Jurassic World Evolution: el parque que siempre quisiste

Gestionar una granja, una ciudad o un parque de atracciones está bien. Gestionar un Parque plagado de dinosaurios es todo un reto. Pero ¿qué te parecería gestionar CINCO en cinco islas diferentes? Eso es lo que nos propone Jurassic World Evolution (Frontier Developments), y esperemos por el bien de los visitantes, que estés a la altura.

No hace falta que sea yo quién os descubra la losa que deben soportar los juegos basados en licencias cinematográficas de moda. Quizá con razón, pues los bluffs han sido sonados desde que el mundo de los videojuegos existe. Pero reconozcamos que muchos de ellos han estado a la altura de las obras adaptadas (cuando no, superándolas).

El caso que hoy nos ocupa es uno de estos últimos. Un juego notable que, si bien no trata de llevar la película en la que se basa a nuestras consolas, sí recoge el testigo de un juego anterior basado en la misma franquicia (Jurassic Park: Operation Genesis, 2003) y lo mejora en todo. Y aquel ya nos ofreció unas cuantas horas de entretenimiento. Pero eran otros tiempos. Hoy toca hablar de evolución.

Tú estás al mando

Nada más comenzar el juego serás un recién llegado a la isla Matanceros (una de las cinco que componen Las Cinco Muertes… alentador ¿verdad?). La bienvenida correrá a cargo de Ian Malcolm (Jeff Goldblum en la película) que te orientará en tus primeros pasos en la isla. Te sitúas al mando de un Parque en ciernes que necesita diversas mejoras, nuevos edificios y dinosaurios vivos que atraigan a la gente.

Como suele suceder en este tipo de simuladores, el avance es muy escalonado: no puedes conseguir “tal” mejora, si no has construido antes “tal edificio, y sin esa mejora, no puedes conseguir el ADN necesario para desarrollar “tal” tipo de dinosuario. Y sí, el ADN será uno de los objetivos centrales del juego, pues conseguir diferentes especies, cada vez más exóticas y atractivas, será lo que atraiga al personal.

A tal efecto, debermos mandar expertos a realizar expediciones por todo el mundo desde el edificio adecuado. Una vez obtenidos minerales y trozos de ámbar, con restos de ADN (¡qué cosas tiene la literatura!) necesitaremos extraerlos… también en el edificio adecuado, el centro de Fósiles. Y una vez extraídos, desarrollar las especies y soltarlas en su cercado correspondiente… en el Laboratorio de Creación Hammond. Y todo esto sin olvidar el centro de Investigación donde se desarrollarán mejoras para todas las áreas del parque. Importantísimo.

Ya estaréis intuyendo la importancia de tener estos edificios bien conservados, y cumpir los requisitos que nos permitan llevarlos a su máximo rendimiento: para descubrir nuevas zonas de excavación, para extraer ADN de especies más exóticas, y para desarrollar dinosaurios que al comienzo de la aventura no se nos darán, y serán básicos para hacer crecer nuestro complejo turístico.

Sin olvidar la seguridad, claro

Quizá una de las partes más importantes (y divertidas del juego) será la de lidiar con los numerosos riesgos difíciles de prever que nos acecharán durante el juego. El más fácil de evitar es el que tiene que ver con el cuidado de los dinosaurios. Éstos, sobre todo los medianos y grandes carnívoros, cuando no se siente a gusto en su pequeño hábitat, tienden a buscar formas de escapar de su encierro. Podéis imaginar lo que un par de Ceratosaurus sueltos de 5 metros de largo y 700 kilos, pueden provocar entre las familias que acuden a disfrutar del parque.

Las tormentas tropicales y los apagones son otros dos buenos ejemplos de situaciones en las que deberemos tomar parte activa para restaurar el correcto funcionamiento del parque. Y todos estos quebraderos de cabeza los podremos resolver valiéndonos de dos edificios vi-ta-les para nuestro complejo: el Centro de Seguridad y el Edificio de la UCA. En el primero podremos disponer de Jeeps con guardias que reiniciarán las más que necesarias estaciones eléctricas -a parte de otras muchas labores como la vacunación de especímenes-. Desde el segundo edificio fletaremos helicópteros que nos ayudarán a sedar animales, o a transportar – por ejemplo- los cadáveres de aquellos ejemplares que hayan fallecido.

¡Es un parque de atracciones, no lo olvides!

Pero ojo, si bien es cierto que los edificios orientados a la conservación de los dinosaurios (vallas, expendedores de comida para herbívoros y carnívoros, centros de creación de dinosaurios), o seguridad del complejo (Centro de Seguridad, Edificio de la UCA), deberemos poner mucho cuidado en optimizar las instalaciones para el esparcimiento del público visitante (restaurantes, hoteles, tiendas de souvenirs), pues supondrán el definitivo sustento económico de nuestro complejo.

Contaremos con diferentes herramientas para el control económico de las instalaciones, con lo que podremos incrementar el precio de los productos, aumentar el número de trabajadores que engrosa la plantilla de cada establecimiento o incluso, en caso de que el edificio no sea rentable, destruirlo y cobrar una suma decente por su demolición.

Cinco Islas, un único gestor

En Jurassic World Evolution nos pondremos, de forma gradual y paulatina, al frente de hasta cinco Parques Jurásicos en sus respectivas islas. Y esta es la principal novedad con respecto al titulo anterior del que hablamos (Operación Genesis) y al grueso de los juegos de gestión de parques que conocemos. El reto que supone estar atento a 5 parques en 5 ubicaciones diferentes, con sus particulares orografía, climatologías, y situación de los edificios, no es baladí.

En cualquier caso, en este tipo de juegos en los que la repetitividad acaba siendo un incómodo compañero de viaje, el tener objetivos y nuevos retos a la vista, como desbloquear nuevos parques e islas, es todo un aliciente.

¿Cinco islas? ¿seguro?

¡No! En realidad son seis. Porque otra de las refrescantes novedades que aporta Jurassic World Evolution, es el temprano desbloqueo de Isla Nublar (sí, la de Parque Jurásico) que hará las veces de isla “sandbox”. Así, cuando visitemos ésta isla, podremos construir sin límite de dinero y contando con todos los avances y desarrollos que hayamos conseguido en el resto de islas. Todo un descanso en momentos de estrés.

Virguería visual

No me despediré sin hablaros de la solvencia de su apartado técnico. Jurassic Park Evolution tiene un apartado con potencia de sobra para que todo lo que veas en pantalla sea creíble. Cada “suelta” de un espécimen, con sus movimientos y sonidos particulares nos hará sentir que estamos asistiendo al comienzo de una nueva vida (esto lo puedes reforzar asignando un nombre personalizado a cada criatura).

Las animaciones mientras pastan, trotan, luchan o juguetean harán nuestras delicias, tanto sí queremos verlos desde la cómoda vista cenital -perfecta para la gestión del parque- como si queremos utilizar el impresionante zoom, o incluso, montarlos en uno de los Jeep y adentrarnos en las jaulas para disfrutar del “modo fotografía”. Ni las texturas, ni los modelados sufrirán en absoluto.

Las cambiantes condiciones climáticas acabarán de darle forma a una más que creíble recreación de las frondosas islas imaginarias en las que se centra el juego. Todo esto nos ayudará a tener una inmersiva experiencia jugable que puede tenernos pegados a la pantalla durante horas. Estáis avisados. [8,2]

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