[TGS 2010] Mizuguchi y su Child of Eden

Ya pudimos quedarnos epilépticos con sus imágenes psicodélicas durante el E3, pero Tetsuya Mizuguchi sigue la ronda por ferias mostrando la secuela de REZ, Child of Eden, que será uno de los baluartes de Kinect durante el próximo año. De él no hay mucho que decir: música trance, explosiones multicolor y un Mizuguchi bailando en un escenario mezclando movimientos de Locomía sin abanico y saludos nazis.

[E3 2010] Mizuguchi y su camisa de seda nos enseñan Child of Eden

Este vídeo lo tiene todo. Iniciamos con Jessica Chobot, seguimos con un juego distinto como la secuela de Rez, Child of Eden, vemos a Mizuguchi jugando con Kinect quién a pesar de ser japonés tiene pinta de Jerezano y además vemos pezón. Masculino, pero pezón. Y todo ello para mostrarnos cómo funciona el único juego de “navecitas” del E3. En dos palabras: im presionante.

[E3 2010] Miyamoto aplaude a “Child of Eden” y lo considera el Mejor Juego del E3

Child of Eden, el título de Tetzuya Mizuguchi compatible con Kinect, Move y controladores tradicionales, se ganó mi curiosidad, la admiración de Toño… y el reconocimiento de Miyamoto. Y es que, según cuentan en Trueslant, Shigeru Miyamoto tuvo la oportunidad de jugarlo a puerta cerrada y salió de allí diciendo que Child of Eden era el mejor juego que había visto en el E3. Obviando el hecho de que Miya es un tio educado y no habrá tenido en cuenta los juegos de Nintendo a la hora de emitir ese veredicto, es muy llamativo que una revisitación del concepto de Rez, enfocada como descarga, y con soporte para todo tipo de controladores, sea considerado por el tio más influyente de los videojuegos como el mejor título de la feria más importante de la Industria. No os extrañe que Q?, la compañía de Mizuguchi, porte el juego a WiiWare como respuesta al cumplido de Shigeru.

[E3 2010] Child of Eden, el sucesor de Rez, es la hostia en verso

Sé que soy muy poco objetivo con la obra de Tetsuya Mizuguchi porque me encantan tanto las apuestas arriesgadas como el minimalismo visual y los videojuegos de puzles. Lumines fue el principal (y a posteriori casi único) motivo por el que adquirí una PSP en cuanto se puso a la venta en Japón.

Child of Eden es la secuela más que espiritual de Rez. Se basa en el mismo principio: un shooter sobre raíles con un peculiar estilo gráfico e interacción sonora bajo ritmos trance. Es decir, un juego de navecitas creado bajo los influjos del LSD. En Child of Eden no vemos ningún personaje sobre la pantalla, no controlamos un objeto o personaje en particular. Tampoco decidimos hacia dónde vamos. Simplemente progresamos como si avanzáramos por un túnel psicodélico.

El juego se podrá experimentar con Kinect o Move pero no son una obligación. En caso de usar el control gestual de Microsoft el juego se controla como si fuéramos un director de orquesta; una mano se usa como si fuera una pistola y haciendo el gesto de agarrar y lanzar disparamos la munición; con la otra mano apuntamos y disparamos el cañón vulcánico; si aplaudimos cambiamos el arma. Y por supuesto, con un mando extra podremos usar la “vibración emocional” que en los tiempos de Rez se llegó a entender como un consolador camuflado.