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Helldivers II, sufriendo de éxito

Helldivers II

El juego de Arrowhead Game Studios, Helldivers II, ha alcanzado un éxito inesperado. Un título cooperativo divertido, inmersivo, con buenas y divertidas mecánicas, pero con un problema de infraestructura que lo hace casi imposible de jugar.

Repartiendo democracia

La premisa de Helldivers II es sencilla. Los humanos de supertierra buscan recuperar planetas infestados de bichos y robots. Nuestra misión, como jugador, es llegar a cada uno de esos planetas y repartir democracia con nuestras armas, no podemos permitir que nos quiten nuestro estilo de vida.

Antes de aterrizar en cada planeta es necesario asignar el equipo a usar. Armaduras, cascos, armas y estratagemas hacen parte del arsenal. De estas últimas debo decir que nos entregan momentos cinematográficos, como Tony Stark utilizando el Jericho la primera vez.

Todos estos elementos se pueden adquirir con medallas que se intercambian en una especie de pase de batalla y donde es importante recalcar que no todos los artículos son decorativos. En la mayoría de los casos, especialmente armaduras, cascos y armas, cuentan con diferentes estadísticas.

Preparados para aterrizar

Un elemento que me ha encantado de Helldivers II es que cada sector de los planetas cuenta con una o varias misiones principales, elementos escondidos, misiones secundarias y un tiempo definido para la extracción, por lo general 30 minutos. Parece suficiente, pero por momentos se queda corto.

De igual manera podemos seleccionar entre 10 tipos diferentes de dificultad, donde incluso las más bajas pueden resultar retadoras. Aquí es donde entra en juego lo cooperativo. Los diferentes sectores de misión indican que jugadores se encuentran allí o en el caso del matchmaking (cuando funciona) nos permite unirnos a cualquier otro compañero que se encuentre esparciendo libertad en la galaxia, intentando que la lucha sea mas llevadera y lograr la extracción con éxito.

Solo o acompañado la experiencia es muy gratificante. A nivel jugable las mecánicas son muy pulidas. El uso de comandos para llamar las estratagemas mete presión en momentos de tensión y a medida que subimos de nivel y adquirimos nuevos artilugios la cosa va mejorando. Es un tema de paciencia.

Todo te puede hacer daño

En Helldivers II cualquier cosa te hace daño. Así estés en cooperativo, el fuego aliado existe. Tus mismas torretas te lastiman y los ataques orbitales pueden servir como sacrificio glorioso si te quedas en su rango de disparo.

A eso se suman elementos del ambiente como plantas explosivas, otras de gas y ni hablar de los enemigos. Todos tienen diferentes variaciones y a medida que se van acumulando es mejor salir corriendo. Existen misiones donde los enemigos no dan descanso y termina convirtiéndose en un matar o morir mientras el cooldown de las estratagemas se recarga.

Siempre hay algo que hacer

Desde que comencé a jugar Helldivers II, las veces que pude, nunca dejaron de sorprenderme sus biomas, misiones y lo diferentes que pueden ser las misiones. Cuando crees que conoces un planeta, nuevos enemigos aparecen, elementos ocultos o misiones secundarias que no habías notado en partidas anteriores.

La cantidad de detalles también es impresionante. Los saludos con los compañeros, minijuegos en la nave o incluso jugar piedra papel o tijera. Se nota que el estudio sueco ha puesto mucho empeño al título, dejando siempre cositas para descubrir.

La cantidad de estratagemas, habilidades, equipo, armas. De verdad que Helldivers II es un ejemplo de como hacer un juego divertido sin que sea pay to win y motivando a jugarlo todo el tiempo.

¿Y ahora qué?

El sistema de monetización es otro punto a favor. Cualquier divisa necesaria para desbloquear equipo o mejorar la nave se consigue jugando. Sí, se pueden comprar fichas con dinero real, pero el juego motiva a continuar con las misiones y conseguir dichos insumos en vez de pasar por caja.

Pero me queda la duda de lo que va a pasar con el juego una vez se desbloqueen todos estos elementos. Arrowhead Game Studios tiene un reto interesante respecto a la hoja de ruta de Helldivers II si quiere seguir siendo relevante y sobrevivir a la euforia de su lanzamiento.

No lo digo por mí, porque probablemente se demore mucho en desbloquear todo, pero jugadores más entregados a la democracia probablemente se encuentren cerca del objetivo.

Haga la fila joven

Aquí viene lo no tan bueno. Helldivers II ha alcanzado tanta popularidad que es casi imposible jugarlo. Servidores llenos, pantalla negra al ejecutar el título, la experiencia no cuenta para la progresión, el matchmaking no funciona correctamente. Esos son algunos de los problemas que ha venido presentando el juego durante los últimos días.

Sí, Arrowhead Game Studios ha sido muy comunicativo al respecto, pero el último anuncio terminó siendo una especie de “ya no podemos hacer más”. Me sorprende que medidas como la desconexión por inactividad no estén implementadas y muchas personas nunca salen del juego para mantener el cupo en el servidor.

Jugar Helldivers II estos últimos días se ha vuelto como hacer fila en un almacén con descuentos, llega lo más temprano posible y quedate hasta que cierren. Entiendo que todo este éxito los tomó por sorpresa, pero la gente ha pagado por el juego y no han podido pasar de la pantalla de inicio, lo que termina siendo desesperante. Como lo dijo Kristian en su post, “ojalá funcionaras bien”.

Conclusiones

Helldivers II es un gran juego. Un cooperativo de esos que hace rato no se ve, repleto de mecánicas secretas, con una jugabilidad supremamente adictiva y bastante entretenido. Como juego no tengo ninguna queja.

El problema es que se ha vuelto casi injugable durante la última semana y a pesar de los esfuerzos del estudio encargado la cosa no mejora, de hecho más errores han salido en vez de solucionarse.

En estos momentos Arrowhead Game Studios está sufriendo de éxito, pero ya viene siendo hora que lo dejen de padecer y lo disfruten, porque tienen entre manos algo muy interesante y con gran potencial.

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