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«KillZone 2 sobrevive a su hype» [Análisis]




Nota: Este análisis no cubre el modo multijugador

Killzone 2 ha sido quizá el juego más hypeado de esta generación de consolas. Pero el juego de Guerrilla merece el esfuerzo de que te olvides de todo el humo que te han intentado vender y te acerques a él sin prejuicios. Es un gran FPS, de los mejores juegos de PS3, pero queda lejos de la maravilla visual que nos intentaron colar como ingame. Eso sí, si os gusta el género disfrutaréis de lo lindo. Palabra.

Lo primero que me gustaría decir es que no necesita ser instalado en el disco duro. Bien por Guerrilla. Los niveles no tardan demasiado en cargar y en medio de ellos no habrá más que microparadas para realizar el autosave.

Por estructura, desarrollo de personajes e historia, el principal referente de KillZone 2 es Gears of War, aunque tiene mucho también de los Halo – aunque aquí los espacios abiertos brillan por su ausencia. Las similitudes son numerosísimas, y el que haya disfrutado del juego de Epic seguro que le gustará el título de Guerrilla. Superar el modo individual me ha llevado unas 8 horas – incluyendo las inevitables repeticiones de misiones por prueba y error. Por supuesto, si os proponéis el desbloquear todos los trofeos esas 8 horas se verán incrementadas muy sensiblemente. Por cierto, el final es muy épico, y aunque cierra muchos cabos, abre otros… Y hasta aquí puedo leer.

Gráficamente es muy vistoso tanto por las texturas de los personajes – que no las de los escenarios – como por los impresionantes e inolvidables efectos de luz, aunque apenas roza la calidad que se nos lleva vendiendo desde el E3 del 2005. Sin entrar en otras cuestiones quizá más subjetivas, se echa de menos esa profundidad en el motor que tan sólo un buen control de colisiones puede dar. Y es que no he apreciado ningún tipo de desmembramientos (aunque parece ser que determinados headshots con rifle de francotirador producen decapitaciones) – ni tan siquiera tras el impacto directo de lanzagranadas o lanzamisiles -, y y ni tan sólo las modificaciones por disparos del escenario parecen aguantar el tipo.


Decapitación por Headshot, captura chivada por Ray (fuente Gametrailers)

En mi primera partida, de un headshot con escopeta, le arranqué el casco de la cabeza a un Helghast. Pensé que había sido el resultado de un gran tiro, pero a los pocos minutos me di cuenta que esta gente debe tener cascos con muelles, porque lo raro es que alguno consiga aguantar la protección en la cabeza cuando comienzan los tiros. Después está el diseño de los enemigos, que parecen haber sido creados en una cadena de montaje. Con casco o sin él parecen clones, y la única variedad consiste en las diferentes clases de enemigos. Teniendo en cuenta que se trata de un ejército formado por, teóricamente personas – por cierto, ¿Dónde están los civiles?-, el ojo agradecería algo de heterogeneidad. Sobre los personajes, decir que aunque las animaciones están muy trabajadas, los movimientos de los personajes al desplazarse son tan rápidos que a veces se deslucen.

Algunos efectos como la sangre – muy similar al que tan poco me gusta de Gears of War -, el fuego, etc. son bastante normalitos y para nada constituyen ese espectáculo que se podría suponer de un juego que debía reivindicarse como la gran maravilla visual del catálogo de PS3. Otros, sin embargo, como el humo o, sobre todo, la tremenda iluminación, nos acercan a ese ideal gráfico que Phil Harrison nos prometió hace unos cuantos años.

Los Call of Duty me han demostrado sobradamente que el mando de PlayStation 3 puede servir para controlar a la perfección un FPS. Pero en Killzone 2, aún cambiando la configuración a la modalidad «Alternativo 2» – calco de los controles de CoD -, la jugabilidad requerirá unas cuantas horas para ser dominada por el jugador. Hay algunos aspectos como la cobertura – que no siempre será eficaz – que tardarán en ser dominados por los habituales de los FPS de Activision, aunque nada drástico. Una nota: Nuestro lector Juan nos comenta que el botón de apuntar puede ponerse en manual para no tener que volver a pulsarlo para que desaparezca la mira.

Se han incorporado un par de minijuegos que hacen uso de la capacidad de detección de movimientos de SixAxis – giro de manivelas y activacion de bombas -, y la verdad es que no quedan del todo mal. Vamos, que no parecen pegotes implementados para intentar justificar la incorporación de la tecnología en el mando de PS3. Digamos que no justifican la existencia de la detección de movimientos, pero ya que existe, pues la aprovechan para un par de guindas.

La vibración está magníficamente implementada
, y convierte el disparar cualquiera de las armas automáticas que hay en el juego. Con respecto a las armas decir que no hay un gran arsenal, y que éstas no son excesivamente variadas ni originales. Es más, cada arma de los ISA tiene una representación en el arsenal de los Helghast, relativizándose el hecho de robarle el arma a un enemigo.

Sony nos ha hecho llegar una promo para análisis que no es final (en el Blu-Ray viene la palabra «Pre-Production»), y en la que hay momentos en los que la partida se queda colgada. Por suerte, no se me ha llegado a corromper en ningún momento la partida guardada, y además nos han informado que estos cuelgues no sucederá en la versión final.

El juego de Guerrilla está casi completamente doblado al castellano, a excepción de la secuencia de intro, que está subtitulada. El doblaje, la verdad, no es para tirar cohetes, y lo único que me ha llamado la atención de él, aparte de la sensación inicial de que era un doblaje «Castellano Internacional», es el número de palabrotas que por segundo son capaces de pronunciar los integrantes del comando ISA. En ocasiones no queda del todo mal, pero a la larga a uno tiene la sensación de que el tono está demasiado forzado. Nada que ver con los casi perfectos efectos de sonido, o de la banda sonora, quizá los aspectos, junto a la iluminación, más trabajados del juego.

KillZone 2 es un gran FPS y, a pesar de sus defectos, su mayor handicap es la gigantesca campaña de hype que ha sufrido. Flaco favor le ha hecho Sony. Pero si consigues obviar todo lo que se ha hablado de él y te adentras en lo que ofrece el juego de Guerilla, descubrirás uno de los mejores FPS del momento. Todo lo demás, al final, es humo.

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