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Go Vacation brilla a su manera

Bandai Namco ha aprovechado el período estival para recuperar para Switch Go Vacation, el título de Wii basado en un complejo turístico virtual para acompañarnos en nuestras partidas en estas vacaciones.

Motos de agua, snowboard, quads, ski, submarinismo… el pupurri de actividades que incluye Go Vacation es muy variado y numeroso. Por desgracia, como suele suceder, cantidad va reñido con calidad y ninguna de las actividades del juego de Switch consigue brillar con luz propia. Algo que, a pesar de previsible dado el carácter casi de Party Game, jode teniendo en cuenta que hace bastantes años que salieron a la venta burradas del estilo como Wave Race 64, del que llevo intentando recuperarme desde hace 3 generaciones.

Y claro, al ver las motos de agua de este Go Vacation, pues nada que ver. El caso de volley playa es casi más agravante. Un estudio de 3 personas, Unfinished Pixel, lanzó recientemente el destacable Super Volley Blast, que se come al volley que se puede ver en esta producción.

También es cierto que el Centro de Montaña quizá esté un escalón por delante del resto en cuanto a implementación del resto (Urbano, Marino y Nevado), pero parece evidente que Bandai Namco ha apostado por un «Todo» cuyo valor es en su condición de conjunto, más que en la suma de la brillantez de sus partes.

Más es ¿mejor?

La compañía japonesa se ha centrado más en crear un catálogo de actividades bastante más numeroso que virtuoso, pero sobre todo un mundo repleto de desbloqueables, un juego que te obliga a volver diariamente a él para reclamar las recompensas que se liberan diariamente o para invertir un rato en actividades secundarias como el redecorar la casa que se te asignará al conseguir 20 sellos.

Es decir, para que nos entendamos: Go Vacation es más un robavidas que un juego tradicional, es un mundo virtual con el que intentan atraparte para que pases en él el máximo tiempo posible. Lo que hagas en él casi que queda en un segundo plano.

Conclusión

Mi valoración es desde el punto de vista del jugador individual. Cuantos más jugadores se embarquen, la cosa, imagino, será más atractiva. Y hay que reconocerle que los diferentes mundos de Go Vacation están repletos de detalles que los hacen atractivos de investigar. Nos encontramos, pues, con una experiencia que hay que valorarla en su conjunto, aunque sea jodido aislarse de lo poco inspirado de la implementación de la mayoría de los minijuegos.

Go Vacation puede cumplir como fondo de armario, como juego a tener instalado y al que acudir para alguna partida rápida cuando estés viajando o quieras matar el tiempo. Ahí es donde Go Vacation tiene espacio para reivindicar su existencia. Aunque sea más como currante de medio campo que como un virtuoso del balón, para que nos entendamos. [65]

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