Conocí a Richard hace muchos años, en un evento, cómo no, de videojuegos. Fue en un campeonato de Pro Evolution Soccer, cuando la franquicia de Konami era lo más grande que uno se podía echar a la cara. Tanto, que a la compañía nipona no le importaba llevarse a media España a cualquier ciudad europea para montar un par de pachangas. (más…)



