ARC Raiders es la sensación del momento. O al menos eso creo, porque llevo cerca de 300 horas sin levantar la cabeza del juego de Embark Studios. Su concepto de PvE me tiene loco, y ese amor solo baja decibelios cuando algún jugador con mala hostia se cree que está en el COD y se lía a tiros.
Un Bastión, una Matriarca… y tres Raiders
Este post es para compartir una de mis partidas. En plena búsqueda de reactores de Matriarca para completar el reto del Trofeo, me revienta un Bastión que me pilla desprevenido. Olía a fin de partida anticipado, y solo me consolaba que no iba muy cargado. Pero aparece un Raider que pasaba por allí y me rescata. Un golpe de suerte.
Poco después, entre escaramuzas para atacar a la Matriarca de lejos, me encuentro a otro Raider abatido. Quiero devolver el favor, pero no me quedaban defibs. Como me sentía en deuda con el que me acababa de salvar, me pongo a buscar a alguien que tenga un defib como un loco. Encuentro a otro Raider y lo llevo hasta donde creo que estaría el caído. De casualidad lo encontramos rapidísimo y el otro jugador lo salva in extremis.
Pero el doble tirabuzón llega a continuación: seguimos luchando contra la Matriarca y, de repente, el Raider al que había ayudado antes nos avisa a mí y al que acababa de volver de la muerte… para regalarnos un reactor de Matriarca a cada uno que había encontrado en el cuerpo de un Raider abatido.
Una de esas micro-historias que me hacen entender este Arc Raiders únicamente como un juego PvE colaborativo, un MMO en el que, si no compartes, te estás perdiendo gran parte de su potencial.

