Análisis de GoldenEye para Wii

Análisis Golden Eye

Me vais a perdonar que hable escriba en plata, pero es que no me puedo aguantar, clama al cielo: Tiene cojones que un juego de Wii, desde ya uno de los mejores de su catálogo, se tenga que jugar con el mando clásico o con el de GameCube, como he hecho yo, no ya para disfrutarlo bien, sino para poder disfrutarlo. A secas. Ya sé que no es el primero ni posiblemente el último juego en el que pasará ésto, pero tiene cojones la cosa. Perdón por ser tan coloquial pero es que me gustaría recalcar que como no tengas un mando clásico o un mando de GameCube jugar a este GoldenEye para Wii es una putada. Con perdón. Y ahora ya sí que cierro el grifo de las palabrotas, que por hoy ya es bastante.

El caso del GoldenEye original es extraño. Un shooter que triunfó en una consola Nintendo. Y encima es exclusivo. Y encima se trata, para más inri, de una adaptación de una película, algo que condena al 99% de los proyectos. El juego original, desarrollado por Rare, alcanzó la gloria en su estado más puro, y los intentos posteriores de emular el mismo éxito con otras películas de Bond se han presentado estériles. Tan solo el reciente Blood Stone, desarrollado por la dotada Bizarre, parece haber mantenido el tipo. Es por ello que los rumores de un remake de GoldenEye siempre haya estado ahí. Hasta que ha llegado este juego, desarrollado por Eurocom, producido por Activision y apadrinado por Nintendo. Ahí es nada.

GoldenEye para Wii es, para deleite del personal y a pesar de alguna que otra opinión que he leído por ahí, un remake del clásico de Nintendo 64 que, a pesar de no lavársele la cara, se ha potenciado con algunos – bastantes – cambios. Eso sí, el soldado en el lavabo del primer nivel sigue ahí. Para empezar, se ha añadido niveles, escenas y misiones nuevas, además de muchos más diálogos. La dificultad se ha incrementado, casi tanto como la duración. Otros cambios, menos defendibles, vienen por temas de licencias. Los actores, por ejemplo, que prestan sus caras a los principales personajes no repiten. Daniel Craig, por motivos de licencia, encarna al protagonista sustituyendo a Pierce Brosnan. Sean Bean, 006, por desgracia, también abandona su papel.

Gráficamente va justo , esa es la verdad, pues la gente de Eurocom ha respetado el look del juego original de Nintendo 64. La física de los personajes al recibir disparos, que tanto sorprendió en el original, ya no impacta como antes. Para ¿Compensar? se han añadido algunos efectos gráficos resultones, como de vista borrosa. El conjunto no se puede decir que sea espectacular – compararlo con los últimos Call of Duty es improcedente – pero cumple, y consigue acompañar a un apartado sonoro que, este sí, es de absoluto relumbrón. Qué músicas, qué fxs

El multijugador presenta una recreación de la mítica split screen para 4 jugadores, un buen montón de personajes de las películas, habilidades especiales, selección de armas especiales para cada partida… Un buen número de ingredientes que convierten a la experiencia multiplayer de GoldenEye en un reclamo que evoca los momentos de mayor gloria del juego original. Quizá tengas menos pelo y más barriga, pero seguro que te acordarás de las horas que le robaste a la madrugada con tus colegas y tú enfrentados a muerte. Lástima que para disfrutarlo te hagan falta varios mandos clásicos o de GameCube. Por cierto, ahora cuenta además con la posibilidad de que hasta 8 jugadores se enfrenten online.

Desde la canción de los créditos – de los más elegantes que he visto en un videojuego pasando por el sonido de los disparos, las voces con acento ruso, todo, TODO, está cuidado al más mínimo detalle. Un 10 a Activision por producir esta pequeña maravilla. O mejor dicho, un 9, que es la nota con la que valoro uno de los juegos – y van … – por los que la Wii se gana el derecho de estar en la sala de juegos de todo hardcore.

  1. Gracias por el analisis , creo que me voy a hacer con el ya que las horas echadas en la N64 con el clasico y mis amigos an sido grandiosas asi que rememorar esos tiempos va a ser divertido…

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