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Análisis de Dragon Age: Origins para Xbox 360

Dragon-Age

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El juego de Rol de la Década”. PC Gamer puso el hype por las nubes. Y, aunque se ve que la versión para compatibles es superior a la de 360, no me subo al carro de los que catalogan a Dragon Age: Origins como el mejor juego del año. Uncharted 2 es simplemente too much. Eso sí, al juego de Bioware le concedo fácilmente un lugar en mi top 5 del 2009. Que no es moco de pavo.

Dragon Age: Origins evoca irremediablemente a los KOTOR, pero también me ha recordado a mi amadísimo Baldur’s Gate, por temática, pero en 3D. Eso sí, le cuesta bastante más arrancar, porque hasta que no lleves unas 8 horas no podrás ejecutar acciones como el modificar la alineación de tu equipo o el enfrascarte en misiones realmente abiertas. Los Fable a su lado tienen un final tan abierto como si juegas al parchís tú solito en casa.

La ambientación es un calco, con todos los respetos, a la de El Señor de Los Anillos. Personajes, escenarios, situaciones… Tanto es así que habrá momentos en los que estaréis esperando que Frodo, Merry y compañía aparezcan huyendo de algún Nazgûl. Lástima que, al contrario que en la obra de Tolkien, las razas presentes (al menos como seleccionables) están limitadas a tres: Humanos, Enanos y Elfos.

Gráficamente va un poco justo (recuerda que estoy hablando de la versión que he probado, la de 360), aunque dada la envergadura de la aventura los amantes del género podrán llegar a perdonarlo. El motor de cinemáticas tiene problemas a la hora de reconocer la equipación de los protagonistas, llegándose a provocar situaciones surrealistas en las que el jugador se presenta a un rey únicamente ataviado con un taparrabos porque el juego se “negó” a procesar la ropa que le había colocado. En cuanto a los modelos de los personajes, no están mal pero no son para tirar cohetes. Los escenarios cumplen el trámite, pero al menos están repletos de detalles y la atmosfera, definitivamente, está ahí. Dado el tamaño del mapeado, hay escenas de carga para que la consola elimine de su memoria una zona y cargue la nueva. Eso sí, no son excesivamente largas ni molestas.

A pesar de todo, hay cosas interesantes y curiosas a nivel visual, como el hecho de que en los combates cuerpo a cuerpo los combatientes acabarán remojados totalmente en sangre, manteniéndose ese look durante las escenas cinemáticas. Por lo visto, en PC el juego se ve bastante mejor. Lo que te puedo decir es que en 360 no se ve mal y que, sobre todo, no se echa de menos la combinación de teclado+ratón para el control.

Aunque no está doblado, la traducción del juego de Bioware, por sus textos, es de muchos kilates. Y las voces originales son de muchísimo nivel. Realmente no creo que se hubiera podido localizar totalmente al castellano sin una inversión demasiado considerable. Y es que en las conversas y no en los combates es donde radica el mayor potencial de Dragon Age: Origins. Los diálogos pueden tomar muchos rumbos distintos, y una frase inoportuna os puede cerrar misiones secundarias o, incluso, conduciros por un hilo diferente de la historia principal. Realmente se aprecia la importancia del carisma del personaje.

Dragon Age Origins es gigantesco, aunque no llega, aparentemente, al nivel de FallOut 3 u Oblivion, ni en tamaño ni en densidad. En esa grandeza está su talón de Aquiles, porque, a pesar de que en una visión global el juego de Bioware es una joya, en los detalles no soporta la comparación con títulos como Uncharted 2 o Modern Warfare 2, por poner un par de ejemplos. Eso sí, los amantes del género, los verdaderos destinatarios de este juego hardcore, lo sabrán valorar como merecen.

Otra cosa que no me ha gustado es la integración descarada de microtransacciones para poder acceder a algunas de las misiones secundarias integradas en el juego. Nada de limitar ésto a las zonas nuevas: Hablando con personajes te ofrecerán misiones u objetos que no podrás disfrutar si no te dejas los euros en adquirir dicho contenido. Ésto me ha cortado bastante el rollo, porque cuando te sumerges en la historia lo último que esperas encontrar es una limitación de este tipo. Sinceramente, lo que muchos criticaban con el Modo Versus de Resident Evil 5 opino que es mucho más sangrante aquí.

Dragon Age Origins es un gran RPG, de lo mejor del género en 360. Tiene mucho de los fantásticos KOTOR, aunque le falte la carisma de Star Wars. Si lo seguías desde hace tiempo, no te decepcionará. Eso sí, si tienes un buen PC, no te lo pienses y hazte con dicha versión, que, además de mejores gráficos, incluye una vista más alejada, para los combates. Sino, que sepas que en Xbox 360 la experiencia es muy satisfactoria, y que los controles no se han resentido en la ¿Conversión? a consola.

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