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DOOM Eternal – The Ancient Gods primera parte. Equilibrio perdido

doom los dioses antiguos

La historia de DOOM Eternal continúa en The Ancient Gods parte 1. En esta ocasión debemos resucitar a los serafines y ayudarlos a recuperar sus tierras, las cuales han sido corrompidas por demonios, como consecuencia de los actos del DoomGuy durante el juego la aventura principal.

De cabeza a la acción

Curiosamente The Ancient Gods se puede conseguir como un título separado, no es necesario el juego base. Sin embargo, considero que no es un buen punto de entrada para los nuevos jugadores. Desde el primer segundo te tiran a la guerra, no hay tiempo de tutoriales o explicaciones. Tienes enemigos en frente y debes acabarlos.

Tuve la fortuna de jugar DOOM Eternal muy a principio de 2020 y debo decir que el paso de los meses me ha desgastado. La primera sección del juego me tomó casi 30 minutos para superarla y lo intenté en la misma dificultad que terminé el juego base. Luego, leyendo un poco en internet, me di cuenta que la dificultad fue aumentanda y de ahí que me sintiera tan oxidado durante los primeros enfrentamientos.

No les miento cuando les digo que esta expansión no da respiro, son hordas tras hordas de enemigos, muchos de ellos ya conocidos, son solo pocos los nuevos demonios que llegan al baile. Esto es bueno y malo, porque mucho de lo que hizo grande a la aventura principal, se pierde en este contenido descargable.

Tres visitas infernales

La expansión de The Ancient Gods se divide en tres partes. Tres bonitos escenarios donde debemos probar nuestra destreza como cazademonios. El primero es una estación muy al estilo de la saga DOOM. El segundo es un pantano con muchos elementos que generan daño ambiental y el tercero es una especie de templo, muy encantador visualmente, donde predominan el rojo y el dorado.

Cuando hablamos de DOOM sabemos a lo que nos atenemos. Eternal expandió la jugabilidad agregando mecánicas de plataformas y haciéndolo incluso más dinámico, algo que se mantiene en la expansión, pero a medias. Lo digo porque hay varios escenarios muy angostos, pero repletos de enemigos de gran tamaño, tan es así que muchos de los demonios se quedan atascados.

Desde ese momento comencé a notar algo que me comenzó a desmotivar. El título perdió ese equilibrio tan interesante del juego base. El moverse de un lado a otro para reestablecer salud o conseguir munición no resulta tan fácil por momentos e incluso el aumento de dificultad es excesivo y hasta injusto.

Una prueba más allá de los reflejos

Siempre es divertido enfrentarse a un reto que se pueda superar, a pesar del esfuerzo. No sería un reto precisamente si no nos esforzamos. Pero con The Ancient Gods sucede algo y es que el reto por momentos es injusto. Con los escenarios pequeños, la cantidad de enemigos y el daño que estos hacen, llegan a desmoralizar bastante. Se nota el desequilibrio en cuanto a la cantidad y las habilidades de los enemigos que tenemos enfrente y todo se limita a sobrevivir como se pueda, aunque la muerte es más que segura.

Dentro de las novedades de enemigos tenemos algunos que solo se ven afectados con disparos precisos y constantes, no hay problema con eso, pero la situación se complica cuando te debes detener al menos dos segundos para apuntarles, la horda de enemigos se acerca y con dos golpes estás muerto.

A eso se le suma otro enemigo nuevo, un espectro que toma posesión de los villanos de gran tamaño triplicando su velocidad y daño. Una vez derrotado el demonio, es necesario apuntar con el rayo de plasma y aguantar un rato para destruirlo, sino, toma posesión de otro demonio. Adicional tenemos que el mismo escenario puede traicionar y cuando menos lo esperas estás de cara a un muro, la frustración es total. Ni les cuento como es en los niveles de dificultad más altos.

Todo por la historia

Si, muchas de esas encerronas fueron motivo suficiente para decir “ia stoy arto”, pero la principal motivación con The Ancient Gods es precisamente saber quienes son ese dioses y que quieren. Esta primera parte nos cuenta un poco al respecto y solo diré que el Dr Samuel Hayden tiene mucho que ver en esta parte de la historia también.

Me gustaría decir que la narrativa es la que salva a esta expansión, pero tampoco, a pesar de ser un motivador, se convierte en una excusa más para seguir peleando contra los demonios, nada más. Queda la satisfacción de esforzarse para superar este difícil reto, aunque la recompensa no sea mucha.

Conclusiones

DOOM Eternal: The Ancient Gods parte 1 es un verdadero viaje de la motivación a la impotencia. El saber que más contenido llegaba fue bueno, pero verlo en acción no lo fue tanto, porque al final todo se convirtió en una excusa para enfrentarnos a muchos más enemigos, en espacios más reducidos y con una dificultad aumentada, pero sin estar pulido.

La expansión tiene todo lo bueno de la aventura principal, solo que no está aplicadolo de la mejor manera. Todo el equilibrio se pierde y de hecho se nota. Algo que destaqué en mi análisis de DOOM Eternal fue precisamente lo pulido que era en mecánicas, pero aquí se le vieron las costuras.

No sé cuando llegará la segunda parte, pero espero que logre corregir muchos de los errores que presenta el juego actualmente. No quiero que piensen que esta expansión es mala, pero por lo menos a mi no me cautivó, se fueron por la línea de más es mejor y en este caso llevó a un completo desequilibrio.[65]

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