Hace unos meses Acer nos propuso analizar su nuevo monitor ultrawide Predator Z57. Como vengo de un monitor ultrawide de 49″ de otra marca tenía mucho interés por ver como había evolucionado la tecnología y tengo que deciros que, estar delante de este monstruo, impresiona.
Los ultrawide no son solo para simuladores
Cuando hablamos de monitores ultrawide de gran diagonal, como por ejemplo 49 o 57 pulgadas, suponemos que el mayor consumidor va a ser un amante del simracing o de los simuladores de vuelo. Evidentemente, tener a dos palmos de la cara un enorme monitor curvo simula a la perfección la luna delantera de cualquier coche de competición. Pero, ¿y si te digo que es el monitor perfecto para aumentar tu productividad o disfrutar de otros juegos?
Y es que el Acer Predator Z57 no es un monitor cualquiera, es una declaración de intenciones. Mientras que los súper ultrawide habituales rondan las 49 pulgadas con una resolución de 5.120 x 1.440 (el equivalente a unir dos paneles QHD de 27″), Acer ha decidido ir un paso más allá: el Z57 es como pegar dos monitores 4K de 32 pulgadas, alcanzando una resolución total de 7.680 x 2.160 en una diagonal de 57 pulgadas. Una bestialidad.
Especificaciones
Estas son las especificaciones del Acer Predator Z57:
- Tasa de refresco: 120Hz
- Tamaño de pantalla: 57″
- Resolución: 7.680 x 2.160
- Panel: VA con retroiluminación MiniLED
- Curvatura: 1000R
- Conectividad: 1x DisplayPort 1.4, 2x HDMI 2.1, 1x USB-C (90W), 2x USB-A (KVM), 1x jack 3.5mm
- Compatibilidad: AMD FreeSync Premium y es compatible con G-Sync.
Diseño y construcción
Bajo la carcasa del Z57 se esconde un panel VA fabricado por Samsung, con retroiluminación MiniLED de 2.304 zonas. Esta tecnología permite alcanzar picos de brillo elevados, aunque como veremos más adelante, también trae consigo los típicos problemas de dimming en escenas oscuras.
Con una densidad de píxeles de 140 DPI, el Z57 supera a cualquier panel OLED en un tamaño equivalente, motivo por el cual todavía no existe ningún súper ultrawide OLED de 57 pulgadas en el mercado.
La curvatura 1000R está muy bien escogida para un panel de este tamaño, envolviendo al usuario de forma natural cuando se sienta centrado frente a él. Eso sí, el monitor ocupa una cantidad de espacio enorme sobre la mesa, así que conviene medir bien el escritorio antes de plantearse la compra. Nosotros tenemos una mesa de 80cm de ancho y se queda… justa. La base, con un diseño de trípode con dos patas delanteras largas y una trasera más corta, al menos deja hueco para colocar objetos entre ellas.
En cuanto a ajustes, el Z57 permite una inclinación de ±20°, un giro de ±30° y un ajuste de altura de hasta 110mm. No hay pivote, algo lógico teniendo en cuenta lo ancho que es el panel.
Estéticamente es discreto: tonos grises y negros, el logo de Predator en la parte inferior del marco y en la base, y un anillo de iluminación RGB en la parte trasera que rodea el punto de unión entre el pie y el panel, controlable desde el propio menú OSD.
La dotación de puertos es correcta para un monitor de este calibre, con dos HDMI 2.1 para consolas, aunque se queda en DisplayPort 1.4, precisamente lo que le impide alcanzar los 240Hz que sí ofrece la competencia con su DisplayPort 2.1. Se completa con un USB-C de 90W de carga y dos USB-A con switch KVM integrado, muy útil para quienes trabajan con varios equipos.
Sorprende también la inclusión de dos altavoces de 10W, algo poco habitual en un monitor, y que probablemente responde al espacio extra que deja un chasis tan grande. El sonido que ofrecen es más alto de lo esperado, aunque seguimos recomendando unos altavoces externos o auriculares para una experiencia sonora decente.
Menú OSD y funciones
El menú OSD incluye todo lo necesario y resulta sencillo de navegar. Cuenta con opciones como el afilado de píxeles (que recomendamos desactivar si el uso principal es ofimático o navegación web) y varios perfiles de temperatura de color.
El switch KVM permite cambiar entre distintos equipos conectados sin tener que desconectar el ratón y el teclado cada vez. También incluye modos picture-in-picture y picture-by-picture, que permiten dividir la pantalla entre dos fuentes distintas a la vez, algo que en un panel de este tamaño tiene mucho sentido. Esta implementación está un nivel por debajo de lo que ofrecen soluciones de la competencia.
Color, contraste y brillo
Este monitor alcanza una cobertura del espacio sRGB del 99%, un 91,7% de DCI-P3 y un 91,9% de Adobe RGB. Por lo que es una gran opción si necesitamos trabajar dentro de los espacios de color sRGB.
Hemos probado varios perfiles mientras realizábamos la review y el modo «Standard» fue el que mejor resultado nos dio en cuanto a brillo y contraste. Si quieres un perfil más personalizado hay muchas páginas webs que te guían a través de los menús para que dejes el monitor a tu gusto.
Los 1000 nits del HDR se notan. Esto hace que los brillos resalten y los juegos cobren una nueva vida. Ya sabéis que yo soy un gran fan del HDR y lo que puede llegar a cambiar un videojuego y aquí, tengo que reconocer que Acer ha realizado un trabajo espectacular.
Ángulos de visión
Al tratarse de un panel VA curvo, cabría esperar limitaciones al mirarlo desde un lateral, pero en la práctica ofrece hasta 178° de ángulo de visión, y en nuestras pruebas apenas notamos pérdida de color o brillo al acercarnos a ese límite. Un dato relevante en una pantalla tan ancha, donde es habitual que más de una persona la esté mirando a la vez.
Rendimiento en juegos
Probamos el Z57 con varios títulos, entre ellos Fortnite, Microsoft Flight Simulator, LeMans Ultimate o World of Warcraft. Nuestra RTX 4070ti Super junto a nuestro viejo i9 9900k no consiguieron mover ninguno de los juegos a la a la resolución nativa de 7.680 x 2.160 que da este monitor y mantener un ritmo de fps constantes o al menos cercano a los 60 fps.
Por eso en muchos de los juegos bajé la resolución a 5.120 x 1.440 (el equivalente en 1440p del mismo formato ultrawide), que es lo que hicimos en la mayoría de pruebas, con un resultado visual excelente. Otra de las soluciones es obviar el ultrawide y poner una resolución 4k 16:9 y jugar con bandas negras a los lados.
Tienes que tener en cuenta que, para productividad no vas a tener problemas, pero si quieres aprovechar todo el potencial del monitor, vas a necesitar un hardware a la altura.
Productividad
Por su tamaño, la mayoría de compradores probablemente lo usarán sobre todo para trabajar, ya que resulta casi imposible añadir otro monitor al escritorio por lo grande que es el Z57. El panel VA ofrece buena legibilidad de texto, mejor incluso que muchos OLED y el recubrimiento mate ayuda a controlar los reflejos en salas luminosas o si tienes el monitor cerca de una ventana.
El switch KVM y la carga USB-C de 90W son bienvenidos, aunque se echan en falta un par de puertos adicionales en un panel de este tamaño.
Conclusión
El Acer Predator Z57 es una pantalla colosal que ofrece una inmersión extraordinaria en juegos y vídeo, aunque pocos títulos podrán moverse a su resolución nativa si no tienes una auténtica bestia de hardware. También destaca como herramienta de productividad gracias a su enorme superficie útil, su brillo decente, su buena legibilidad de texto y extras como el USB-C de 90W y el switch KVM.
Si tuviésemos que ponerle alguna pega esta sería la limitación de hercios y evidentemente que tiene un peso y un tamaño descomunal. Quizá diseñaría la peana central de otra manera para que se ajustase algo mejor a mesas pequeñas. Pero eso ya son gustos de este editor.
En conclusión, este monitor tiene dos target bastante claros: el usuario que busca suplir dos monitores 4k de 32 pulgadas y le permita conectar dos equipos al mismo monitor o los amantes de los simuladores. Si estás en alguno de estos puntos el Acer Predator Z57 tiene que estar dentro de tu lista de la compra. Nota: 85.






























