Impresiones: Blasphemous y lo mucho que promete su demo

Blasphemous es uno de esos títulos que se convierten en amor a primera vista para muchos usuarios desde el preciso instante de su anuncio. La espera ha sido larga y ahora lo tenemos a la vuelta de la esquina. De hecho, ya lo hemos probado y las sensaciones no han podido ser mejores.

Ambicioso, desafiante y prometedor

La obra de The Game Kitchen llega a PS4, Xbox One, Nintendo Switch y PC el próximo 10 de septiembre. Apenas una semana nos separa de sumergirnos en ese inconfundible mundo que muestra la visión más oscura y visceral del folclore español, aunque gracias a la demostración disponible en Steam, ya hemos disfrutado —y sufrido— de los primeros compases del título.

La demo nos deja varias cosas muy claras. Lo primero es que visual y artísticamente se avecina un auténtico espectáculo. El trabajo en cuanto a ambientación y detalles de la arquitectónica es brillante y el uso de la imaginación a la hora de concebir a los enemigos es fantástico. Blasphemous lo tiene muy fácil para conquistarnos a través de la vista.

Lo segundo es, indudablemente, que estamos ante una experiencia desafiante. Y es que, a pesar de contar con una personalidad arrolladora, Blasphemous es reminiscente de la franquicia de FromSoftware, esa a la que ya no es necesario nombrar. Asimismo, también lo es de todos esos clásicos que un día nos llevaron a crear esa palabra que tanto nos gusta: metroidvania.

Personalmente, tengo que confesar que el sistema de control me ha dejado alguna que otra duda de cara a superar las situaciones más exigentes del juego que, evidentemente, no están presentes en la demo. No creo que se trate de un problema muy acusado, pero, en principio, considero que podría haber sido algo más pulido. De todos modos, todavía es demasiado pronto y quizás solo sea cosa de acostumbrarse una vez nos metamos en faena, ya que la demo apenas permite disfrutar de unos veinte minutos a lo sumo.

Como aficionado tanto del género, y por qué no decirlo, como paisano de sus creadores y conocedor del trasfondo elegido para crear una atmósfera tan potente, la demo me ha dejado con unas ganas locas de descubrir todos y cada uno de los rincones del mundo del juego. Pero no solo eso; también quiero descubrir —y juzgar— el trabajo realizado en uno de los elementos más importantes de todo metroidvania que se precie: el diseño de niveles. Todo lo que he visto es prometedor, pero necesito confirmarlo adentrándome en el juego final. Si Blasphemous cumple con lo prometido, no dejará indiferente a nadie.

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