Como en el sexo, al final, lo que pone a tono son las promesas, el hype, si se quiere. Y ver una de estas pantallas de carga siempre ha sido un buen augurio, una señal de que todo estaba bien, que estábamos en casa.
Secuencia de introducción cinemática de World of Warcraft: Cataclysm. A mi personalmente me ha parecido bastante menos espectacular que los vídeos generados por ordenador a los que nos tiene acostumbrados Blizzard, pero la calidad artística es innegable que está ahí.