The Division ¿Diversión formulaica u oportunidad perdida?

Ha conseguido superar un desarrollo cargado de incertidumbre, las dudas que siempre genera una compañía como Ubisoft que genera más memes que buenos videojuegos y que surgiera el término downgrade en cada aparición pública que hacía hasta la nausea pura, pero The Division ya está en PC, PS4 y Xbox One y toca valorar el resultado final.

The Division

El mundo, o mejor dicho New York que para los USA es como un mundo a parte, se va al carajo por vez número un millón y el equipo de soldados de élite, entrenados para alzarse cuando la sociedad cae, con permiso para actuar al margen de la ley y otra serie de tópicos que acompañan a cualquier producto con el sello del escritor Tom Clancy se alza en armas para recuperar la ciudad de la situación anárquica y catastrófica en la que se ha sumido después de un ataque biológico que ha diezmado la población de La Gran Manzana de forma considerable con un virus mortal impregnado en los billetes que circularon por millones de manos en el fatídico Viernes Negro en el que sucedió todo.

Hay cierto colectivo de lectores que han revisado las novelas del escritor estadounidense y que afirman que se apreciaba cierto fascismo en su narrativa y sea verdad o no es fácil observar un patrón claro entre todas las obras que Ubisoft ha lanzado usando el nombre de Clancy como etiqueta, en todas el mundo colapsa por un ataque terrorista y norteamérica armada con un patriotismo casi paródico aparece para salvar el día, no importa si es detrás de Echelon con Sam Fisher como héroe, las fuerzas especiales de Rainbow Six, los cazas de combate de H.A.W.X o la Directiva 51, el protocolo de emergencia que aparece en la operación Dark Winter, operación real en la que se inspira este The Division y que está pensada para movilizar a un equipo de respuesta capaz de atajar una situación de ataque terrorista masivo.

Más o menos todos disfrutamos con una buena historia de conspiraciones, héroes enfundados en chalecos antibalas y crisis que elucubran sobre las muchas formas en las que el Ser Humano es capaz de joderse a sí mismo por los motivos más estúpidos. Es por esto que la historia de The Division resulta atractiva a pesar de ser lo mismo de siempre dado que ahora estamos en un mundo abierto con mucho espacio para desarrollar su narrativa a placer y de forma sorprendente, por supuesto todo resulta en una oportunidad perdida con una historia que se desarrolla de forma plana y demasiado rápido como para desarrollar su introducción-nudo-desenlace. A pesar de que la trama se desarrolla en 15 misiones (un número nada desdeñable si lo comparamos con juegos de acción más lineales) la opción de completar dichas misiones de forma desordenada y la poca importancia que se le da a nivel jugable por ser todas exactamente iguales terminan diluyendo cualquier ápice de interés y desvelando que la historia es lo que es, una excusa para mejorar a nuestro personaje, llegar a tener acceso al llamado contenido del end-game y entrar en lo que es The Division, un juego de acción cooperativo con la Fórmula Patentada de Numeritos y Colorinchis Diablo remixada con la Fórmula Patentada de Grandes Mundos Abiertos Llenos de Confeti Ubisoft. Le salva en lo narrativo los cientos de coleccionables esperables de un juego con el sello de los franceses que en forma de audios y texto cuentan pequeñas historias que los supervivientes han ido legando en su paso por la catástrofe.

The Division

Es importante tener claro que a The Division se viene a intercambiar balas y a partir de cierto punto de forma obligatorio en compañía y no porque el juego no te permita ser un lobo solitario, que puedes perfectamente completarlo al 100% sin necesidad de amigos o matchmaking, pero el perezoso diseño de misiones habitual en los mundos abiertos de Ubisoft ataca aquí con más fuerza que nunca, hay cientos de misiones y tareas secundarias que complementan a las 15 grandes misiones principales, pero esta plaga de iconos en nuestra mapa no solo carece de dificultad alguna si no que se basa en repetir hasta el agotamiento los mismos tipos de misiones que llevamos décadas soportando en el género de la acción en tercera persona. Defender suministros, activar antenas, acabar con los enemigos de una fortaleza y su líder un poco más fuerte, todo se resumen en caminar, disparar a oleadas genéricas de enemigos mucho más genéricos y pulsar botoncitos. Habré muerto completado el 100% de estas tareas un máximo de 10 veces y ni la mitad habrán sido por la dificultad de los tiroteos que son, eso sí, muy satisfactorios.

Hace unos días hablaba de lo bien llevada que estaba la progresión del personaje en los últimos juegos de acción publicados por Warner Bros como son Mad Max, Batman, Shadows of Mordor o Dying Light, juegos en los que progresar y mejorar a tu personaje hacían que te sintieras realmente poderoso al tratarse de experiencias monojugador con un final claro. En The Division, por supuesto, una buena progresión del personaje es otra cosa bien distinta, ser notablemente mejor que tus enemigos no tiene sentido en un juego en el que siempre tienes que tener un reto a tu altura para hacerte con el fin último, las mejores piezas de equipo que sueltan solo los enemigos más poderosos y eso está mejor llevado en el pseudo-MMO de Ubisoft de lo que podríamos esperar, hay un buen número de mejoras en forma de habilidades que se activan y permiten usar gadgets ofensivos, de curación, de protección y otros menesteres habituales; talentos que podemos equipar y que potencia de forma pasiva algunos atributos o acciones de nuestro soldado y ventajas que se desbloquean y aportan también de forma pasiva pero sin necesidad de equiparla algunas ayudas como proporcionar materiales, llevar más equipo y ese tipo de cosas. La mejora de nuestro personaje está ligada a la de la base de operaciones principal de la JTF (Join Task Force, división que agrupa a policías, médicos, bomberos y otros cuerpos de la ciudad para atender a los supervivientes). Es un gran detalle el ver las mejoras de la base de forma visual y sentir que realmente el progreso está teniendo un efecto en alguna parte, la ciudad, por otro lado, no se verá afectada en absoluto por nuestras acciones reduciendo lo de mundo persistente a una mera anécdota.

The Division

A pesar de que casi todo parece hecho con la ley del mínimo esfuerzo no se puede decir que The Division no sea un videojuego muy bien pensado, porque vale, sus mecánicas son una apuesta segura más que comprobada en títulos como Diablo, Path of Exile, Torchlight o Destiny. Aún sabiendo que el factor adicción estaría presente aplicar esta fórmula requiere un equilibrio tanto en la evolución de los personajes como en la forma en la que se consiguen las mejores armas y piezas de equipo que en Massive Entertaiment parecen haber entendido de maravilla. Es innegable que jugar a The Division en cooperativo es algo tan adictivo que se vuelve alienante, no te das cuenta de que estás realizando las mismas acciones cientos de veces porque no te importa, disparar es divertido, comunicarte con tus amigos y usar las habilidades de forma inteligente es divertido, usar un sistema de coberturas que se basa en lo visto en Splinter Cell Conviction y Blacklist y lo mejora exponencialmente es absolutamente satisfactorio.

Quizás la parte más revolucionaria de esta obra se encuentre en el llamado PvP que tiene lugar en la Zona Oscura, un entorno donde todo vale y donde cualquier jugador puede matar a otro para hacerse con el equipo que haya conseguido acumular en dicho entorno. Dado que el mejor loot del juego se encuentra en esta zona y que la única forma de extraerlo para descontaminarlo y poder usarlo es solicitar una extracción en helicóptero que tarda un eterno minuto y medio en llegar podríamos decir que es lo más cercano a la experiencia DayZ que se ha visto en consolas. Y si digo que es revolucionario es por las muchas situaciones que se dan cuando dejas que la gente sea ella misma en un videojuego multijugador, lo peor y lo mejor de la humanidad queda representado mediante sus avatares virtuales que pueden rodearte y masacrarte si son lo que el juego llama Agentes Renegados o unirse a ti sin invitaciones ni matchmaking de por medio para colaborar y conseguir extraer todos junto vuestro preciado botín. Además la dificultad de la Zona Oscura es un desafío brutal que la vuelve inexplorable para el agente solitario dado que los NPCs que la pueblan suelen tener un alto nivel y mucha resistencia pues son quienes atesoran las mejores piezas del juego.

The Division

Está más que demostrado que el planteamiento anteriormente demostrado funciona lo pongas donde lo pongas, pero si encima lo pones en la mejor New York que se ha visto en la historia de los videojuegos desde los juegos de Rockstar pues ya todo se potencia hasta el Stendhal puro. Cada remoto rincón de la emblemática ciudad rebosa belleza, ese tipo de belleza que se encuentra en la devastación y en la decadencia, apetece mirar cada graffiti, cada cadáver decorativo esparcido por las calles te cuenta una historia de brutalidad y del lado más oscuro del hombre, hay miles de edificios en los que podemos entrar sin ningún objetivo o con el único de conseguir un coleccionable y están detallados hasta la enfermedad. Si algo saben Ubisoft y sus subsidiarias es crear grandes mundos abiertos ricos en detalles, no saben llenarlos con contenido interesante o revolucionario, pero vaya si saben decorar. Si en su día decía que Assassin’s Creed Unity merecía la pena sólo por el gran tour personalizado que podíamos hacer por la París revolucionaria me veo obligado a recomendar The Division de la misma forma dado que muchas veces me ha apetecido poner el stick izquierdo a medio gas y caminar entre las calles, en mitad de ventiscas de nieve, en noches cerradas o a pleno sol en la sobremesa, porque esa es otra, la iluminación y los cambios de clima aportan la guinda a los entornos más bellos que hayamos visto en un juego situado en el mundo real en los últimos años. Hasta el sonido nos sorprende rebotando los cañonazos de nuestras armas en callejones despoblados, las explosiones nos ensordecen y hacen mutar a cualquier sonido que venga después. Menos brillante es la banda sonora que no hace acto de presencia cuando se la necesita y el doblaje a nuestro idioma que no solo tiene graves problemas de tonalidad en momentos clave si no que no es rara la ocasión en la que dos personajes cercanos tienen la misma voz sacándonos esto totalmente de escena.

En una valoración general The Division es por un lado un ejercicio sublime de acción cooperativa que para sorpresa de todos funciona de maravilla (al menos en mi experiencia personal de juego durante unas 50 horas) en lo que a estructura online se refiere con un matchmaking que va muy rápido y con partidas en compañía en las que no he encontrado ni un resquicio de lag y por otro lado no deja de parecer una oportunidad perdida en la que Massive Entertaiment podría haber arriesgado un poco más ofreciendo una campaña con más matices que no fuera un mero prólogo para el grueso de su acción multijugador. Síntomas de la valentía de aunar un género tradicionalmente ligado a la fantasía con una ambientación realista son las disonancias que se dan al ver a pandilleros aguantar cientos de balas en cuerpos protegidos por una camiseta de tirantes, la incapacidad de los agentes para disuadir o arrestar a delincuentes menores a los que masacramos sin mediar palabra y otras situaciones que no son más que el fruto de un choque entre ambientación y género.

The Division

De momento la falta de contenido es un problema para quienes quieran verse jugando a largo plazo sin caer en la más terrible de las repeticiones, al final las únicas misiones que podemos repetir en distintas dificultades con amigos son las 15 principales y luego dar el salto a la zona oscura esperando encontrar el mejor equipo con el que luego superar las futuras incursiones que irán llegando de forma gratuita (al menos la primera así será) donde se espera mejor contenido para el end-game así como una misión realmente retante y con un diseño algo diferente a las recurrentes oleadas. Mientras esperamos a ver la evolución de esto mediante los nada bienvenidos contenidos adicionales el de The Division es otro de los muchos mundos preciosistas y enormes de Ubisoft relleno de confeti. Y con el confeti pasa que tiene gracia cuando explota la piñata, pero no tanta cuando toca barrerlo. [70]

  1. A mí algo que me llama de este juego y que me gustaría probar es el PVP. En el PVE al final es lo de siempre, en este y en todos los juegos masivos online, la cuestión es cuanto van a tardar en añadir nuevo contenido y como van a hacerlo.

  2. Buen análisis. Bajo mi punto de vista, el juego es de 90 y eso que de momento solo le estoy dando al cooperativo. La darkzone la dejo para cuando tenga mas nivel (solo estoy en el 10), y según me han comentado, así es poco menos que una locura adentrarte en el pvp. Puede que su mecánica canse con el tiempo, pero al menos de momento, mientras voy progresando el personaje, es un reto continuo y gratificante. Vamos, que no esperaba un titulo para estar jugando un año entero… simplemente que el tiempo que me apetezca jugarlo, sea entretenido.

    Sigo pensando que es uno de los titulos del año, y posiblemente, junto con Forza Horizon 2, de lo que mas me ha divertido con diferencia.

  3. Yo me lo estoy pasando realmente bien, es divertido, sobretodo en compañía. Las habilidades, talentos y objetos están muy bien, hay bastantes y variados.
    Mi único miedo es el high end, que me da que lo van a rellenar a DLC de pago caros, y me huele que va a salir todo por un ojo de la cara. Si esos DLC son altos en contenido y cambian para bien el juego no pasa nada, pero según a que precio.

    • Cuando son titulos que realmente interesan a uno, lo mejor es buscar las versiones con el pase de temporada, que fuera de España salen incluso por menos precio que el juego pelado aqui.

      Ya me pasó con Battlefront, y ahora con The Division … compensa pillarlos asi, y ya te olvidas de tener que ir mirando el precio de cada dlc por separado. En este caso concreto, fue poco mas de 40€ la edicion gold.

      Vale la pena perder un poco el tiempo en comprar fuera.

      • Tienes toda la razón, el problema es que hasta ahora no sabia si me iba a gustar o no, y me lo regalaron con la gráfica nueva y la verdad es que estoy alucinado con el juego.

        Seguramente me miraré lo del seasson pass seriamente y me olvidaré de mirar precios, ya que me salió “gratis” el juego…

  4. Rollazo de triples A.

    Mal, o bien, según se mire, van las cosas cuando los únicos que innovan y sorprenden, y ya no se quedan solo en eso, son los indies.

    The Division parece otro de esos juegos que ofrece 1/3 o 1/4 de lo que se venía ofreciendo hasta ahora.

  5. Me sorprende que nadie haya comentado lo que a mi me parece evidente: que The Division es un clon de Destiny con una ambientación diferente.

    Ojo, no es una crítica, es una observación. Yo soy muy fan de los dos.

    • Control+F: Destiny. Verás que en el texto menciono que las mecánicas son las de Destiny/Diablo y sucedáneos.

      Es algo demasiado evidente y que se sabe desde que se pudo jugar por primera vez.

    • Bueno, no creo que sea un clon, los dos pertenecen al mismo género, uno dentro de la fantasía o ciencia-fantasía y otro más realista. Destiny quizás marcó el camino aplicando cosas de otros tipos de juegos en un shotter de mundo abierto multi.

  6. En mi opinión The Division da un soplo de aire fresco a los shoot&loot con DZ, adictivo cómo diablo.

    Después del parche de ayer, la gente es más guarra en DZ dando juego a crear situaciones impensables.

    Por mi parte aplaudo que Ubisoft halla arriesgado con la DZ, y ahora solo falta ver como evoluciona su contenido.

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