
Kotaku acaba de publicar las primeras imágenes oficiales de The Last Guardian. La mayoría son capturas del trailer, pero hay alguna novedad de uno de los videojuegos más esperados.


Kotaku acaba de publicar las primeras imágenes oficiales de The Last Guardian. La mayoría son capturas del trailer, pero hay alguna novedad de uno de los videojuegos más esperados.

Navegando por Youtube y entre vídeos de Luis Aragonés mandando a cagar a una pesada, digo, periodista, y de Mayor Oreja durmiéndose con las disertaciones de jotapedro, he encontrado esta comparativa side by side de los dos únicos trailers vistos hasta ahora del nuevo proyecto del Team ICO. A la izquierda, tal y como lo vimos hace 3 días; a la derecha, tal y como se mostró a los estudios internos de Sony alrededor de noviembre de 2007.

En IGN han publicado una entrevista con Fumito Ueda, director del Team ICO. Por supuesto está centrada en el proyecto anteriormente conocido como TRICO y que desde el pasado martes es The Last Guardian.
El nombre oficial del juego en japonés es Hito Kui no Oowashi Toriko (El Águila Gigante devora-hombres Toriko). Oowashi, el águila gigante, es como se refiere el equipo de desarrollo a la criatura del juego.
El juego se estructuró partiendo de la idea de tener una criatura gigante que nos acompañara. Intentaban crear una relación cercana entre jugador y bestia, al igual que en Shadow of the Colossus interactuábamos con Agro. Pero querían expandir la idea, mejorarla, hacerla avanzar. Progresar en el concepto simbiótico.
Los jugadores tomaremos el control del jovencito, del infante antes con cara de playmobil. El diseño del juego está basado en un concepto muy simple: es un niño, pequeño, indefenso, con limitaciones físicas. No puede pegar fuerte, ni saltar muy alto; no puede levantar peso ni correr muy rápido. Necesita al Águila para sobrevivir, para sortear los obstáculos. Por tanto, tendrá que intentar que ésta le ayude.
Según Ueda, el diseño del Águila es un estudiado concepto que intenta estrechar la línea entre realismo y ficción. Entre algo real y algo irreal. Entre un animal cercano y uno que sólo existe en nuestra imaginación. Encontraron problemas recreando elementos que los dueños de perros o gatos podían encontrar poco familiares en la criatura. Es decir, puede parecernos un perro por sus faciones, pero intentarán hacer que no se comporte como tal. Sigue leyendo