Si eres de los que compran los juegos de segunda mano y tenías pensado echarle el guante a The Saboteur en la estantería de usados de la tienda de tu barrio, quizá el siguiente vídeo haga que te lo replantees.
Una colección de Neo-Geo por la que Roswell – y más de uno – mataría se utiliza como ¿improvisado? escenario de las travesuras de un nipón con más ganas de enseñar la carne que Sabrina y las Mama Chicho juntas. Si es que tiene que haber de todo en este mundo.
Tras el salto, un bailecito – con calvo incluído – que se te quedará grabado en la memoria. Ríete tú de la Beyoncé.