgullo. Y si queréis ver todos los capítulos y partiros el ojete con los caretos que se gastaba la gente y comprobar cómo los videojuegos eran algo por lo que sentirse orgulloso e incluso salían en la tele, ¡y no en la sección de sucesos ni en la de economía! pues sólo tienes que pinchar en la imagen.


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