Y esto es, en resumidas cuentas, lo que Kevin Levine, creador de Bioshock Infinite (que llegará algún día de 2012), piensa que deberíamos hacer con su personaje, Elizabeth. Su creador piensa que la comunidad gamer, que ha opinado que la musa electrónica esta de toma pan y moja, somos unos cochinos e indecentes.

Pero claro, tras los argumentos tan indiscutibles que nos presenta su creador ¿quien puede rendirse a sus pechos ojos?











