Análisis de Chernobylite, un adictivo cóctel de géneros

Todos recordamos la tragedia de Chernóbil. La hemos explorado varias veces en el mundo del videojuego, y en esta ocasión volvemos a hacerlo gracias a Chernobylite, la atractiva propuesta de The Farm 51, el estudio creador del excéntrico Get Even.

Chernobylite

Una sombra sobre Prípiat

Fallout, Metro, Wasteland, Dying Light, The Last of Us… Son muchas las veces que los videojuegos nos han permitido explorar un entorno post-apocalíptico. Y si nos centramos en todo lo que rodea a la tragedia de Chernóbil y las inmediaciones de Prípiat, podemos poner el foco directamente en la franquicia S.T.A.L.K.E.R, sin lugar a dudas la que mejor ha sabido explorar semejante escenario. Y ahora llega Chernobylite, un título desarrollado por The Farm 51 (responsables de Get Even), que apuesta por combinar realidad y fantasía a través de un conjunto de lo más variado.

Durante los últimos días he disfrutado del juego y tengo que decir que, con sus más y sus menos, me ha sorprendido para bien. En la piel de Igor, un científico afligido por la desaparición de su esposa, Tatyana durante la fusión del núcleo que dio pie a una de las mayores tragedias a las que se recuerdan, he explorado la ciudad y sus alrededores en busca de respuestas. De respuestas, y de chernobilita, una misteriosa fuente de energía surgida a raíz del desatre y que, según dicen, podría ser la puerta para que la humanidad avance como nunca antes lo había hecho.

La historia del título, a la que podemos definir como de ciencia ficción (hay monstruos, viajes en el tiempo y otros elementos que mejor no os destripamos), nos mantiene en vilo gracias a la citada Tatyana y a un Stalker que porta una máscara negra que, por algún motivo que desconocemos, no está dispuesto a permitir que investiguemos sobre ella. No es un guion especialmente elaborado, pero la puesta en escena cumple y resulta interesante en líneas generales.

El día a día en Chernóbil

Chernobylite es un juego de acción en primera persona, sigilo, exploración y, por momentos, no es una locura llamarlo RPG. Y todo parte de nuestra base, una especie de refugio que podemos moldear a nuestro antojo gracias a las mecánicas —sencillas— de gestión. Colocar estructuras, instalar mesas de trabajo y otros útiles para fabricar y mejorar recursos, adornar los interiores para que nuestros compañeros mejoren su estado de ánimo y se recuperen antes de sus heridas… No es algo complejo, pero le sienta bien a la estructura del conjunto.

La historia nos marca un objetivo final desde el primer momento, pero no podemos abordarlo hasta contar con la ayuda y los recursos necesarios. Es aquí donde entran las expediciones a Prípiat y sus inmediaciones: cogemos los prismáticos, se despliega un menú de tareas y podemos enviar a un aliado a cumplirla, dejando para nosotros las que cuentan con un distintivo que indica misión principal (en ellas podemos reclutar a nuevos personajes, siempre y cuando seamos capaces de encontrarlos).

Las primeras misiones son prometedoras, ya que tenemos total libertad, alguna que otra decisión y múltiples maneras de hacer frente a cada situación. ¿Nos abrimos paso a tiros? ¿Nos escondemos entre las sombras? ¿Huimos y buscamos un camino alternativo? El diseño está bien planteado y resulta muy gratificante avanzar. El problema, en mi opinión, es que muchas son similares entre sí, y la escasa variedad de entornos no ayuda, pues hay algunas ubicaciones por las que pasamos un buen puñado de veces. El conjunto es ambicioso, pero tal vez demasiado.

Chernobylite no es un título con defectos graves: funciona bien técnicamente (versión para PlayStation 5), la atmósfera es impresionante y la acción responde sorprendentemente bien a los mandos. Tampoco he encontrado errores de peso en la inteligencia artificial enemiga y me ha gustado eso de encontrarme caminos bloqueados y tener que volver a la base a fabricar herramientas para poder despejarlos. Hay una base repleta de buenas ideas, pero la repetición termina dando lugar a una experiencia un tanto monótona.

Una apuesta original

Estoy seguro de que, a pesar de no destacar especialmente en nada, el buen hacer de The Farm 51 al unir diferentes mecánicas hasta ensamblar un conjunto único en su especie, unido al factor ambientacional, capaz de hacer las delicias de los amantes de la ciencia ficción y los entornos post-apocalípticos, Chernobylite es un título que conseguirá hacerse un hueco entre no pocos usuarios. Está lejos de ser perfecto, pero es merecedor de una oportunidad. [75]

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