Summoner's Mess: cuando la simpleza se vuelve adictiva

Cuando cae en tus manos un juego indie que a primera vista tiene mecánicas fáciles, visualmente es diferente y que te atrapa para hacerte pasar horas intentando llegar más lejos, es que algo bueno tiene. Así es Summoner’s Mess: te llamará por la vista y la «facilidad» pero te quedaras por el pique y el reto que supone.

Summoner's Mess

La curiosidad que mató al cultista

En la pasada Indie Dev Day pude probar este juego por la curiosidad y tras ganar el premio al mejor precio de puzles del certamen y de lanzamiento con oferta, a un precio de 2,69€, la opción de no comprarlo no estaba contemplada.

En Summoner’s Mess nos pondremos en la piel de un miembro de un culto a dioses oscuros al que han echado de la hermandad. Nuestro protagonista quiere vengarse invocando a un ser ancestral, pero, tal y como indica el título del juego, las cosas se van un poco de madre.

Después del estropicio, deberemos lidiar con la oscuridad que ha surgido del portal de invocación mientras recuperamos los grimorios sagrados para controlar a la bestia invocada. Para ello, contaremos con un inventario super reducido de 3 huecos y una antorcha que deberemos ir recargando de las fuentes de luz que vayamos encontrando por el mapeado. ¿parece sencillo, verdad? Pues no.

El mapeado es un laberinto de habitaciones que pondrá a prueba nuestra memoria para recorrerlo mientras vamos recargando nuestra antorcha. Una vez recojamos una fuente de luz, esta se agota, por lo que la planificación «al vuelo» es super importante.

Si no planificamos bien podemos encontrarnos con la posibilidad que debamos deshacer camino y no tengamos fuentes de luz para garantizar nuestra supervivencia.

La cosa se complica con los detalles

Un detalle es como el juego juega con tu tiempo, en realidad tu vida, con cosas tan simples como ver el reflejo de nuestro personaje en un espejo o que a una armadura decorativa se le enciendan los ojos. Este tipo de detalles, que hay más, hacen que retrocedas a investigar y perder un valioso tiempo jugando con ellos, mientras tu antorcha se va gastando, por lo que inconscientemente te estás saboteando a ti mismo, sin darte cuenta: maravilloso.

El efecto de simular un monitor o tele de tubo es un detalle que, junto con el pixel art gordo del juego, te traslada a tiempos pasados donde todo era «más sencillo» pero a la vez dificulta cuanto más oscuro esté el mapeado, ya que la falta luz hará que choquemos contra esquinas u objetos, perdiendo segundos vitales para nuestra vida.

¿Modo fácil? GRACIAS

No es que Summoner’s Mess tenga un modo fácil per sé, pero contamos con un apartado de accesibilidad que nos permite usar cheats como antorcha infinita o mini mapa, por si queremos ver como acaba la historia, pero que ya nos avisan que no contarán para los logros del juego. Puede que mientras leéis esto penséis que no hace falta, pero una vez jugadas varias partidas, volvemos a hablar sobre ello.

La dificultad del juego radica, como hemos nombrado antes, en planificar bien tus idas y venidas de las habitaciones haciendo uso de tu memoria traicionera, por lo que deshacer camino es una opción arriesgada si has recogido todos los puntos de luz anteriormente.

Es una idea tan simple que funciona: estaremos planificando y tirando de memoria en las siguientes partidas mientras nos picamos con nosotros mismos para intentar llegar más lejos.

Nuestro inventario de 3 huecos no nos lo pondrá fácil: primero necesitaremos 3 llaves de diferentes colores para abrir diferentes puertas del castillo, pero, ¿qué pasa si nos encontramos un objeto nuevo o uno de los 3 grimorios que necesitamos mientras tenemos las 3 llaves ocupando todo el inventario?
Solo puedo deciros: suerte.

La gestión del inventario, dejando objetos para recoger nuevos, es un verdadero dolor de cabeza cuando descubramos que tenemos que deshacer camino para recuperar un objeto o hemos dejado la llave que no toca demasiado atrás y no podamos ni abrir la puerta ni volver atrás por falta de puntos de luz.

Summoner’s Mess es un juego casi redondo

Ningún juego es perfecto, por mucho que Famitsu diga lo contrario, y Summoner’s Mess se acerca mucho a un juego redondo, pero hay 2 detalles que pueden hacernos desesperar tanto como para dejarlo o necesitar buscar respuestas por internet para continuar el viaje.

Uno de estos detalles es la falta de información durante el juego al llegar a ciertos puntos clave. Tras la ardua tarea de recoger los tres grimorios (finalmente lo hice con cheats) nada indica donde ir o qué hacer con ellos. Volví a recorrer el mapa con ellos equipados sin descubrir ninguna sala u objeto con el que poder interactuar.

Eso me hace pensar dos cosas: o no lo vi durante el recorrido o tal vez necesitaba usar otros objetos repartidos por el mapa para desbloquear salas antes de usar los grimorios. Al no tener referencias por pantalla acabas cansado de repetir todos los caminos varias veces para asegurarte que no has pasado por alto nada.

El otro y último detalle donde me pareció que , es en la música ambientalA pesar de estar a un nivel bajo, me pareció demasiado lenta. Me esperaba algo con más ritmo y que me metiera más en la piel de estar en un castillo invadido por una fuerza maléfica de otra dimensión. No me malinterpretéis, no esperaba una fanfarria o algo a 160bps, pero tal vez si a 80-90bps que me pusiera en la situación de tener prisa.

Tal vez esté hecha así adrede para relajarte y que cueste llevar un ritmo rápido pero una vez metidos en faena da la sensación de jugar sin música

A pesar de ello, SUPER RECOMENDADO

Si queréis pasar un rato picados con vosotros mismos en un juego de partidas rápidas, muy amigable, con algo de humor y a un precio de risa, no dejéis psar la oportunidad de comprarlo porque, en mi humilde opinión, merece la pena tenerlo en vuestra biblioteca de Steam.

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