Mi gusto por los roguelike hace que me acerque a títulos con mezclas extrañas, como es el caso de Monster Train 2. Un juego que combina cartas, combates y aleatoriedad, obligando a pensar muy bien nuestra estrategia sobre la marcha. (más…)

Mi gusto por los roguelike hace que me acerque a títulos con mezclas extrañas, como es el caso de Monster Train 2. Un juego que combina cartas, combates y aleatoriedad, obligando a pensar muy bien nuestra estrategia sobre la marcha. (más…)
