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[Microanálisis] Kung Fu Panda (Xbox 360)




Basado en la popular película de animación realizada por Dreamworkds llega a nuestras máquinas la adaptación de las aventuras de Po, un panda gigante aprendiz de Kung Fu que no destaca precisamente ni por sus habilidades ni por su disciplina. Y afortunadamente, y debo empezar comentando esto, la conversión cine-videojuego ha sido lo suficientemente generosa como para que podamos disfrutar de un título más que decente y que al igual que la película, está realizado para niños pero lo pueden disfrutar los mayores.

Kung Fu Panda es un que sigue esquemas clásico de los Mario Bros o los Banjoo: muchos momentos de plataformas, con objetos escondidos y recolección de moneda, y muchos momentos de acción, con enemigos que saben artes marciales, uso de armas y jefes finales grandotes; a lo largo del juego controlaremos al panda con cinturón negro más glotón que se recuerda, al maestro Shifu, a Mono, siguiendo más o menos el argumento de la película.

El juego de Activision consta de 15 niveles antes de cada cual podremos mejorar los atributos del protagonista o adquirir nuevos movimientos gracias a las monedas que hayamos recopilado; puestos en materia, cada nivel consta de una pequeña introducción textual y una escena realizada con el motor del juego (se echa en falta más metraje de la película, únicamente disponible si conseguimos encontrar ítems ocultos durante el juego). Hay niveles más orientados hacia las plataformas y otros que se enfocan principalmente al combate. Afortunadamente, éste último es bastante más satisfactorio que en la mayoría de juegos que mezclan acción-lucha, y posee un estilo muy God of War, aunque sin tanta variedad de movimientos y con enemigos bastante más sencillos. Po muestra un buen número de movimientos y ataques especiales, puede usar armas, lanzar objetos y, para delicia nuestra, los final bosses cuentan con un sistema QTE como el de los GoW muy bien implementado: hay que pulsar a tiempo determinada secuencia de botones para acabar con ellos.

No podían faltar niveles de «conducción», en esta ocasión recreado por Grulla huyendo con Po a cuestas y perseguidos por un cocodrilo gigante y un pequeño homenaje al juego más difícil de la historia: Donkey Kong y sus barriles rodantes. El juego está doblado íntegramente al castellano aunque sin las voces de la película y gráficamente no desmerece de lo que es esta generación. No se le puede pedir el virtuosismo de un Bioshock o de un Mario Galaxy, pero no sufre ralentizaciones, los personajes están perfectamente definidos y bien animados, el diseño de los escenarios, aunque simples, está bien ejecutado y posee una recreación del agua que es de lo mejor que se ha visto en una consola doméstica.

Ahora cabe decir que Kung Fu Panda es un juego muy orientado a un público joven; es muy sencillo de controlar, con combos de ataque muy limitados para ser efectivos con un par de pulsaciones de botón; los enemigos son terriblemente fáciles y el diseño de los escenarios, muy simple. Es un título muy sencillito para que cualquiera pueda disfrutar jugando sin complicaciones y que por ello se convierte en un juego realmente corto. Eso sí, posee unas opciones multijugador local (supongo que orientado a que los niños no se mezclen con los bestias que hay jugando online) amplísimas y que varían desde varios niveles de lucha al más puro estilo Super Smash Bros , hasta un puzzle de Mahjong, un clon de Bejeweled y rompecabezas en el que debemos recordar la posición de los personajes.

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Vídeo

Web oficial | Kung Fu Panda

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