Red Dead Redemption 2, una Obra Maestra

Si en la primera entrega de Red Dead Redemption Rockstar se encargó de dibujar el ocaso del lejano oeste dejando paso a la nueva era de la Ley y el Orden en lo que sería la nueva América y además lo hizo a la perfección, en esta segunda entrega se centra en vivir el fin de los días de la banda de Dutch, Marston y compañía.

Además, seremos testigos en primera persona en una historia que nos mantendrá en vilo hasta sus últimos compases, una historia con un tono muy distinto a lo que nos tenía acostumbrados Rockstar y que esta vez sí, deja de lado a personajes y momentos de vergüenza ajena y dá paso a una narrativa más serena y pensada y muy necesaria para lo que nos quiere transmitir. Una epopeya sobra la agonía de una banda de forajidos en la que no son conscientes de su incapacidad como individuos y en la que siguen a un líder tan imprevisible como víctima de sí mismo, una caravana descarriada en dirección al abismo.

Un grupo cada vez más acorralado capaz de sacar los peores instintos salvajes que viven en su interior. La civilización supone su exterminio y su modo de vida está al borde de la extinción. Red Dead Redemption es una precuela de la primera entrega, donde todo tiene un carácter más sobrio y personal, con cambio de protagonista incluido. El carismático John Marston deja paso a Arthur Morgan, desde ya, uno de mis personajes favoritos y mejor construidos del medio, con una evolución enorme y una interpretación de matrícula de honor.

Canta y no llores

En Red Dead Redemption 2 podríamos decir que el protagonista es la banda, la banda de Dutch. Artur Morgan es un personaje principal como la copa de un pino sin duda, pero no es descabellado decir que la banda entera juega un papel protagonista y que cada uno de sus integrantes tiene su momento de clímax. Es evidente que algunos tienen mayor presencia y un papel más relevante que el resto y hay agradables sorpresas para satisfacción del fan se la saga -la primera aparición de Marston es un regalo- la evolución de Dutch Van Der Linde y de Arthur Morgan es gigantesca, la presencia de Hosea Matthews, mano derecha de Dutch y el veterano de la banda, da calor y sabiduría al grupo con su experiencia y saber hacer.

Sadie Adler es un caso único y muy especial que también aparece por primera vez en la saga y la verdad es que deja una huella importante a lo largo de la aventura. Solo os he hablado de los que para mí son los personajes más importantes de esta segunda parte de Red Dead, los que más evolucionan y mis favoritos, el resto juegan su papel en mayor o menor medida, pero se les podría considerar secundarios muy entre comillas, nuevos vecinos y viejos amigos.

Los momentos que pasamos yendo a caballo con uno o más compañeros durante una misión, van creando vínculos y experiencias que marcan a todos los participantes y en especial van esculpiendo la mente de Arthur, todo marcará su futuro en cada una de las decisiones grupales que se tomen, el protagonista deberá aceptarlas, aunque no esté del todo o nada de acuerdo con un Dutch que realmente tiene la última palabra y al que cada vez le cuesta más pensar con claridad.

Además, cegado por la violencia y el acorralamiento al que la agencia Pinkerton somete al grupo, le cuesta tomar la decisión más acertada para una banda en la que todos sus integrantes están a su merced. Pero no solo nos relacionamos de forma activa con la banda y, de hecho, algunos de los mejores momentos los viviremos simplemente cantando canciones alrededor de una fogata mientras celebramos un exitoso golpe que reporta algún beneficio económico, o simplemente tomando un café al alba, siendo testigos de los mejores amaneceres vistos jamás en un videojuego.

En el campamento es donde realizaremos las acciones más cotidianas como afeitarnos, comer o cambiar de ropa, pero también es donde nos relacionaremos con todos nuestros compañeros y compañeras, pudiendo realizar tareas secundarias o principales con casi todos ellos, también nos pueden pedir favores o que les traigamos objetos que necesitan, o simplemente acudirán a nosotros para hablarnos de sus inquietudes.

El juego más bonito

Podría decir que Red Dead Redemption 2 es el mejor en una lista casi interminable de apartados y podría estar escribiendo líneas de texto infinitas hablando de mil y un detalles que consiguen impresionar, aunque sea la enésima vez que los veamos, no nos cansaremos de pasear y perdernos por su majestuoso mundo. Pero es difícil no dejarse llevar ante tal derroche de buen hacer. A nivel audiovisual es fácilmente lo más redondo que se ha hecho jamás, y estamos hablando de un mundo abierto enorme, quizás de los más grandes si no el que más.

No solo lo es por su acabado técnico, lo es por su fantástica iluminación, gracias a ella y a los efectos meteorológicos consigue que su atmosfera logre sobrecogernos una y otra vez, da igual que sea de noche que a plena luz, interiores o exteriores, desierto o montaña. Todo brilla con exagerada excelencia en cada detalle enfermizo que desde Rockstar se han encargado de fotografiar para que lo veamos o no, por qué el mundo de Red Dead Redemption 2 está más que vivo y cada una de sus más de doscientas especies de animales que habitan en él, están realmente en el lugar adecuado y su comportamiento es totalmente creíble. En el juego podemos cazar, pescar y recolectar todas esas especies animales y vegetales con fines lucrativos o placenteros y además de para alimentarnos o comerciar, nos sirven para crear objetos como medicina o prendas de vestir.

Estamos hablando de un título repleto de esos pequeños detalles que nos dejan boquiabiertos. He visto a un enorme oso enfrentarse a una pareja de lobos hasta la muerte, no mentían cuando nos vendían aquello de que los animales se pudren y los carroñeros acuden a los cadáveres para alimentarse. La cadena alimenticia está presente en todo el mundo de Red Dead Redemption 2 y tú eres el primer eslabón. He visto como un rayo caía a tres metros de mi posición y partía un enorme árbol centenario, mi caballo reaccionó tirándome al suelo mientras las chispas saltaban por el impacto en unas rocas cercanas.

En una ocasión me crucé con tres hombres montados a caballo en un solitario camino y después de cruzarnos me giré con mi caballo y los llamé con un silbido, al no girarse les volví a llamar con un grito y entonces si pararon, se volvieron hacia mí y me preguntaron si tenía algún problema. Fue una situación totalmente desencriptada y el juego actuó con una humanidad que yo nunca había visto antes en un videojuego. Después de unos segundos de miradas desafiantes y un silencio incómodo para todos, simplemente seguimos nuestro camino en dirección opuesta y sin mediar palabra. Son mil detalles que puedes vivir o no dentro del vasto e increíble mundo que han creado en Rockstar, el mejor y más bonito mundo creado hasta la fecha.

Una historia con el tempo ideal

Son muchos los que han criticado la historia de Red Dead Redemption 2 por su inicio lento y la duración de la historia principal que puede llegar a las sesenta horas fácilmente. Pero yo creo que desde el estudio han sabido reflejar a la perfección el tempo lento de un buen western y además creo que han acertado de pleno a la hora de contarnos la historia, y lo han hecho por varios motivos entre los que yo destacaría algunos de los que creo más importantes.

Para empezar, el desarrollo de la banda y de sus integrantes, como he dicho arriba, cada uno de los compañeros de la banda tiene su momento y el juego debe tomarse el tiempo necesario para desarrollarlos a todos, algo que me parece absolutamente necesario. Otro punto clave me parece la coherencia argumental de los cuatro primeros capítulos de un total de seis, donde básicamente estamos haciendo migas con la banda mientras simplemente vamos escapando de la ley cambiando de zona y trasladando a la banda y el campamento entero de lugar.

Es un truco que hace el juego para mostrar zonas nuevas del mapa, aunque podemos ir donde queramos desde el principio, creo que una de las maneras más argumentalmente coherentes de vivir la experiencia, es sacar provecho de las zonas más o menos cercanas al campamento y sus alrededores para más tarde visitar nuevas localizaciones a medida que nos movemos con el grupo.

Tratándose de un mundo abierto y las urgencias que la narrativa suele imponer, el sandbox suele ser el peor enemigo a nivel disonante para la coherencia de la misma y suele ser víctima de la urgencia que suele requerir equis situación, lo que hacen de verdad bien las dos primeras partes del juego es justamente hacer de corta fuegos a esta molesta situación que te hace pensar que ir a pescar mientras tu hijo está secuestrado es muy incoherente, y lo hace por qué simplemente estás escapando de la ley y sobrevives viviendo un momento que puede ser tan relativo como tú quieras sin perder dinamismo, una especie del truco de la elipsis utilizado en el cine pero a la inversa en el que invertiremos todo ese tiempo en «no hacer nada» para retomar las cosas importantes cuando queramos.

Dejando de lado el esquema o el ritmo de la historia, creo que donde mejor se ve el potencial del título es en la parte final, donde de verdad se desmelena y justo es en ese momento donde todo alcanza unas cotas bastante altas con el principio del fin de todo, es cuando todo estalla por los aires y los modales y sugerencias dan paso a las decisiones como sujeto individual del protagonista. Es el momento de saber quién es quién y hasta donde nos importa la banda y cuál es nuestra prioridad.

Claro que es una historia de redención, una verdadera historia de seres humanos luchando por subsistir y por encontrarse a sí mismos y dentro de sus posibilidades, Arthur acaba por encontrarse. La historia cuenta con buenos giros de guion y con un cierre memorable que termina con dos epílogos muy valientes en los que el juego se atreve con misiones tan mundanas y rutinarias que algunos ni se lo creerán. Una especie de parón para fumar un cigarrillo y charlar un rato con tu pareja tras una buena sesión de sexo exigente, para después retomarlo con un último polvo como traca final y antesala de una buena sesión de siesta o ducha.

Lo que hace Red Dead Redemption 2 en muchas misiones es la antítesis de lo comercial, ningún juego con la mitad de presupuesto que este se atrevería a hacer algunas de las misiones que hay aquí dentro, Rockstar actúa casi como un estudio independiente con dinero ilimitado y es encomiable por su parte. Hay momentos tan poco rítmicos, pero tan especiales y narrativamente tan elaborados a le vez que intrascendentes que parecen sacados de grandes clásicos del cine clásico de los años cincuenta y eso no se suele hacer en un medio tan encorsetado. Pero así es Rockstar y gracias a dios que existe.

Luces y sombras en Rockstar

No quiero despedirme con lo malo de Rockstar así que lo suelto en este antepenúltimo párrafo. Como cualquier otro juego, Red Dead Redemption 2 no es una obra perfecta, pero lo es un poco más que la mayoría de los demás por el indiscutible talento de sus trabajadores, desde el primero de sus guionistas hasta el último de sus modeladores de texturas. Todos sabréis los problemas que surgieron unas semanas antes del lanzamiento del juego con las declaraciones de uno de los hermanos Houser, alardeando de jornadas laborales de más de 100 horas semanales en las que una buena parte de la plantilla se veía forzada a seguir este patrón inhumano.

Unas palabras totalmente desafortunadas que confirmaron lo que se viene diciendo sobre las condiciones laborales de esta empresa hacia sus trabajadores con el agravante de que el patrón se jacte de ello en una entrevista. Evidentemente esto no hace peor al juego, ni debes dejar de comprar esta obra maestra por ello, y tampoco afecta a la nota de este análisis, pero es de extrema necesidad ser consciente de las cloacas de la industria para que estas situaciones tan precarias no se repitan en ella. Si el precio a pagar por disfrutar de un título tan redondo e inusualmente tan pulido, la perfección se convierte en algo muy feo y deja de ser magistral para convertirse en un medio mediocre y del que es totalmente justificable no querer participar votando con la cartera, es lícito.

Del multijugador no tengo nada de mencionar principalmente por su estado Beta y por su poco contenido. No le he dedicado más de un breve periodo de prueba y no parece un motivo por el que hacerse con una copia del juego si a lo que te quieres dedicar es exclusivamente a su faceta multijugador. Es verdad que poco a poco va aportando nuevos modos y va ajustando todo tipo de apartados relacionados con la economía y recompensas del online, todavía queda mucho trabajo por hacer y más allá de poder juntarte con unos colegas para hacer alguna misión cooperativa o competir en algunos de sus modos poco más tiene que ofrecer.

A día de hoy el multijugador de Red Dead Redemption 2 es una sombra de lo que es el de GTA5, pero tampoco llega a la altura de lo que acabó ofreciendo la vertiente online del primer Red Dead. Ojalá en Rockstar tengan pensado algún contenido descargable para el modo historia de este juego, creo que encaja mejor y siguiendo los pasos de la primera entrega, no sería descabellado pensar que están preparando algo relacionado con esto, creo que es lo que esperan los fans y más después de dejarnos sin expansión offline en el último de sus títulos.

El ocaso del que nos habla Red Dead Redemption 2 me fascina al igual que el género western en particular y es de agradecer que una compañía tan poderosa como Rockstar decidiera allá por 2010 lanzar un juego como Red Dead Redemption que tanto gustó y sorprendió. Un juego de los creadores de GTA pero de vaqueros, nada podía fallar. Que en pleno 2019 hagan una segunda parte todavía más enquistada y underground que se aleje tanto del mainstream, es digno de reverencias.

Una obra imperecedera y atemporal en la que siempre será un placer volver a ella para reencontrarse con el canto de los pájaros en un mundo tan fascinante como difícil de creer en la actual generación. Un título que además se adorna con una banda sonora impecable y unos actores y actrices con un nivel de interpretación digno de las mejores super producciones de Hollywood. Red Dead Redemption 2 es un juego que deja poso en los que deciden adentrarse en su mundo, es mejor tomárselo en tragos cortos y saborearlo como un buen café, y por qué además el juego necesita que le dediques muchas horas. Si decides invertir el tiempo necesario que requiere la experiencia más completa y consigues enrolarte totalmente en lo que quiere ofrecer, el juego te lo devolverá con una experiencia sucia sobre tragedias, muerte y redención.[10]

  1. Excelente análisis, plasmas perfectamente lo que yo y muchos otros opinamos del juego. Poco más hay que añadir, excepto si decidimos adentrarnos a hablar de su modo online, una verdadera decepción a día de hoy, a pesar de que siga estando en fase beta.

    El juego en sí, la campaña, es una obra maestra, es un mundo con vida propia donde puedes perderte y disfrutar de cada píxel, de cada situación que se produce, por no hablar de la banda sonora digna de las mejores composiciones musicales realizadas para videojuegos (y para NO viedejuegos…).

    Llevo días pensando en iniciar una nueva partida, desde el principio y yendo aún más despacio y empapándome aún de más cosas. No lo voy a pensar más, la voy a iniciar! 😉

    Análisis de 10, un saludo.

  2. Un juego magnífico, con un apartado técnico y gráfico que seguramente sea de lo mejor de la generación y una obra maestra que peca en una jugabilidad algo limitada y tosca. Pasarán los años y seguiremos recordando la historia de Arthur Morgan. Saludos.

  3. La verdad es que pensé en tirar el texto a la basura y empezarlo de nuevo, es de aquellos que no te dejan contento, más que nada por la dificultad de hablar de un monstruo como este y quería enfocarlo más hablando de la relación con el caballo y otras cosas muy importantes de las que no hablo, pero se me hacía muy pesado realizar un texto más convencional y me gusta hablar más de sensaciones que explicalo todo. Al final lo dejé así y me alegro que os guste. Muchas gracias por los comentarios.

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