7 horas plantando verduras en Harvest Moon Light of Hope

Hay fórmulas que no necesitan maquillaje ni dobles saltos mortales para atraparte irremediablemente. Son fórmulas que quizá ya has jugado innumerables veces en las enésimas entregas de la saga de turno, cuyos episodios acaban pareciendo puros clones. Un ejemplo podría ser Everybody’s Golf.

Este Harvest Moon Light of Hope, que he podido probar durante gran parte de este domingo de gloria para Inglaterra y Croacia, me ha mantenido enganchado a la pantalla durante más de 7 horas (no es una forma de hablar) con una fórmula tan básica como conocida por los seguidores de Natsume: plantar, regar y recoger. Una fórmula ya vista, seguro, en infinidad de entregas de la saga (y fuera de ella), y que aquí sobrevive con orgullo, demostrando que, aunque no tenga ya frescura, sí que mantiene intacta su capacidad adictiva.

Si has jugado a Stardew Valley (aquí tienes el gran análisis de Javitoker), este Harvest Moon te va a saber más bien poco, aunque también es verdad que si te tiró para atrás su profundidad, el juego que nos ocupa es mucho más sencillo. El título de Eric “ConcernedApe” Barone es bastante más complejo que el propio título de Natsume, que al lado de Stardew Valley parece un juego de móvil, tanto a nivel de mecánicas, ritmo como estéticamente (su estética “Retro Plus” me parece una mala decisión visual).

Que conste que yo, personalmente, como jugador, a nivel jugable estoy bastante más cerca de este Harvest Moon Light of Hope que del título de Barone. Y eso que es más simple que el mecanismo de un chupete, pero es que en su homenaje indie la cosa se va de madre, IMO; compararlo con Stardew Valley es como comparar Sega Rally con Project C.A.R.S.. Cuando me pongo el mono de granjero lo cierto es que los menús de Stardew Valley me acojonan, prefiero algo bastante más arcade como la propuesta de Natsume, aunque lo cierto es que tengo la sensación que se pasa de frenada.

Harvest Moon Light of Hope no brilla más allá de una fórmula tan simple como infalible. Si ya la conoces y buscas algo más, aquí no lo encontrarás. Sí, el modo cooperativo local es una buena noticia, pero Harvest Moon Light of Hope no aporta nada más que una reaparición de una saga mítica en una entrega dotada de unos acabados demasiados momentos como para ganarse los focos. Que sí, que es muy adictiva, pero la plataforma de juego, en mi caso PS4 Pro, se desaprovecha absolutamente.

Me he pasado más de 7 horas plantando verduras, que es algo que engancha sin duda por la mecánica con la que se ha implementado, pero creo que hemos llegado a unas cotas en las que el juego debería llevar de la mano al jugador y no encerrarlo en una habitación. Y sí, que siempre es un placer volver a Harvest Moon, pero uno espera que la vuelta a casa no tenga regusto a naftalina, como es el caso.

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