Red Colony: zombies de serie B con una ejecución extraña

Una de esas cosas que me encantan son las películas de miedo de serie B. Nunca se que voy a encontrarme, pero siempre, de algúna forma, termino pasándomelo bien; ya sea por las risas, cutreces o bizarradas típicas de este subgénero dentro del terror. Algunas son buenas y dan cosita, pero, desde luego, no es precisamente el caso de este Red Colony.

Red Colony

Un setting que, a primeras, puede interesar

Utilizando un apocalipsis zombi en un futuro donde el mundo está dividido en dos colonias en un planeta separadas según su ideología política (roja-comunista; azul-capitalista), el inicio de este juego no puede ser una declaración de intenciones más directa, con nuestra protagonista gritan por teléfono un “CLARO QUE HAY ZOMBIES”. Esto junto a unas frases brutas, de esas con las que se nos cae la baba en las pelis de acción -Sayonara, baby- a la par que nos hace plantearnos su percepción del peligro y un diseño de personajes completamente anime con un toque de echii tan bruto en su diseño, gritan serie B por todos los poros.

Sin embargo, esto es lo mejor que puedo decir de Red Colony. La protagonista, Jill (referencia a Resident Evil in comming), es una científica que se ve envuelta en un apocalipsis zombi apareciendo misteriosamente dentro de una cabaña abandonada. Ni idea de que hace ahí y apenas se hace hincapié en el por qué, pero ahí estamos: todo lo que nos queda es encontrar  a nuestro marido, hija y mejor amiga intentando mantenernos a salvo. La historia se narra de una manera muy brusca, atropellada, y pese a que la premisa de las dos colonias puede dar juego no termina de pillarle el ritmo salvo por ciertos momentos muy puntuales.

Ojalá todos los apocalipsis zombis fueran tan fáciles

En una historia que busca ser un film de segunda de zombis lo que más me ha sorprendido es el poco peso que tienen en escena. En Red Colony morir es complicado, por no decir casi imposible, pues los pocos enemigos que nos atacan son todos iguales y muy sencillos de derrotar. Quedarnos en el juego se debe principalmente a la historia, pues no existe apenas reto en cuanto al avance. Lo más curioso es precisamente conseguir todos los objetos secretos y encontrar la última sala, un lugar que no voy a desvelar pero da paso a un momento de la trama que demuestra hasta donde podía haber llegado el lore… de haberse desarrollado de otra manera.

Al final, nos movemos adelante y detrás y de tanto en tanto mataremos zombis, ese es el juego. Podemos escoger entre distintas armas para cargarnos a esos no muertos, pero al final el arma inicial, un cuchillo, es el más básico y va igual de bien que una pistola dada la facilidad de acercarnos, apuñalar, alejarnos y repetir. Existe una tercera mecánica en los puzles, todos ellos dependientes de buscar secuencias numéricas para abrir un mecanismo. El resultado siempre es el mismo.

A nivel gráfico ya he mencionado su fuerte inspiración anime con toques echii, simple pero que cumple su papel. Esto, junto con la ausencia de música a favor de un sonido ambiental crean un conjunto parco en detalles pero que no desentona con el resto del producto. Curiosamente, como ninguno de los apartados termina de destacar sino que son de un nivel similar, terminan dando lugar a un conjunto que no desaprovecha lo que tiene e incluso suma.

En resumen

Mi pensamiento con este juego es, precisamente, que nos encontramos en una beta. No parece un juego acabado dado el balance que tienen las mecánicas. Tampoco me sorprende del todo, y hay que tener en cuenta que estamos ante una obra hecha por un solo hombre. Rune Storm es un modelo y diseñador de juegos sueco afincado en Japón que se ha encargado el solito de todos los apartados del juego, lo cual es admirable a su vez, pero no quita que le falte pulido al juego.

El desarrollador ya está trabajando en una segunda parte que, por lo visto, mantiene la estela gráfica de este, pero que me genera curiosidad una vez completado este. No es un gran juego, ni se acerca, pero me molan las pelis de serie B, lo reconozco, por lo que estoy bastante seguro de que, cuando llegue su secuela, la jugaré por curiosidad. Si consigue dar una historia más sólida e interesante puede dar lugar a un producto curioso, con un público muy de nicho pero al que le mola este tipo de productos. Pese a todo, la nota que le doy a este Red Colony es un [55].

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