Presentación de A place for the Unwilling en Madrid

Los chicos de Alpixel Games se lanzaron a la piscina el pasado lunes 15 de febrero con el kickstarter de su nuevo proyecto, A place for the Unwilling, y ayer lo presentaron oficialmente con un evento para la prensa y desarrolladores amigos.

A Place for the Unwilling

El proyecto busca recoger 20.000 euros en 29 días de campaña. En apenas 24 horas se han acercado mucho a los 5.000 euros (un cuarto del total) por lo que han conseguido empezar con buen pie. Sabemos que este tipo de campaña suele sufrir un rápido crecimiento durante las primeras horas ya que amigos y conocidos desembolsan rápidamente el dinero pero lo complicado es lograr mantener un ritmo constante de financiación. 20.000 euros son pocos euros (sí, aunque parezcan muchos) para sustentar el desarrollo de un proyecto a ocho manos durante un buen número de meses.

Luis Diaz (@ludipe) presentó con mucha ilusión el proyecto en el que se embarcan. Buscan darle una vuelta de tuerca al sandbox a través de la creación de una narración transversal que pase por el propio jugador, los habitantes de la ciudad y la propia ciudad como ente. Para crear la narrativa y el guión el equipo ha contactado con Ángel Luis Sucasas quien, a pesar de ser novato en las lides de la escritura videolúdica, ha publicado cuatro novelas y ejerce de periodista de videojuegos y tecnología para El País.

A place for the Unwilling” promete crear un ambiente familiar que se modifique a medida que avanzamos, un mundo donde los habitantes del mismo continúan sus vidas sin importar nuestros actos. No buscan tener la ciudad más grande del mundo del videojuego y posiblemente sea una de las más pequeñas pero será, con un poco de nuestra ayuda, una de las más pobladas y más vivas.

La ciudad victoriana que el arte de Rubén Calles y la música de Celer Gutiérrez están creando prometen llevarnos al Kingsport y Arkham de Lovecraft o a las ciudades ligeramente modificadas de Robert W. Chambers donde el horror y lo sobrenatural se esconden bajo los adoquines donde no hay arena de playa.

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