Tekken 7 en PS4: Modo Historia, impresiones de un n00b

Gracias a Namco he podido “jugar” durante unas horas a Tekken 7. Y digo “jugar” entre comillas porque su Modo Historia, mi reducto offline como buen n00b – paso de que un niño de 10 años me humille en el multi -, es más una telenovela que una excusa para combatir con contexto.

Heihachi padre del año. Finalista CR7.

Nota: antes de seguir, me gustaría dejar claro que no pretendo que este texto sea considerado un análisis de Tekken 7, sino unas impresiones desde el punto de vista de un neófito del género, al que me acerco en contadas ocasiones.

Una buena idea complicada de implementar

Que conste que, en un principio, me sorprendió gratamente descubrir qué es lo que había preparado Namco para explicar las movidas – spoiler: son MUCHÍSIMAS – que rodean a la familia Mishima y que componen el core del universo Tekken. El problema es que lo que es jugar, se juega poco. Namco parece que no encontró la forma de convertir los pasajes en algo mínimamente interactivo. Lo que se ha realizado, sinceramente, para mi, hubiera sido más digerible como un OVA extra.

En cuanto a lo que es el juego en si, siempre desde mi perspectiva n00b, tengo que confesar que hasta el modo más sencillo de dificultad me ha parecido harto complicado. Voy a matizar. No es que haya tenido excesivos problemas en avanzar rondas/capítulos, es que no he sido capaz de identificar patrones que me permitieran alcanzar la victoria más allá de echar mano a los atajos de movimientos especiales – que se habilitan en el modo de dificultad más bajo – y el repiqueteo incesante de botones.

Sobre los atajos de ataques especiales me gustaría comentar que la selección de ataques que podemos realizar con 2 botones (L1 + el correspondiente botón) parece algo arbitraria. Por ejemplo, un personaje como Akuma, que dispone del famoso triplete ShoRyuKen/Hadoken/Senpuu Kyaku, no cuenta con dichos ataques en los atajos del modo principiante. Igual me estoy perdiendo algo, pero me ha parecido bastante extraño.

Lucha nivel arcade para PS4

Desde mi perspectiva de jugador que le da a la lucha de uvas a peras, aprenciando técnicamente al juego como título individual y no como juego de lucha, me parece bastante correcto. Los modelos de los personajes son tremendos y los movimientos, muy espectaculares. Quizá las transiciones entre cinemáticas e ingame chirrían más de lo que me hubiera gustado, pero el conjunto es muy bueno, propio de los arcades, donde la saga nació y que constituye el habitat natural del género.

A nivel sonoro me ha ENCANTADO – en mayúsculas – que cada personaje conserve su idioma materno a la hora de hablar. Eso hace que se produzcan situaciones muy curiosas en el modo historia, en el que Heihachi (japonés), Nina (americana) y Claudio (italiano) mantengan una conversación a tres bandas cada uno utilizando su propia lengua. Sí, suena a sketch de Monty Python, pero me ha parecido un detalle acojonante. Soy muy fan de las pistas de audio original, y en Tekken 7 hay dos tazas. O más. Por supuesto, todo convenientemente subtitulado al castellano.

Grandes sensaciones

Poco más de momento. Seguiré dándole a Tekken 7 para descubrir si acabo pillándole el truco, aunque sea en el nivel más bajo de dificultad, y aprendo a leer las peleas y a contraatacar de una forma algo más ordenada que lo que sería una coreografía de pelea de bar entre borrach@s. La entidad del paquete lo merece, aunque yo personalmente sigo suspirando por un Tekken x Street Fighter.

  1. Tekken siempre ha sido un juego de lucha exigente. Por lo que leo han metido detalles para precisamente hacerlo más accesible y espectacular.

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