Kirby y la tierra olvidada: una aventura espectacular

Nunca he sido muy fan de Kirby, aunque los plataformeros me flipan. El estilo Mario 3D siempre han guardado un lugar especial en mi corazón, con esos mundos con los que maravillarnos ante la magistral clase de diseño que suelen ser. Super Mario 3D World funciona genial en este sentido, y Kirby y la tierra olvidada bebe mucho de este para construir su ilusión.

Kirby y la tierra olvidada

El mejor Kirby hasta la fecha

La última entrada de Kirby es un rompemoldes absoluto en lo que ha sido el personaje hasta la fecha. El título es la primera entrada real en un mundo tridimensional de la famosa bola rosa, algo que Hal Laboratories estuvo evitando hasta no saber perfectamente cómo podrían ejecutarlo a la perfección. Kirby vuelve con todos los poderes con los que lo conocemos, mejorados incluso para el juego, para una aventura que no deja indiferente a nadie.

Y mira que yo no había jugado apenas a ningún título de la saga. Demasiado fáciles, demasiado simples y, aunque no estaban mal, no me llamaban en absoluto –salvo Kirby’s Epic Yarn, uno de mis títulos favoritos de la defunta Wii U– hasta la llegada de este Kirby y la tierra olvidada. Prácticamente todo lo que hace este juego transmite el espíritu de Kirby, accesible, sencillo y divertido con un punto de dificultad en los últimos compases –sobre todo, en su fantástico postgame– que asegura horas de vicio y una experiencia genial.

Kirby coche

Construyendo una tierra olvidada

Pero vayamos por partes. ¿Qué ha hecho que me enamore tan profundamente de este Kirby? Podría decir todo, pero sin duda lo mejor es el trabajo de diseño de niveles y cómo funciona la cámara del juego. Cada escenario funciona como un tiro, permitiendo usar los diferentes poderes de Kirby tanto para avanzar a toda mecha como para explorar los secretos que ocultan. Los detalles de cada zona, ya sean los coleccionables o los detalles que les proporcionan un acabado mágico, los hacen únicos y memorables. Tras una semana de haber acabado el título al cien por cien, aún soy capaz de recordar prácticamente cada nivel del juego… y en especial los de hielo, una autentica delicia en todos sus apartados.

Podemos avanzar por cada mundo casi sin explorar los niveles que los componen, avanzando hasta llegar el final y simplemente cogiendo los waddle dee necesarios para avanzar al siguiente-Esto crea un estilo de juego rápido y menos dedicado, interesante para los que quieran pasar un rato, pero que también ayudan a no aburrirnos cuando los completistas tengamos que rejugar un nivel para encontrar un secreto que nos hemos dejado. Los retos en los niveles no son muy difíciles, aunque alguno se nos puede escapar en una primera vuelta. Por suerte, se puede llegar muy rápido a donde se suponga que esté el secreto y tardaremos nada en dejar todos los niveles terminados.

Porque creedme: querremos tenerlo todo. El juego nos incita a salvar a los waddle dees porque así es como actuaría Kirby, pero también porque es tremendamente divertido. Los retos son casi todos diferentes, aprovechando las diferencias entre cada zona y bioma, los poderes a nuestra disposición y nuestra propia inventiva. Es imposible perderte los retos porque al terminar el nivel, el siguiente reto de la lista que nos falte se abrirá con una explicación bastante directa de que tenemos que hacer.

Niveles

Masterclass en diseño de niveles

Y molan mucho, porque el juego es increíblemente jugable. Los poderes se sienten muy diferentes, en especial si no has jugado apenas a Kirby como es mi caso, y aprovecharlos en los niveles, largos pero separados por zonas más acotadas, son intuitivos y únicos, en especial los exclusivos de esta entrega: los morfopoderes. Coches, bombillas, escaleras o conos, todos ellos dan juego para construir puzles y crear variedad. Otro detalle muy bien logrado son los retos extra fuera de los niveles, que aprovechan para llevar al límite todas las habilidades, con un punto de dificultad que les falta al juego «base».

Pero si todo funciona tan bien es porque los niveles tienen un diseño divertido y porque la cámara de este juego es la mejor que he tenido la fortuna de jugar en un plataformas tridimensional. Que sea una cámara fija ayuda, moviéndose por el escenario lo menos posible pero siempre permitiéndonos total control y visión de donde estamos en el nivel, a la vez que utiliza técnicas de cámara para proporcionarnos planos cinematográficos para impresionarnos o acercarse o moverse para insinuarnos algún secreto oculto.

Es difícil de describir con palabras lo bien que funciona, pero la forma más sencilla es con una comparación directa con los juegos de Mario. Cuando jugamos a Super Mario 3D World¸ la cámara es fija, pero manteniendo una distancia prácticamente inalterable entre niveles similar a la que tendríamos en un teatrillo: como espectador/jugador nos encontramos sentados en nuestro asiento durante toda la función, con la salvedad de cuando los propios interpretes se acercan a nosotros durante la obra. Kirby y la tierra olvidada funciona más similar al cine, donde nosotros espectamos una pantalla y la cámara nos muestra lo que quiere que veamos. Y funciona a las mil maravillas, vaya que sí. No implicaré que un sistema sea mejor que otro, pero para lo que hace este Kirby no puedo encontrarle ninguna pega.

Pesca

Un postgame único en los plataformeros

Sin embargo, si la aventura es divertida en su parte principal, es el contenido extra lo que lo eleva. No hablo de los minijuegos, que si bien son agradables no les dedicaremos más de quince minutos, sino del postgame y del coliseo. El contenido una vez tengamos todos los waddles es una versión comprimida de los diferentes mundos en solo un nivel con mayor dificultad, mucho más rápidos, y completarnos nos proporciona el verdadero final del juego junto a la verdadera batalla final.

Por si eso no fuera suficiente, completar este postgame nos proporciona el tercer reto del coliseo. Los dos primeros están bien, siendo los boses a los que ya nos hemos enfrentado con uno final más difícil y único, pero el tercer reto te hace preguntarte si no te han cambiado el juego y mandado de un ostión a un crossover entre Elden Ring y a Bayonetta: un jefe final gigantesco con múltiples patrones al que derrotaremos aprovechando o bien el arma que tengamos o la versión base de Kirby lanzando estrellas y siendo cuidadosos y esquivando todo lo que nos llegues. Cuando lo completas te sientes dios, aunque si te matan volver es bastante aburrido.

Kirby durmiendo

En resumen

En cuanto al apartado visual, como ya he dicho, la dirección artística de Kirby y la tierra olvidada es excelente en todos sus aspectos: todas las zonas son memorables y únicas; desprenden carisma y junto a la música componen una aventura que no te quieres prender. El juego es sencillo en su rama principal, pero es fantástico sin importar el qué. Todo lo que hace funciona genial y, siendo sinceros, lo que buscamos en un videojuego de este tipo es divertirnos… y Kirby no nos falla. Un juego para todos los públicos, un imprescindible de Nintendo Switch y la mejor entrada de la bola rosa jamás hecha hasta ahora. Una aventura que no podemos perdernos y un juegazo en toda regla que no se merece menos de un [95].

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