Icono del sitio Akihabara Blues

Todos quieren bailar con la más guapa

Recordad vuestros tiempos en el Instituto o en el colegio. Son tiempos en los que los amigos, si cabe, son más importantes que nunca. Con ellos convivís durante el horario de clases, no sólo en las horas muertas que pasáis en la calle o jugando a la consola. Hay que saber llevarse bien con los colegas, intentando no caer mal a los nuevos y nuevas colegiales y colegialas que llegan a clase, pero respetando siempre a los de toda la vida, o por lo menos los que mejor os caen o más os cuidan.


Lo que pretendo es establecer un paralelismo entre el trato que compañías consagradas como Square o Konami dispensan a Sony, una empresa de su mismo país, o a Microsoft, una recién llegada yankee que se ha hecho un hueco en el sector pero que todavía no se ha consagrado – por lo menos en Japón. N3, Final Fantasy XI y el esperadísimo PES 6 son los juegos que me han hecho reflexionar sobre ésto. Por mucho que las más grandes compañías japonesas no obvien la presencia de Xbox 360, la situación dista mucho de ser la que desearía Microsoft. Y así lo tienen dificil para conseguir nada en el país nipón.

Ninety Nine Nights no ha alcanzado finalmente ese grado de virtuosismo que se desprendía de las palabras de Tetzuya Mizuguchi en cada una de las entrevistas a las que acudía – ¿aprendiz de Peter Moulineaux?. Final Fantasy XI llevaba ya años en PC y PS2 antes de lanzarse en 360 sin grandes cambios. Y Pro Evolution Soccer 6, el que parecía un gran golpe de efecto con su exclusividad de 12 meses para la sucesora de Xbox, parece ser que será poco más que un port de la versión de PS2. Konami, Square y Q haciéndole el trabajo sucio a Sony, como si de sicarios se tratara. Pero no lo hacen por amor al arte. Saben que Sony tiene cogida la medida al mercado, y que llevarse bien con la más grande siempre sale a cuenta. La sombra de PlayStation es más alargada de los que algunos creen.

Salir de la versión móvil