Hay días que uno se levanta sin saber exactamente qué va a ver o qué va a suceder que cambie su vida. Hay mañanas, precisamente de lunes, en las que uno se levanta y piensa "¿qué motivo tengo hoy para ponerme en pie? ¿Qué hay ahí, en el exterior de estas sábanas, que me obligue a ponerme en marcha?". Y así, un lunes cualquiera uno llega a su puesto laboral, con la misma desgana, con la sempiterna fatiga... y de repente se encuentra con una pequeña maravilla, con una alegría que hace que valga la pena el esfuerzo de seguir luchando cada día. Señoras y señores, en el interior, con todos ustedes, el primer vídeo de lo nuevo del Team Ico... (más…)





