Icono del sitio Akihabara Blues

Preparados para morir en Sekiro: Shadows Die Twice

Lo nuevo de From Software está a la vuelta de la esquina y ya nos vamos armando de paciencia y ganas de aprender para el que va a ser uno de los juegos más desafiantes de la compañía.


Un vendaval de aire fresco

Si algo tenían claro en la compañía nipona es que su propio género se estaba estancando. Dark Souls 3 había supuesto un pináculo a nivel técnico pero también había contando con un diseño de jefes finales algo conservador y con pocas sorpresas para el fan. No es la primera vez que From se fuerza a hacer algo fuera de su zona de confort (Bloodborne, ejem). Pero sí que es la primera vez que van a tener algo que demostrar.

Quiero decir: si Bloodborne hubiera sido un fracaso, Dark Souls 3 iba a salvar el día igualmente. Ahora From Software es consciente de que no hay un Dark Souls en un futuro próximo, por lo que es su momento de demostrar si son capaces de alcanzar esa mayoría de edad y de librarse de su propio prestigio. Crear algo único y fresco, que sorprenda al fan y demuestre que From Software puede hacer cosas grandes sin depender de Dark Souls.

Y la verdad es que Sekiro puede conseguirlo. Desde la temática feudal del Sengoku Jidai hasta un sistema de niveles influido por una inclusión definitiva e implacable del sigilo pasando por un sistema de combate desafiante pero que deja lugar al ingenio. El juego tiene los ingredientes para apuntalar una nueva fórmula sin distanciarse de la esencia de la saga.

Algunas dudas quedan en el aire

Quedan, como no, algunas dudas en el aire. El apartado gráfico no parece haber avanzado mucho desde lo visto en Bloodborne/Dark Souls 3, aunque algunos modelados lucen espectaculares. Y lamentablemente de su mano puede que no se hayan perdido muchos de los bugs de cámara, de hitbox o de desplazamiento comunes en las anteriores entregas. El protagonismo del «lobo de un solo brazo» parece ofrecer pocas o nulas opciones de personalizar al protagonista, lo cual no es una gran noticia de cara al tradicional roleo de los fans.

En definitiva: Sekiro puede petarlo. Tiene prácticamente todo de cara para lograr un single-player al nivel de Bloodborne (y ojalá alcance el del primer Dark Souls, puestos a pedir) pero, muy a mi pesar, la carencia de un modo multijugador (que al final es lo que alarga la vida del juego y permite a la comunidad aprovechar hasta su última gota) no ofrece previsiones halagüeñas.

Sekiro: Shadows Die Twice llega a PC y PS4 este viernes 22.

EDICIÓN: Hemos modificado las líneas de texto que aludían a la presencia de un modo multijugador. La realidad es que Sekiro: Shadows Die Twice carecerá del mismo por lo que pedimos disculpas por la confusión originada.

Salir de la versión móvil