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Derriba todo lo que se mueva en Luftrausers

Luftrausers Articulo

Luftrausers Articulo

La semana pasada salió Luftrausers para varias plataformas. Yo he estado jugando a las versiones de PS3 y Vita, que tienen cross-buy (comprando la versión de una consola te llevas gratis la de la otra). Está desarrollado por Vlambeer y distribuido por Devolver Digital.

Luftrausers 01
Es un juego de aviones bastante simple pero muy adictivo. Tomamos el control de un avión de un ejército que recuerda al nazi por el aspecto de los personajes, así que supongo que tomamos el papel de los malos. Pero poco importa, pues no tenemos que completar una historia. Nuestro objetivo en cada partida será derribar al mayor número de aviones y barcos enemigos posible.

Los controles son muy sencillos. Un botón para disparar, un botón para acelerar y uno para rotar en cada sentido. Con 4 botones tenemos control total sobre nuestro avión. El manejo es muy intuitivo, tanto con la cruceta digital como con el stick analógico.

Aunque si tuviera que quedarme con uno de los dos sería el digital, con el que creo es un poco más sencillo controlar los giros. Para acelerar se puede pulsar arriba, aunque también existe la posibilidad de usar R1 (R en Vita) para hacer lo mismo. Que todos los controles estén duplicados en el mando me parece un gran acierto para que cada jugador utilice la opción que se resulte más cómoda y pueda cambiar de uno a otro en cualquier momento.


Hay un único escenario, en medio del océano, que le viene de perlas al juego para la forma en la que los desarrolladores han resuelto el contacto con los límites superior e inferior. Por arriba una capa de nubes nos echa hacia abajo (quitándonos un poco de vida). Si chocamos contra el mar, el avión se hundirá un poco para subir de nuevo a la superficie con ligeros daños. Este sistema no podría haberse utilizado con un suelo de tierra.

No hay una gran variedad de enemigos, sólo 8 diferentes, aunque suficientemente variados entre sí. Hay varios aviones, barcos, acorazados y alguna sorpresa más. Al comenzar cada partida empieza el enfrentamiento contra los aviones más pequeños y poco a poco van apareciendo el resto de enemigos. El objetivo principal es conseguir la mayor puntuación posible.

Cada enemigo abatido da una pequeña puntuación, casi despreciable. La idea básica para subir rápidamente el record de la partida es mantener un combo alto. Cada vez que se destruye un enemigo, a parte de sus puntos, se incrementa en 1 el multiplicador de puntos (hasta un máximo de 20). Si se pasa mucho tiempo sin derrotar a nadie, el multiplicador vuelve a 0. Así que es importante saber gestionar a los enemigos para no eliminarlos a todos pero tampoco acumular demasiados a la vez en pantalla.

El otro elemento a controlar es la vida del avión. Cada vez que recibe un impacto, ésta baja y se muestra con el humo que desprende el aparato. Para recuperarla basta con dejar de disparar para tener el avión como nuevo en pocos segundos.

Con estas premisas tan básicas se consigue un juego muy divertido y adictivo, pero que obviamente se queda corto en cuanto a contenido. Y para solucionarlo, aquí es donde entran en juego la personalización del avión y el sistema de misiones.

El avión se compone de tres partes: tipo de disparo, el cuerpo del aparato y el impulsor del mismo. Cada una de estas piezas tiene una serie de retos asociados que hay que ir completando en orden. Por ejemplo, el primer reto de un tipo de disparo puede ser derribar 3 aviones sin recibir daño. Al completarlo y terminar la partida se desbloquearía el siguiente reto, y así sucesivamente hasta completar todos los de esa pieza.


Al ir completando estos retos se obtienen nuevas piezas para el avión (junto con sus respectivos retos) para tener un total de unas 125 combinaciones de avión distintas, algunas mejores y otras peores. La gracia está en ir cambiando las distintas piezas para conseguir el mejor avión posible para superar cada reto. Hay algunos muy sencillo y otros realmente difíciles, como derrotar a los enemigos más grandes con el combo al máximo. En cada partida siempre hay 3 retos activos a la vez, uno por cada pieza (salvo que ya hayamos completado todos los de una de ellas).

Es un sistema de misiones que ya se ha visto en bastantes juegos de móviles y que funciona extraordinariamente bien. Lo cierto es que aunque el objetivo principal es conseguir la mayor cantidad de puntos, esto pasa a un segundo plano inmediatamente y nos centraremos en lo otro, que resulta más gratificante que aumentar un marcador y también más divertido, puesto que nos obliga a cambiar nuestra forma de jugar constantemente.

Como se puede ver en las capturas y el trailer que acompañan a este análisis, el apartado gráfico es muy simple pero llamativo con tantos enemigos y explosiones en pantalla. Usa una gama cromática ocre que le da un aspecto muy interesante. Pero para que no resulte monótono, una vez desbloqueadas todas las piezas del avión se pueden obtener nuevas gamas cromáticas para el juego, que se cambian en el menú de opciones.


Si hay un elemento que no me ha convencido es el sistema de menús. Parecen sencillos a simple vista, basta con pulsar una dirección para movernos de un menú a otro y una vez te acostumbras funcionan bien, pero inicialmente no sabes muy bien qué dirección pulsar para ir a los distintos menús. Durante varios días he echado de menos un ranking online con las mejores puntuaciones, pero resulta que sí lo tiene, aunque está un poco escondido. En el menú de resultados de la última partida, pulsando X se accede a esos records online.

Lo mismo ocurre con el menú de opciones, al principio no es fácil de encontrar, a pesar de que se accede desde el menú principal pulsando Start (me he encontrado a bastante gente en el foro del juego en Steam preguntando dónde estaba ese menú de opciones porque no lo encontraban y no sabían salir de la aplicación sin hacer ALT+F4). Es confuso que a unos menús se acceda pulsando una dirección y a otros con un botón. Pero es un mal menor.

La versión de PS3 tiene una proporción de 4:3, con bandas negras verticales a los lados. Choca en la primera partida. En las siguientes uno ni se da cuenta. En Vita sí se conserva la proporción panorámica de la pantalla. Es muy divertido en la consola de sobremesa, pero es en portatil donde el juego brilla de verdad. Quizá se haga un poco corto por sus no muy abundantes contenidos, pero merece mucho la pena. [85]


El que quiera hacerse una mejor idea del tipo de control del juego, puede probar la versión original en flash que se encuentra en la web oficial del juego, en la sección Training Simulator. Es una versión mucho más simple y con un sólo avión, pero es perfecta como demostración.

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