Acabo de pasarme el prólogo de Neva, un DLC que dura apenas una hora y que se vende por escasos 3€ y que permite al jugador volver a ver – y abrazar – la loba mágica de Nomada Studio.
Tengo que decir que la marcada dificultad de este prólogo ha alargado, en mi caso, la duración de la partida a casi el doble de lo que duraría si no hubiera muerto nunca. Pero incluso jugando en modo normal de dificultad, me las he visto y deseado para aprenderme las rutinas de los enemigos.
Como muestra, las primeras partidas era incapaz de acabar con el primer enemigo, principalmente por haberme olvidado que existía el dash, que en Neva otorga invencibilidad.
Una vez cogí la inercia necesaria como para no volver a bloquearme, pude centrarme en disfrutar lo que este prólogo ofrece. Principalmente, más allá del reto, es de ofrecer al jugador la posibilidad de presenciar cómo se conocen Alba, la protagonista, y Neva, esta siendo un bebé.
Este DLC realmente no pide al jugador haber jugado al título principal, como se recomienda, al menos desde un punto de vista argumental. Sí que es cierto que a nivel de mecánicas el haber jugado a Neva ayuda mucho, porque este prólogo va por faena. Pero sino, se podría ver enfrentarse primero al DLC como una forma de jugar a la experiencia completa de forma ordenada.
En cualquier caso, más Neva siempre va a ser bueno, aunque sea de menos de una hora de duración, así que gracias a Nomada Studio y a Devolver por haber decidido que este prólogo era una buena idea.[80]
Me gustaría destacar algo que me ha parecido precioso. El juego, en sus créditos, dedica un recordatorio a la artista vitoriana Amaia Arrazola, que falleció el año pasado. Sus obras, como Totoro y yo o las ilustraciones que rodean las obras del mercado de la Abaceria, en Gràcia, son tan personales como maravillosas. Qué bonito que Nomada haya querido dedicar algo tan pequeño pero tan maravilloso como el prólogo a Amaia <3



