Tenía muchas ganas de escribir, no solo de Xbox, sino de la industria en general, pero estaba esperando esta noticia para saber que tan grande sería el golpe. Después del anuncio solo queda decir que el reinicio de la división gaming de Microsoft será lento y doloroso.
La noticia
Con la llegada de Asha Sharma a la dirección de la división Xbox se comenzó a hablar de inicio, de reset, de un nuevo comienzo. Eso siempre suena a apagar y volver a encender, así, sin anestesia. La misma Asha se encargó de hablar de dicho reinicio y después de muchos rumores, por fin se conocen las consecuencias de la decisión.
Todo inicia con el despido de 1600 empleados de manera inmediata, lo que equivale al 8% de la división, para llegar al 15% a lo largo del año fiscal 2027. Adicionalmente los estudios Compulsion Games y Double Fine vuelven a ser independientes, con sus respectivas IP. Ninja Theory y Undead Labs tendrán nuevos propietarios y Arkane entra en proceso de revisión para determinar su futuro.
Es decir, de momento, hay despidos, lo que es una lastima, pero no hay cierres de estudios, aunque sí muchos recortes a los mismos. Tendremos que esperar que avance el año para confirmar si alguno de los equipos de desarrollo existentes en manos de Xbox no desaparezca. No me quiero imaginar la presión de todos los empleados de los diferentes equipos al pensar que sin importar el buen trabajo que hagan, su trabajo está en la cuerda floja por muchos meses.
Un nuevo juguete
En su momento la industria del videojuego fue el juguete que todas las grandes compañías deseaban. Microsoft entró muy temprano (hace 25 años), pero Google, Amazon, Apple o Netflix, por nombrar algunas, también buscaron tenerlo. Estas compañías normalmente quieren estar, no les importa mucho el sector, solo las ganancias.
Es así como algunas han intentado trepar al tren de lo que está de moda y que aparenta generar grandes ganancias. Ya sea cloud computing, streaming de audio y video, tablets, móviles, viajes espaciales, vehículos autónomos. La lista es grande. El juguete de moda es la Inteligencia Artificial y los ya mencionados están buscando dinero como sea para entrar y no perderse la fiesta.
Entonces, lo que parecía ser la nueva gallina de los huevos de oro, los videojuegos, simplemente no entrega los beneficios esperados en el tiempo desead y por ende han decidido sacrificar, metafóricamente hablando, a los empleados. Porque para los directivos es fácil despedir y cancelar cuando ven que los proyectos no alcanzan los márgenes esperados o que no se convierten en los nuevos Fortnite o GTA.
Crecimiento desmedido
Durante los últimos años Xbox intentó un enfoque diferente. Adquirir estudios de desarrollo, crear un sistema de suscripción (Game Pass) e ir impulsando poco a poco el streaming de juegos. De esa manera se aseguraba contenido en una plataforma que se puede acceder desde cualquier momento y en cualquier lugar.
Pero la estrategia nunca terminó de despegar, es más, parece que se complicó y una de las ideas de este reinicio es simplificar procesos que actualmente requieren su paso por muchas capas burocráticas. Lo del streaming sigue a medio cocinar y al final han sido las franquicias de siempre quienes han generado los mejores resultados para Microsoft, asi que tantos estudios no han sido efectivos.
Así pues, la salida de Phil Spencer y Sarah Bond fue el primer paso para que alguien con experiencia en reinicios, como parecer ser el caso de Asha, tome las riendas y se encargue de ser rentable un sector de la compañía que puede llegar a generar ingresos, pero no al ritmo que ellos esperan.
Buscando un enfoque
Aparentemente el nuevo enfoque de Xbox serán sus franquicias más populares, a las cuales ya les vienen convirtiéndo bastante. Dicen que el presupuesto de Gears E-Day es altisimo. A eso se suma el regreso de las exclusividades, intentar aumentar las ventas de hardware y potenciar el game pass. Este último también requiere inversión en juegos de terceros si quiere mantener su relevancia.
Personalmente no me disgusta esta nueva estrategia, el tema es que tanta paciencia tendrá Microsoft y cuales serán las bajas (que lastimosamente terminan siendo las personas y los estudios), porque está claro que la primera parte del reinicio ya arrancó, pero en el transcurso de los meses más personas, proyectos y estudios se verán afectados.
Eso también puede significar ajustes para Game Pass, tanto en los lanzamientos, como en el precio y el contenido. De momento Call of Duty ha sido el primer gran nombre que no se lanza día uno en la plataforma, pero yo soy de los que piensa que otros exclusivos potentes se pueden sumar.
Decisiones poco sostenibles
Hablar de Phil Spencer es recordar su intención de hacer accesibles los juegos para todos y que Xbox sería la marca donde los mejores mundos se crean para unir a los jugadores. Pero la verdad fueron pocos los mundos que crearon muchos de sus estudios y algunos siguen en proceso de crearlos. Con nombres como Double Fine, Ninja Theory o Arkane, es increíble como nunca tuvimos un Brutal Legend 2, Enslaved 2 o Dishonored 3.
Pero lo más triste de todo es ver estudios como Tango Gameworks, que sí generaban contenido, juegos novedosos y sin tiempos tan largos de desarrollo, fueron cerrados por temas de costos o eso dicen que fue el motivo.
Siento que Xbox nunca entendió el modelo que quería implementar. Siempre pensé, de manera muy ilusa, que estaban ajustando una cadencia de lanzamientos, entre medianos y grandes, que les permitiera mantener nutrida su plataforma entre novedades y franquicias conocidas, pero nunca fue asi. Es de no creer como lo primero que hacen al comprar Activision es dejar ir Toys For Bob y no intentar de ninguna manera desarrollar un nuevo Crash Bandicoot.
Por momentos Game Pass ha terminado siendo favorable para descubrir proyectos independientes llamativos o incluso memorables, como el ultra galardonado Expedition 33, pero a nivel de negocio sigue lejos de ser lo que la dirigencia esperaba.
¿Y el futuro?
Lo que vaya a suceder con Xbox es un misterio. El hecho de hacer este reinicio me hace pensar que en Microsoft tienen la intención de seguir, pero insisto, en ese tipo de compañías los números mandan y es precisamente la división gaming la más atrasada en cuanto a ganancias, asi que si es necesario cerrar, es muy probable que lo hagan.
Me encantaría ver a una Xbox organizada, con objetivos claros, menos despidos y cierres, pero sobre todo con buenos juegos, aprovechando los nombres que tiene y dándole a los artistas la libertad de crear, porque el discurso se queda corto cuando se limitan las ideas. Pero bueno, ese es el futuro que me gustaría ver, porque siendo sincero, veo muy complicado el futuro de la marca.

