Icono del sitio Akihabara Blues

Análisis de Ilomilo para Xbox 360




Si mezclas la estética de LittleBigPlanet con el espíritu de Braid, le añades algo del Cubo de Rubick y lo aderezas con unas gotas de Teletubbies, el resultado será Ilomilo, la última joya que el Xbox Live Arcade permite comprar.

Por 800 MS Points, unos 8 euros, SouthEnd Interactive te propone que propicies el reencuentro de Ilo y Milo, dos encantadores personajes con estética de programa infantil – como todo el juego, realmente – que parecen estar condenados a estar separados. Cada uno de los niveles del juego tiene como objetivo principal el conseguir que se junten, aunque hay misiones secundarias que pasan por recoger items y bonificaciones que desbloquearán algún que otro extra.

La estructura de la acción consiste en un laberinto 3D formado por cubos que podrán ser recorridos en casi cualquier dirección. Estos laberintos podrán modificarse mínimamente usando determinados cubos que te permitirán alcanzar ciertas zonas. Ahí radica el gran reto de Ilomilo: el ser capaces no solo de reunir a los protagonistas, sino el recoger todos los items de los escenarios. Ilo y Milo pueden ser controlados por uno o dos jugadores, moviéndolos por turnos provocando la colaboración entre ellos, que a la postre será la única forma de conseguir superar los niveles.

Visualmente Ilomilo es una preciosidad. En pocos títulos me he detenido para admirar un escenario, perderme en los detalles, babear con algún efecto y puedo decir que Ilomilo es uno de ellos. Hay un nivel en el que un oso de peluche subido a un avión de papel recorre los aires; Es uno de los efectos más preciosistas y mágicos que he visto en ningún videojuego. Una pasada. Y eso que es un juego de puzzles.

De mecánica simple pero con una curva de dificultad que no para de crecer, Ilomilo debería formar parte de todos los amantes de Limbo y de Braid. Vale, le falta un punto para llegar a la perfección de otros y me he encontrado en una ocasión con un bug (clipping con cubos) que me ha obligado a reiniciar alguna fase. Pero la genialidad, si existe como elemento, está presente en Ilomilo. Aunque esté difuminada por alguna que otra imperfección.[8]

Salir de la versión móvil