La Edge UK de este mes viene con una portada cuanto menos controvertida: una caja negra que simula un PC de última generación y el título ¿La máquina de juegos definitiva? Como se plantea desde la editorial de este prestigiosa revista inglesa, el PC podría ser la máquina que compañías como Nintendo, Microsoft, Sony o Sega, en el pasado, han estado buscando infructuosamente. El quid de la cuestión se encuentra, según Edge, en el hecho de que todo el mundo juega o ha jugado con su PC, aunque sea al Buscaminas, que los mejores juegos de la historia han salido para compatibles y que la experiencia de juego de PC es única. Además, se refuerza en la confianza que compañías como Valve o Bioware tienen en este soporte. (más…)








Uno de los debates más trascendentales que hay sobre el mundo del mundo electrónico es si los videojuegos pueden catalogarse como el enésimo arte, y equipararse así al cine o a la música. Un debate que para mí no tiene razón de ser, a causa de un factor: la jugabilidad.
Admirar una obra de arte implica, según mi punto de vista, una actitud pasiva con respecto a la obra admirada. A nadie se le ocurre, ni se le permite, acudir a la National Gallery para restregarse contra Los Girasoles de Van Gogh, ni acudir al Louvre para lamer el cuadro de la MonaLisa. Son obras que se admiran pasivamente, permitiendo que capturen nuestros sentidos pero sin alterarse ellas ni un ápice, para que el resto de personas puedan disfrutar de ellas en el estado en el que el artista las dejó cuando las dio por concluidas.
Ahí es donde se encuentra, según mi punto de vista, el principal escollo que separa los conceptos de Videojuego y Arte. El arte, opino, no puede ser interactivo, porque entonces se confundirían los papeles de Artista y del Público que tiene que disfrutar de esa obra de arte.