Como jugador de Black Desert (2014), siempre me he sentido fascinado por la belleza del mundo que transmite. Estar en Velia, o en Calpheon, respirar hondo, y empaparte de los sonidos de tu alrederor es una de las sensaciones más inmersivas que he sentido en un MMO.
Luego abres los ojos y te encuentras el gentío de personajes (que añade) y el gentío de elemento de la UI (que resta). Por eso cuando presentaron Crimson Desert yo estaba convencido de que quería ver hasta dónde puede llegar Pearl Abyss narrativamente, dejando la parte multijugador de lado para construir un mundo lleno de bellezas y sistemas que caracterizan tanto al MMO.
Ahora, después de sacar mil y una situaciones y momento espectaculares vuelve a sorprender con más localizaciones, sistemas e, incluso, personajes jugables.
Empezaremos diciendo que sí, se notan muchísimo las referencias que están sacando de otros juegos y que utilizan para añadir un contenido que podría haber sido más original. Cómo siempre se dice copiar está bien, pero hay que saber hacerlo, al menos para que las escenas no te lleven en un primer momento a otros juegos como The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom o Red Dead Redemption 2. Puede que sea el objetivo, y seguro que quienes les conocemos sabemos que puede haber mil millones de cosas detrás, pero no me parece que sea la mejor fórmula de acercarse a un nuevo público.
Lo que sí me parece una forma estupenda es mostrar varias de las ciudades que recorreremos en el juego, ya que todas muestran una diferencia notable en cuanto a estilo e historia de cada región. Desde la norteña, con su nieve y tejado nórdico, hasta la capital de la ciencia, llena de mecanismos que automatizan la propia urbe. Todo crea un mundo rico que hará que no sólo no nos aburramos recorriendo sus calles, sino que nos fascinemos.

Y no las recorreremos solos, ahora tendremos otros dos personajes más (sí lo sé, como GTAV) con los que aumentar las tramas y poder navegar el mundo de formas distintas, con sus misiones y mecánicas. Una sorpresa en toda regla cuya ejecución la veo más como una forma de traer las distintas clases de Black Desert pero con una vuelta de tuerca.
Y en mecánicas no nos quedamos cortos. Ya habíamos visto un montón de ellas (combate, el globo, las profesiones, …) pero ahora añaden la conquista de fuertes para liberar regiones, la exploración para buscar mapas o tesoros ocultos tras secretos o puzzles y la transversalidad para explorar dichos sitios con escalada, planeo… Ah, ¿he mencionado el mecha y el dragón?
Todo esto viene en un mundo que rebosa una impresionante lucidez artística en los grandes escenarios. Momentos de épica fantástica que te hacen sentir en un mundo lleno de problemas pequeños, grandes y gigantes.

Como he dicho, personalmente tengo muchísimas ganas de ver lo que presentan Pearl Abyss aún más sabiendo que después de esto han dicho que se van a poner con mi querido Dokev. Pero mientras, estaremos viajando por Pywell.
Crismon Desert saldrá el 19 de Marzo en Steam, PlayStation Store, Xbox Store, Epic Games Store y Mac.


