Halo: Campaign Evolved, nostalgia en esteroides

Recuerdo cuando me compré mi primera Xbox. Menuda locura de tiempos fueron esos. Los gráficos de sus primeros juegos eran rompedores, pero hubo un vídeo que me voló la cabeza y que me hizo pasar por caja. Ese vídeo era de Halo.

El vídeo en cuestión es el siguiente, del que no he encontrado la cuenta original que lo subió, pero sí múltiples copias (está claro que fue un vídeo mítico para mucha gente). En él, se realiza un test a las físicas del juego a base de usar explosivos con el Warthog, el mítico jeep del Jefe Maestro, un vehículo que se ha convertido en un fijo de los Forza Horizon.

Mi experiencia con Halo fue de puro síndrome de Stendhal, sobre todo en las zonas abiertas. Gráficamente me parecía de otra dimensión, muy superior a todo lo que había visto en PS2. Y con el cable de componentes, Halo se veía en unos gloriosos 480p, que era una barbaridad para lo que estaba acostumbrado. Las texturas en bump mapping me dejaron una impresión imborrable, y el aspecto técnico en su conjunto se convirtió, para mí, en el nuevo listón de calidad de los juegos domésticos. Ya no digo cómo petaban los altavoces 5.1 que me compré solo para la Xbox, realmente fue un salto generacional lo que experimenté como los que ya no se viven. Ese fue, en mi opinión, uno de los mejores momentos de Xbox, sin duda, junto a la clara ventaja de los multiplataforma de su sucesora, la 360.

Regreso al pasado

Con este Halo: Campaign Evolved, Halo Studios recupera el mítico videojuego creado por Bungie. Para ello, utiliza el Unreal Engine 5 para remakear el juego en su apartado técnico, aunque, para conseguir que las físicas se sientan iguales a las del original, el Unreal Engine corre en paralelo al motor Blam, el motor original de la saga, usado en títulos como Halo Reach.

A nivel jugable, la esencia se ha mantenido hasta el punto que el juego es absolutamente reconocible en su gameplay, casi un calco. Es casi el mismo juego – con tres niveles adicionales, en el marco de una mini precuela – y se juega de la misma forma, pero luciendo mejor de lo que ha hecho nunca. Para los que disfrutamos tantísimo del original, es un viaje al pasado en esteroides. Unos esteroides que, al menos en la build que he podido jugar, cuentan con bastantes problemas de rendimiento cuando se acumulan los enemigos en pantalla (caídas gordas de frames), cargar la partida y aparecer en algún lugar en el que no me podía mover y tener que resetear el nivel; en cooperativo también he experimentado jugadores que se han quedado congelados sin poder moverse tras la carga de una cinemática.

Tengo que decir que a estos problemas les doy un valor relativo, porque seguro que habrá un parche día 1 corrigiendo la gran mayoría de ellos, al parecer todos ellos producto de las prisas o de la inestabilidad de la build, pero creo que es importante que lo comente al haberlos experimentado durante mi experiencia con el juego.

En el siguiente vídeo puedes ver una comparativa entre el original, el remaster Halo: Combat Evolved Anniversary, y este remake, Halo: Campaign Evolved:

Esta experiencia de revisitar el primer Halo está siendo especialmente religiosa debido a que estoy jugando a este Halo: Campaign Evolved en PS5, algo absolutamente impensable hace unos pocos años al ser el Jefe Maestro uno de los estandartes de Xbox. Como comentario relacionado, al iniciar el juego, si lo haces desde la consola de Sony, deberás enlazar tu PSN ID con un Gamertag. Si no lo tienes, el juego te pedirá que te crees uno.

Mención aparte merece el apartado sonoro, en el que Halo Studios ha hecho un trabajo tan bueno como en el visual. La banda sonora de Martin O’Donnell y Michael Salvatori llega remasterizada, con un nuevo diseño de sonido envolvente y con las voces regrabadas por el reparto principal. Escuchar los cánticos gregorianos del tema principal con esta pegada te pone la gallina de piel.

Varios cargadores de nostalgia

Halo: Campaign Evolved es un tributo a un juego mítico. Es cierto que dista mucho de saber a juego nuevo, a pesar de sus cuidados visuales, pero el trabajo realizado por Halo Studios es de aplaudir al recuperar un título que marcó a toda una generación.

Si tienes, como yo y como tantes otres, recuerdos imborrables del clásico de Bungie, este juego no te decepcionará. Revivir los momentazos en mundo abierto con el Warthog, utilizar todo el arsenal y vehículos Covenant en su contra y disfrutar de la física tan personal de Halo una vez más es un auténtico placer. Ahora bien, si lo que buscas es un juego que se sienta Next-Gen, este Halo: Campaign Evolved corre el riesgo de quedársete corto. A la venta – y en Game Pass – en breve, el 28 de julio. [75]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *