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Análisis Sombras de Guerra para Xbox One

Sombras de Guerra

Sombras de Guerra se presenta como uno de los juegos más esperados de 2017 y debo decir que sus ajustes a nivel jugable, historia e incluso duración, son más que destacados. Monolith nos entrega un título bastante disfrutable y repleto de referencias al maravilloso mundo de El Señor de los Anillos.

Mismos protagonistas, mismas intenciones

Talion y Celebrimbor son nuevamente los protagonistas en Sombras de Guerra y al igual que en la primera entrega, buscan acabar con Sauron y así evitar que la oscuridad se apodere de la tierra media.

Tal es el parecido de esta secuela con su antecesor, que el primer acto se siente como un capítulo más de Sombras de Mordor, solo que con mejores gráficos, pero nada más cambia, no es sino hasta cuando llegamos al segundo acto, cuando de verdad conocemos todas las novedades que nos ofrece este título.

A conquistar la tierra media

Los primeros adelantos de Sombras de Guerra dejaron claro que en esta ocasión sería necesario un ejército para lograr nuestro objetivo y el título nos pone a disposición todas las herramientas para conquistar territorios, mejorarlos y defenderlos. Pero lo mejor de todo es que el juego no pierde su esencia y esta nueva funcionalidad aporta mucha más emoción a nuestra tarea.

Y cuando hablo de la esencia del título, me refiero a que cada quien enfrenta los enemigos a su manera y para las conquistas es igual. Puedo conseguir mi ejército y simplemente atacar o ir desgastando las defensas del enemigo asesinando o controlando capitanes, para que la fortaleza pierda nivel y su asedio sea más sencillo.

Los desórdenes de la guerra

Una vez decidimos atacar una fortaleza, podemos vivir en carne propia lo que es una batalla. Allí se pierde el orden y a pesar de tener objetivos claros, solo vemos gente batallando, explosiones y cuerpos por doquier. Una caotica situacion muy bien cimentada sobre un sistema de combate brillante.

La combinación de botones, junto a la fluidez de las acciones, las características de enemigos y las nuevas habilidades de los protagonistas, son una mezcla perfecta a la hora de enfrentar oleada tras oleada de orcos. El único pero que puedo poner allí, es que debido a la cantidad de enemigos que se presentan al tiempo, es muy difícil por momentos apuntar bien o realizar una ejecución al enemigo adecuado.

La camara tambien se puede convertir en una enemiga, en especial cuando estamos rodeados de enemigos y cuando nos damos cuenta caemos derrotados sin saber siquiera quien o que nos golpeó. Sin embargo, eso no quita el hecho de que es una delicia enfrentar tantos enemigos al tiempo y ver como Talion “se las arregla” para salir victorioso.

En la variedad está el placer

Hablando de enemigos, Sombras de Guerra presenta bastante variedad. Los diferentes tipos de enemigos que ofrece el juego, no solo se encuentran a lo largo y ancho del territorio, sino que pertenecen a tribus, las cuales cuentan con características especiales y le otorgan a sus integrantes habilidades unicas e interesante.

De igual manera es de aplaudir la cantidad de caudillos y capitanes que ofrece el juego, cada uno con diálogos interesantes y muy bien diseñados, aunque esto no aplica para todos los personajes. Por momentos se pueden ver texturas extrañas o no muy pulidas en la mayoría de orcos genéricos.

Pero no solo los orcos serán nuestros enemigos, ya que Mordor se encuentra repleta de animales salvajes como los caragors, graugs y dracos, animales que una vez debilitados, pueden ser poseídos y utilizados para nuestro beneficio. Una mejora bastante considerable, si tenemos en cuenta el hecho de que en la primera entrega no teníamos la posibilidad de controlar animales voladores y la cantidad de graugs era mínima.

Nada quedará en el olvido

Gracias a las mejoras del sistema némesis, Mordor se convierte en una tierra en constante evolución, no importa en que región nos encontremos, nuestros aliados siempre tendrán misiones por hacer y el ejército irá cambiando a medida que nosotros avanzamos en nuestra aventura o cuando somos asesinados.

La evolución de este sistema es notable. Por ejemplo, podemos toparnos con un caudillo y reclutarlo, pero al asesinar a su hermano de sangre este nos traiciona y se enfrenta a nosotros. Otro caso es el de los enemigos que supuestamente asesinamos, pero más adelante los volvemos a encontrar afectados por nuestro último enfrentamiento, es decir, sin una pierna o un brazo, ya que fue lo que perdieron en combate, y claro está tienen intenciones de vengarse.

Pero no solo los enemigos se ven afectados por el sistema némesis, nuestros aliados también, ya que es necesario involucrarse en batallas y enfrentamientos con otros personajes, si es que queremos que aprendan nuevas habilidades y suban su nivel. Lo mejor de todo es que el juego constantemente va generando los eventos y nosotros decidimos si participamos o no.

Fórmula conocida, pero mejorada

Algunos al leer estas líneas pueden llegar a decir “pero es lo mismo que la primera parte” y pueden tener razón. La base de Sombras de Guerra es algo ya visto en su primera entrega, sin embargo logra expandir de muy buena manera sus horizontes, agregando funcionalidades y mecánicas nuevas.

Un caso muy puntual es el de las torres para viaje rápido. El conquistarlas para desbloquear partes del mapa es algo muy común y no solo en este juego. Sin embargo, en esta ocasión la fórmula cambia y lo que hacemos es tomar las torres para buscar objetos coleccionables, ya que el mapa se encuentra desbloqueado desde el inicio.

De igual manera, las misiones de asedio y defensa tienen un toque de estrategia y dominación, que normalmente se ven en títulos de corte multijugador, pero que en este caso aportan novedad a un fórmula ya conocida. Y si nos vamos más allá, Sombras de Guerra contiene elementos de RPG que dan aún más variedad al título, ya que podemos mejorar al protagonista con gran variedad de armaduras, arcos, espadas e incluso cuenta con un árbol de habilidades, repleto de opciones para mejorar a Talion de cara a su batalla.

Un gran mundo por explorar

Si hablamos de mejorar, Sombras de Guerra mejora bastante en cuanto a territorios se refiere. Pasamos de conocer dos escenarios en la primera entrega, a tener cuatro locaciones diferentes en este nuevo título, cada una de ellas muy variada en topología, clima y enemigos. Lastima que el cambio entre escenarios tenga unos tiempos de carga excesivos.

Lo mejor de todo esto es que desde el inicio se encuentran disponibles estos sitios y podemos explorarlos a nuestra manera. Algo que me preocupaba con cada nuevo adelanto del juego era la posible pérdida del sigilo como arma para acabar con los enemigos, sin embargo esta sigue estando allí y es tan útil como siempre. Así que con más razón podemos conquistar la tierra media a nuestra manera.

Hablemos del elefante en la habitación

Si algo ha causado polémica con la llegada de Sombras de Guerra, es la implementación de su sistema de cajas de botín y para ser honestos, a mi no me afectó en nada. Es simplemente una opción, si la quieres utilizar, esta bien, sino, el juego te da todas las opciones para poder continuar la aventura sin necesidad de las cajas.

De hecho todas las funcionalidades de ese estilo, como las venganzas y asedios en línea, son opcionales y al final no afectan en nada el desarrollo del título. Si admito que puede ser un poco más largo el proceso de conseguir un ejercito y demas, pero no es un pay to win como muchos vienen diciendo.

Al final me parece que Monolith ha hecho lo correcto y ha puesto este tipo de elementos como una herramienta para el que las quiera utilizar y de paso ganar un dinero extra. El que quiera conseguir rápido su ejército, pues paga un dinero y ya esta, de lo contrario, aprovecha todas las opciones que Sombras de Guerra ofrece para conquistar territorios y derrotar a Sauron.

Una interesante historia para unirlo todo

Todo esto que les he venido contando se enmarca en una muy interesante historia, por momentos desordenada, pero que entrega grandes momentos de emoción, alegría y sorpresa. Lo mejor de todo es que nos presentan personajes muy poco explorados dentro de la historia del Señor de los anillos, como es el caso de Ella-Laraña y los Nazgul.

Lo mejor de todo es que nos sentimos parte de esa historia, ya que, al contrario de su primera entrega, en Sombras de Guerra nos podemos enfrentar a esos grandes y poderosos enemigos en verdaderas batallas y no a través de simples y cortos quick time events, algo que se agradece bastante.

Admito que he disfrutado mucho este nuevo lore que WB Interactive y Monolith han presentado dentro de este universo, sin embargo, para los más conocedores de estos temas, las novedades son bastante bruscas y he llegado a leer comentarios donde dicen que están “Destruyendo el universo de J.R.R Tolkien”. Cuestión de gustos al fin de cuentas.

Que el juego nunca termine

No sabría decir si lo que voy a contar es bueno o malo. Una vez concluido el tercer acto, llegamos a algo llamado Shadow Wars, donde se presentando oleadas de enemigos y nuestra labor es defender nuestros territorios. Son 10 fases y al final se presenta una escena que que conecta la historia de Sombras de Guerra con el Señor de los Anillos.

Es decir, el juego oficialmente termina en el tercer acto, pero Monolith nos ofrece un modo de juego que incluso será actualizado próximamente para que no termine nunca y siempre se presente oleada tras oleada de enemigos atacando nuestros terrenos. A mi en lo personal me gusta y me parece que le da mucha más vida al título después de terminado.

Conclusion

Sombras de Guerra es un gran título, repleto de novedades y que mejora sobremanera lo visto en Sombras de Mordor. Los enemigos, historia, mecánicas de combate, asedio y defensa conforman un juego que asegura muchísimas horas de entretenimiento, gracias sobretodo al sistema némesis y las técnicas de asedio y defensa de fortalezas.

Los puntos bajos se pueden ver en algunas texturas de los enemigos, tiempos de carga, angulos de camara y un poco de desorden en la forma que se presenta la historia, pero esto no empaña en nada el buen trabajo realizado por Monolith en esta secuela. Pienso que ni siquiera el tema de las cajas de botín termina siendo un punto débil, principalmente por la forma como fueron implementadas.

Sombras de Guerra se presenta como una oportunidad para vivir de primera mano una gran experiencia en Mordor, no solo recorriendo sus terrenos, sino enfrentando a sus enemigos y expandiendo una historia de la mano de personajes poco conocidos. Nos hacen sentir partícipes en esa mítica batalla entre la luz y la oscuridad. [90]

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