Análisis de Costume Quest para PS3




Tim Schafer y sus Double Fine vuelven a la carga. Tras el ¿Decepcionante? Brütal Legend, ahora llega Costume Quest, un videojuego enfocado al mercado de los títulos arcade de PSNetwork y Xbox Live. He tenido acceso a la versión PS3 y, la verdad, esperaba mucho más.

Lo primero que me vino a a la cabeza cuando ves Costume Quest es Grabbed by the Ghoulies, el videojuego de Rare para Xbox. Y, aunque aquel no me acabó de convencer, por decirlo finamente, al lado de este Costume Quest se me antoja como un gran juego. Y es que este Costume Quest adolece de errores de diseño y de implementación para mi imperdonables, y más en un juego arcade que se supone que debería ser un raudal de diversión desde el segundo uno. Y más en un juego con un pedigrí de este calibre.

Costume Quest presenta una noche de Halloween en la que dos niños van a realizar el habitual en yankilandia paseo por el vecindario para recoger caramelos. La mala suerte hace que una invasión de monstruos se esté llevando a cabo y uno de esos monstruos rapta a uno de los niños – dependerá de a cuál de los dos hayáis seleccionado para jugar. A partir de ahí comenzará realmente la aventura, en la que vuestro personaje deberá encontrar a su herman@ raptad@ por las fuerzas del mal. Para ello contará con los superpoderes (¿?) que el disfraz que llevemos en ese momento nos otorgue. Iremos teniendo acceso a diferentes disfraces y sus correspondientes superpoderes a lo largo de la aventura, ya sea por conocer a nuevos vecinit@s o por encontrarlos diseminados por los escenarios.

Gráficamente no está mal para ser un juego arcade, aunque se echa en falta un control 3D con el que rotar los escenarios para poder orientarnos mejor. No hay voces, y la música y efectos no desentonan. El principal problema visual son los diálogos, que, eso sí, están en perfecto castellano, son muy rápidos y no requieren que los pasemos pulsando un botón, así que como os distraigáis un sólo segundo no os enteraréis de la mitad de la película.

En cuanto a la jugabilidad en si, el título está planteado como una aventura con combates por turnos al más puro estilo RPG nipón. El sistema de lucha es funcional, y tiene cierta profundidad gracias a las posibilidades que ofrecen las cartas/modificadores que podréis comprar usando los caramelos que vayáis recolectando por el escenario, aunque echo en falta mucha más espectacularidad. A líneas generales, Costume Quest es uno de esos juegos que no es que no innove, es que no aporta nada al jugador medianamente exigente.

Tim Schafer
está apostando por los juegos arcade de presupuesto limitado, pero, creo, se equivoca al limitar también la ambición de sus nuevos productos. Poco dinero no debería implicar poca diversión o pocas posibilidades, y eso es justo lo que pasa con Costume Quest, un juego que parece únicamente creado para aprovechar el tirón del cercano Halloween. Señor Schafer, sinceramente, esperaba mucho más de usted.

  1. Haciendo un poco de semi off-topiqueo, mi opinion es que “Brutal legend” simplemente era un juego creado para un sector especifico; no uno de esos juegos neutrales recauda millones que tanto les gusta a los demas vendernos ( y que tambien disfrutamos mucho, todo hay que decirlo ).
    Yo soy rockero, los esperaba desde hace muchisimo tiempo ( Tenacious-D en un videojuego?? Hellyeah!! XD) y desde que le eche las zarpas encima lo disfrute como un enano de principio a fin ( a pesar de ser jodidamente corto ), pero claro, es un juego creado para que lo disfruten los metaleros ( en muchisimos sentidos ) y no le va a gustar el juego por igual ( o disfrutar, poner la palabra que querais) a un cani que a un rockero, el cual seguramente se le pondra la piel de gallina del gusto con mas de una escena XD.
    Yo lo veo como un “vamos a probar esta formula y a ver que tal”; aunque a mi me dieron una gran alegria haciendolo, y estamos en un momento del sector colapsado por “guitar hero’s” y muy pocos proyectos de esta indole buscando un poco de originalidad.
    y bueno volviendo al tema de lo nuevo de double-fine, a mi me han dejado los videos un sabor agridulce; si tengo la oportunidad de probarlo lo catare, claro, pero me da a mi que en un par de meses nadie se va a acordar de el….

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