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Análisis de Colin McRae Rally para iOS

Colin McRae Rally Articulo

Colin McRae Rally Articulo

Hace ya unos cuantos meses que salió Colin McRae Rally para dispositivos iOS. Yo lo compré por 2,69€ hace un par de meses, para disfrutar del juego durante los meses de verano y, aunque no ha cumplido todas mis expectativas, sí me ha permitido pasar unos cuantos ratos bastante agradables.

Colin McRae Rally 01
Los dos primeros Colin McRae Rally de PSX se encuentran entre mis juegos de coches favoritos, les he dedicado infinidad de horas. Cuando se anunció el remake de la segunda parte, para iPhone y iPad, me puse a jugar un poco a los originales para recordar cómo eran sus gráficos y su manejo. Se veían regular, como todos los juegos en 3D de PSX en las teles de ahora (aunque con los filtros que le aplica la PS3 se arreglaba un poco la cosa).

Lo cierto es que, por norma general, el aspecto visual de los juegos en 3D no suele envejecer excesivamente bien. Pero a pesar de eso, seguían siendo igual de divertidos, aunque con un control bastante más difícil de lo que recordaba. Se nota mucho la evolución en el control de los juegos de coches actuales.


Con este remake para móviles han intentado conservar el espíritu de los originales. Los gráficos son prácticamente iguales, pero con más resolucióny lucen de maravilla . Echo de menos los charcos del primero que hacían saltar columnas de agua, pero no se puede tener todo. Después de ver juegos como el Real Racing 3 la gente se ha vuelto demasiado exigente, en mi opinión, con el aspecto de los juegos de coches. Este Colin McRae, obviamente, no está al mismo nivel (de hecho, está bastante alejado), pero tampoco lo pretende.

El control, y esto es lo verdaderamente importante, es muy similar al que recordaba. Con el acelerómetro del móvil lo he encontrado bastante complicado, pero si se opta por los botones en pantalla la cosa mejora bastante. Como en el original, si dejas pulsada una dirección, el coche pega un latigazo y si no has bajado suficiente la velocidad antes de la curva, por muy cruzado que vayas, se va recto. Es bastante menos permisivo que los juegos de ahora, hay que ir muy suave con la dirección, sobre todo cuando circulamos sobre tierra o grava. En asfalto el coche agarra bastante más.


El juego incluye un sistema de daños de los vehículos que no es estético solamente. Sufriremos desperfectos mecánicos que deberemos arreglar. Para ello tendremos disponible un tiempo de reparación y el arreglo de cada avería irá consumiendo ese tiempo disponible. Es el mismo sistema que incluía el Colin MacRae Rally 2.0, no tendremos que esperar a que se haga la reparación como en los modelos freemium de los juegos de ahora. Si decidimos reparar una avería, se descontará del tiempo total disponible lo que corresponda y listo. El arreglo es inmediato.

Los desperfectos se dividen en 4 categorías que son (si no recuerdo mal, porque tenía previsto escribir este análisis hace más de un mes y hace tiempo que echo una partida) Motor, Carrocería, Suspensión y Ruedas. Cada uno de ellos se representa con una barra dividida en 10 sectores. El arreglo de cada sector consume 5 minutos de la hora que tendremos disponible para reparar cada dos tramos. En algunas ocasiones tendremos tiempo suficiente para repararlo todo, pero lo habitual es que no haya bastante, así que habrá que decidir qué nos interesa más arreglar y conducir con más cuidado en los tramos siguientes, porque esas averías se acumulan a lo largo de todo el rally.

El progreso del juego se divide en campeonatos y cada uno de ellos en varios rallies de 6 tramos cada uno. Se trata de una estructura bastante lógica para este tipo de juegos pero que falla por culpa de dos problemas bastante grandes, en mi opinión.

El primero de ellos es la falta de contenidos. Sólo hay 3 localizaciones distintas (Australia, Grecia y Córcega) con 2 rallies cada una (suficientes tramos, pero poco variados) y 4 coches (Ford Focus, Subaru Impreza, Mitsubishi Lancer Evo VI y Lancia Stratos). Inicialmente sólo está disponible el primer rally de Australia y el Ford Focus. En el primer campeonato hay que completar el primer rally de Australia. En el siguiente, el segundo rally de Australia seguido del primero otra vez. Al completarlo se desbloquea otro coche y el tercer campeonato, ya con acceso al primer rally de Grecia. Y así sucesivamente.


Los tramos son bastante largos, pero son todos muy similares entre sí y se hacen monótonos (sí, las curvas cambian, pero no tienen demasiados elementos visuales representativos que los diferencien entre ellos), sobre todo los de Australia (los otros, por suerte, tienen un poco más de variedad). El problema es la excesiva repetición. Habría sido mejor que incluyeran el doble de localizaciones con un sólo rally cada una. El Colin McRae Rally 2.0, del cual se supone que éste es un remake, tenía muchísimo más contenido.

El otro gran problema es la curva de dificultad, que no está bien ajustada. Los primeros campeonatos son demasiado sencillos y en el campeonato que desbloquea el último coche (el Lancia Stratos) hay un pico de dificultad terrible. Y después hay otros dos campeonatos más.


Como buen juego de rallies, se corre contra el crono, no hay otros coches en pista. Los rivales son Colin McRae (que en paz descanse) y un montón más de pilotos ficticios. Por norma general, el mejor tiempo de nuestros rivales suele ser el del piloto que da nombre al juego. Se echa de menos un poco de variedad de resultados. En los primeros campeonatos no es raro ganar con 6 o 7 minutos de ventaja (sí, he dicho minutos). Eso, en una carrera de 6 o 12 tramos y saliéndose de la pista y chocándose unas cuantas veces, es una barbaridad.

Después se va complicando poco a poco, pero nada que pueda asustarnos, para dar el pico de dificultad a 3 campeonatos de completar el juego. Creo que habría sido mejor que la cosa empezara un poco más difícil. No estoy pidiendo que sea imposible, pero sí que los rivales nos exijan un poco más en las primeras partidas y que la subida de dificultad sea un poco más progresiva.


Si me pongo un poco más exquisito, el HUD durante la partida no ha terminado de convencerme. Los botones para girar, acelerar, frenar y freno de mano se ven bien y no molestan, así como las indicaciones visuales que informan de las curvas (una pena que no venga con doblaje en castellano como los originales, pero se entiende perfectamente a Nicky Grist, el que era copiloto de Colin McRae en el Mundial de Rallies).

Pero el resto de indicadores no me resultan tan interesantes. Ahora se muestra nuestro tiempo en un lado y en la parte superior, con un gráfico de dos coches, nuestro progreso con respecto al rival con mejor tiempo, para saber en todo momento si vamos delante o detrás. Prefiero el sistema antiguo que mostraba nuestro tiempo al paso de cada sector con respecto a los pilotos que iba inmediatamente por delante y por detrás y, en la barra de progreso del tramo, simplemente un color verde o rojo que indicaba en cada sector si habíamos ganado o perdido tiempo con respecto al mejor tiempo de los rivales.


De todas formas, el nuevo interfaz funciona perfectamente. Este detalle sólo es una apreciación personal. Ofrece prácticamente la misma información que el viejo HUD, pero actualizado en tiempo real en el gráfico. Pero es precisamente ese detalle lo que me echa para atrás, porque más que correr contra el crono de muchos pilotos tenemos la sensación de estar corriendo contra un único rival y no contra su tiempo.

Pese a estos problemas, el juego de Codemasters no es caro y su apuesta jugable estoy segundo que encantará a los que jugaron a los primero de PSX. Se me ha quedado corto de opciones y me ha parecido un poco repetitivo, pero no me arrepiento en absoluto de haberlo comprado, lo he disfrutado mucho. Con sus altibajos, lo que de verdad importa en los juegos de coches es que sean divertidos a la hora de conducir y éste, sin duda, lo es. [78]

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