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Análisis de Fable III para Xbox 360




La dureza de un Rey oprime Albión, la vida sigue su curso y los habitantes del reino anhelan que alguien con el valor necesario cambie las cosas. Ese alguien eres tú y el destino se ha burlado de ti haciendote venir al mundo en el mismo vientre que ese tirano. La gran historia de Lionhead Studios llega por tercera vez a una consola de Microsoft y de nuevo se juzga si esta a la altura de las expectativas marcadas por un hombre que sueña y habla demasiado.

Y es que Fable ya esta aquí, ya llego el juego en el que todo comienza con un despertar, el despertar de un Príncipe o una Princesa en el castillo de Albión, lugar en el que nuestra confianza está depositada en un Perro, en nuestro buen amigo Walter y en nuestro mayordomo Carlos Latre… Tambien nuestro corazón tiene dueño, y sera una dura decisión sobre su continuidad en la historia el detonante perfecto para comenzar nuestra particular fábula más alla de un tutorial bastante ameno.

Sería un detalle muy feo por mi parte destripar el desarrollo de la trama, pero bueno, creo que a nadie le sorprendan tres premisas nada novedosas y bastante notorias a poco que se haya seguido el reguero de información que ofrece el desarrollo de un juego como Fable: Debemos derrocar al Rey Logan, para ello debemos reunir los camaradas suficientes y cuando llegue el momento, deberemos tomar una serie de decisiones bastante trascendentales con la mente puesta en un mal mayor que el que creímos en un principio… Todo esto forma una excusa perfecta para que nuestro protagonista siga el camino del Héroe, el camino que siguio su padre y deberá seguir él a lo largo de docenas de misiones que hilaran la historia principal y que nos llevarán al principio de un fin bastante abstracto dependiendo de nuestras decisiones… ¿Terminaremos siendo el Paladin que derrocó a un tirano y salvo a su pueblo? ¿Nos convertiremos en algo incluso peor que el propio Logan condenando a los ciudadanos de Albión? O quién sabe… Igual nuestra rectitud malvada salve Albión y nuestra bondad lo destruya… Todo es posible en el camino de nuestro Héroe.

En el plano jugable Fable III sigue una formula bastante curiosa, digo curiosa porque quizas alguien confuso, novicio o incrédulo en la materia que es esto del videojuego, se ha creído o piensa que estamos hablando de un RPG al uso: nada más lejos de la realidad. Fable III no es un juego de rol puro, es una gran aventura en la que interactuamos con personajes, tomamos decisiones, combatimos contra cientos de enemigos, desarrollamos nuestro avatar, y sí, asumimos el “rol” de un Principe, lo que ocurre es que Lionhead en el proceso de casualización y simplificación (sin sentido peyorativo) del juego para adecuarlo más a consolas en cada entrega, ha cruzado la delgada línea que separa el Rol de la Aventura.

¿A qué me refiero? Fable III tiene un sistema de combate simple y directo en el que usamos tres tipos de “armas” para defendernos: Armas Blancas, Armas de Fuego y Magias. ¿Dónde esta el problema? En que este sistema se parece mas al de un Hack & Slash malo que al de un RPG, los combates no ofrecen ningun tipo de reto… Dominando por ejemplo la Magia (Y combinando dos tipos de ella) practicamente somos inmortales, el desafio del juego se ha perdido por el camino y podemos completar nuestra primera partida de 25 horas sin haber caido nunca en combate.

Por otra parte el desarrollo del personaje es algo bastante discreto pero no quita que sea efectivo… En una especie de dimensión paralela podemos observar como de cerca estamos de ocupar el trono, trono al que llegaremos mientras podemos abrir cofres de mejoras con los orbes obtenidos al completar misiones, matar enemigos o relacionar al personaje con NPCs. Estos cofres nos ofrecen posibilidades tan dispares como mejorar nuestra habilidad con las armas a distancia o ser unos autenticos maestros del laud ¿El problema? Que si te obcecas demasiado en desarrollar el plano combativo (mejorar todos los tipos de armas, conseguir todas las magias, etc…) puedes verte obligado a “levear” para tener la posibilidad de mejorar otros aspectos menos importantes para la trama pero importantísimos para el resto del juego.

Otro punto característico de la saga y presente en su tercera entrega es el ya citado sobre las relaciones. Con practicamente todos los personajes que pululan podemos entablar una especie de conversación gestual que tiene su gracia al principio pero que tiende a ser ridícula a cada repetición, desde estrechar la mano a un guardia para caerle simpático hasta llegar lo más lejos posible con una bella damisela de Albión… Todo el sistema se basa prácticamente en lo gestual, desde bailar hasta besar, pasando por eructos varios y el atrevimiento necesario para llevarla al altar.

El apartado en el que más ha mejorado, en mi opinión, respecto a anteriores entregas es el referente a la toma de decisiones… Se acabó el discenir sin miedo a equivocarnos qué es el bien y qué es el mal, en esta ocasión actuar con el sentido y la bondad por bandera puede ser perjudicial para nuestro pueblo y para nosotros mismos, y el ser un auténtico cabrón puede llevarnos irremediablemente a ser justos y correctos, tal como suena… Si además le sumamos una economia afectada por las decisiones y promesas por cumplir… Nos da un apartado que luce como el que más en el juego, momentos puntuales de indecisión habrá y seran unos cuantos.

Por supuesto, todo lo anteriormente citado sucede desde lo mas clásico del RPG, aquí sí, con una clara diferenciación entre Pueblos, Caminos y Mazmorras. Estos lugares estan presentes en Fable III y el entrelazado entre ellos ocurre siempre de una manera muy fluida. Nunca te perderás gracias a una brillante senda que indica tu próximo objetivo, y si por algun motivo lo haces, siempre puedes recurrir al genial menú del juego (una especie de apartamento medieval magico de 30m² ) para marcar tu próxima visita en un detallado mapa de Albión.

Desde el punto de vista tecnológico este Fable III nos llega sin sorprender demasiado, porque seamos sinceros, el juego desde lo técnico no luce y esta casi desfasado… Lo positivo es que los elogios recaen sin lugar a dudas en el plano artístico. Lionhead tiene un estilo muy peculiar y consigue poner en movimiento una especie de cuento Dickesiano muy bello, tan bello que las carencias del motor gráfico se tapan en cierta manera… En lo que respecta al sonido, cumple, y cumple porque las musica acompañan muy bien la acción y lo que no es acción, siempre se agradece una buena melodia ya sea en caminatas o en combates. Caso aparte el de las voces, muy acertadas en su gran mayoria pero ciertamente mal mezcladas en algunas ocasiones, que un personaje te diga dos frases y en cada una use una voz distinta queda feo, simpatico, pero feo.

Para no alargarme demasiado, considero que este Fable III es un buen juego, tiene sus carencias pero es un buen juego… Y lo creo porque la trama principal resulta interesante, algunas misiones secundarias tienen su gracia y el modo cooperativo del título puede ofrecer una gran experiencia, eso sin contar con que es especialmente largo. Una vez terminado podemos seguir jugando para terminar todo lo que no hicimos cuando debiamos… ¿Tiene sus fallos? Por supuesto, para empezar es muy continuista respecto a Fable II, está demasiado simplificado, demasiado, y no ofrece un gran reto a la altura del que busca un desafio… Eso sí, tiene la mejor Intro de lo que va de año y algún que otro golpe de humor bastante gracioso.

No hace mucho el innombrable decia que habia creado buenos juegos pero que nunca habia creado un gran juego, yo por mi parte estoy de acuerdo con esa afirmación y este Fable 3 no es ninguna excepción.

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