Aventuras y desventuras de un periodista de ésto de los videojuegos 10: Sobreviviendo a los egos

Relato de ficción inspirado en algo parecido a la realidad

La cosa está jodida. Quién me viera y quién me ve, antes, codeándome con la Jet Set del videojuego, siendo invitado a los eventos más in del mundillo, con más consolas que conexiones de mi televisor, con más merchandishing de gratelo que un jugador del Madrid, que cuando salía a la calle parecía más bien un maniquí de una tienda freakie que lo que soy, un cuasi cuarentón sin más vocación que su exhobby... Ni para topmanta tengo ya, vaya. (más…)

Aventuras y desventuras de un periodista de esto de los marcianitos 5: Cubriendo un evento (I)

Relatos de ficción inspirados en algo parecido a la realidad Los eventos son casi iguales a las demás fiestas que organizan las compañías. Hay comida, alcohol, azafatas con poca ropa y RRPPs que sonríen más que el payaso de Mikolor. No digo videojuegos porque no en todas las fiestas de promoción hay videojuegos, pero tal y como van los invitados en esas ocasiones, aunque la gente jugara no lo recordaría al día siguiente. (más…)

Aventuras y desventuras de un periodista de esto de los marcianitos 4: Friki

Relato de ficción inspirado en algo parecido a la realidad Poca gente, quitando a los chavales adolescentes que todavía no saben lo que cuesta comprarse un piso, respeta a los periodistas del sector. Tus compañeros te miran como un bicho raro, un freak intrusista que se encarga de rellenar secciones muchas veces marginadas de la prensa generalista. L@s relaciones públicas - o púbicas, porque hay cada una que le cuesta menos bajarse la falda que enviarte el juego que llevas 4 días pidiéndole - te ven como un mal necesario, pero un mal al fin y al cabo. (más…)

Aventuras y desventuras de un periodista de esto de los marcianitos 3: Los juegos y yo

Relato de ficción inspirado en algo parecido a la realidad Si me preguntas cuántos juegos tengo, la verdad es que no sabría qué decirte: no tengo ni idea. Se van acumulando en la estantería y cada vez me es más dificil encontrarles sitio. La situación ha llegado al extremo en el que me veo obligado a apilarlos en cajas y guardarlos en los armarios. Y a pesar de que no suelo recuperar ninguno de ellos una vez cierro las cajas, me cuesta horrores regalar alguno e incluso dejar juegos a algún colega. Mis juegos son como mis anillitos de Sauron, los tengo sólo para mí. Y eso que la relación que he tenido con la inmensa mayoría de ellos no llega ni para poder considerarse esporádica. He tenido conversaciones más largas con el taquillero del cine que tiempo he pasado jugando a alguno de ellos. Bueno, la verdad es que a muchos de ellos. (más…)

Aventuras y desventuras de un periodista de esto de los marcianitos

Relato de ficción inspirado en algo parecido a la realidad Me llamo Ricardo Farinela, Richard para los amigos y para los que me tienen confianza. Me dedico a malvivir comentando videojuegos para unas cuantas revistas y diarios de estos gratuitos que reparten en cualquier esquina de Madriz. Al principio me encantaba que me pagaran la miseria que me pagan por hacer algo que me encanta, jugar a videojuegos. Supongo que mi curro debe ser el sueño más húmedo de la mitad de los adolescentes de este país, pero el problema está en que yo ya he sobrepasado la treintena, sigo viviendo de alquiler y mis perspectivas de mejorar mi situación no son precisamente halagueñas. Dejé la carrera a medias, sólo he currado en Centro Mails y Corte Ingleses y no tengo ningún colega o conocido que me pueda enchufar en ningún sitio donde pueda mejorar mi situación profesional. Pero bueno, supongo que podría ser peor. O eso dice el telediario. (más…)