Cuando una compañía tan grande como Sony decide unir fuerzas con una ONG, llámese Caritas, Mensajeros de la Paz o, en este caso, Juega Terapia y la Fundación Rafa Nadal, las fronteras entre sonyers, peceros, nintenderos y xboxers se desvanecen con un sólo proposito: ayudarles. (más…)



